Llevo unos cuantos años en esto y desde mi experiencia jamás he visto que un partido político, que además acaba de ganar unas elecciones, generales y autonómicas, convoque con urgencia una rueda de prensa en domingo, no para anunciar una medida del Gobierno sino para criticar, aun con los ecos sevillanos en sordina, el resultado del Congreso socialista y el lugar que en la dirección del nuevo partido ocupan los dirigentes de CLM.
Les ha faltado tiempo a los populares que no han esperado siquiera a que pasara una jornada desde su clausura. Lo cual empieza a ser preocupante. Lo del PP regional que ha tenido el mérito de darle la vuelta a una Administración controlada por Bono-Barreda desde la noche de los tiempos, es ya obsesión. Con la que tiene encima de la mesa y el domingo-y eso que los periodistas a veces agradecemos contenidos en domingo- sale a la palestra el número 2 del PP, Vicente Tirado, acuciado por la necesidad imperiosa de hablar del congreso del otro. Que Cospedal es la presidenta de Castilla-La Mancha y la número 2 del PP nacional y futurible en un futuro futuro perfecto o imperfecto ya lo sabemos. Que el PSOE regional ha salido malparado de Sevilla, también.
Lo que quieren los del PP es empezar a meterle el ojo a García Paje antes que seguir enciscados en convertir a Barreda en una simple viruta. En fin, a uno no le parece bien esa ansiedad urgente del PP para valorar el congreso del adversario, cuando ya tiene el poder en sus manos y con buenas pespectivas para tenerlo en Andalucía. ¡Con lo bien que hubieran quedado con un silencio tolerante, civilizado, cortés, a expensas sólo de que le preguntaran los periodistas en cuyo caso tampoco habría que romperse el majín: no nos incumbe,elPP está a lo suyo, y si nos incumbe es para agilizar la interlocución en asuntos de Estado…», o algo así . El PP tiene dirigentes de probada solidez pero uno empieza a pensar que los diseñadores del marqueting no tienen sentido de la medida. Y ese sentido en política es muy importante. Como el sentido común al que tanto alude Rajoy.