Una comedia ligera, de Eduardo Mendoza

Portada de la publicación

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Según sus propias palabras, Eduardo Mendoza escribió tres novelas "ambientadas en encrucijadas históricas de la sociedad barcelonesa". La primera de ellas fue La verdad sobre el caso Savolta, narración situada en los llamados años del pistolerismo (1917-1919). Reconocida por público y crítica, fue también la primera publicación de este escritor. Aún presente en la memoria de los lectores, que siguen provocando que se reedite de continuo, mantiene un estatus de icono en la trayectoria de Mendoza solo comparable al que lleva adquiriendo Sin noticias de Gurb desde hace unos años. La ciudad de los prodigios es la segunda parte de esta improvisada trilogía y cubre el periodo de tiempo entre las dos exposiciones universales de Barcelona (1988-1929). Su popularidad la llevó a las salas de cine, al igual que su antecesora.

En Una comedia ligera, el dramaturgo vividor Carlos Prullàs no se da cuenta de que, poco a poco, su trabajo empieza a ser secundario y es su vida la que empieza a parecer un catálogo de las clases sociales de la Barcelona de posguerra, desde la aristocracia hasta el lumpen. Igual que tiene mucho morro y un privilegiado sentido de la seducción, no ve el peligro cuando su director de escena habitual le comunica que un desconocido con posibles intenta promocionar la carrera de una de las actrices del elenco de su última obra.

En el momento que alguien apuñala a alguien, se ve que la policía no cree en la culpabilidad del protagonista, pero lo acorrala como a un chivo expiatorio. Aquí la oscuridad se cierne sobre el futuro de Prullàs y destaca el aparato crítico de Javier Aparicio Maydeu. Mendoza dijo que en esta novela “hay una carga personal que la hace más evanescente y la impregna de un vago aroma de tiempo perdido, para bien y para mal”, y el editor anota la influencia del cine que Mendoza controlaba, y hasta del que había visto sin saberlo.

Esta novela era la única de la trilogía que no contaba con una edición crítica. La de Aparicio Maydeu es la primera y la lanzó Cátedra el año pasado.