Ciudad Real aumenta en un 22% la superficie de transgénicos, un cultivo con mucha controversia

Julia Yébenes Ciudad Real
Una mazorca afectada por el taladro y una tratada como OGM / Corteva

Una mazorca afectada por el taladro y una tratada como OGM / Corteva

Según los datos publicados por el Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO), en 2018 se sembraron 986,18 hectáreas

Ciudad Real es la segunda provincia de Castilla-La Mancha donde más maíz transgénico –MON 810- se siembra, tras Albacete.

Se trata de uno de los organismos genéticamente modificados (OGM), que desde hace dos décadas levantan mucha controversia, con posiciones encontradas entre diferentes entidades y operadores.

Unos no ven los beneficios para las explotaciones de los agricultores, y otros ven en los OGM un “gran potencial” para la investigación y la biotecnología, la lucha contra plagas como el taladro o el ahorro en insumos.

En concreto, la superficie de este herbáceo plantada en el campo ciudarrealeño en 2018, según los datos publicados por el Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO), fue de 986,18 hectáreas sembradas con 1.676,50 dosis de 50.000 semillas, tras crecer un 22%, el primer alza registrada desde 2014.

En ese año, la provincia registró la mayor extensión de dicho tipo de maíz genéticamente modificado, al acaparar 2.100 h, casi 30 veces más que la exigua presencia cifrada en 2010, con sólo 73 hectáreas.

Los registros provinciales del MITECO ofrecen una evolución irregular de un cultivo, denostado por unos y recomendado por otros, que, en la actualidad, representa el 25,9 por ciento de la superficie total de transgénicos cultivada en Castilla-La Mancha, 3.805,41 h, prácticamente la mitad de las 7.973,45 h habidas hace un lustro.

Desde ese año, Ciudad Real registró bajadas continuadas -1.496,47 h en 2015, 1.077 h en 2016 y 808,82 h en 2017-, quizás por los precios más altos de las semillas y la ‘mala imagen’ que tienen este tipo de alimentos en la sociedad.

Por su parte, Albacete es la provincia líder de la comunidad en el cómputo histórico del cultivo de maíz MON 810, con 2.405,71 h y 4.089,70 bolsas de 50.000 granos, menos de la mitad de las 5.696 hectáreas contabilizadas hace cinco años.

En el resto de provincias de la comunidad autónoma están presentes mínimamente, con 322 h en Guadalajara (donde ha crecido más del doble desde 2014), 69,71 h en Toledo (también a la baja), y 20,88 h en Cuenca, también al alza en comparación con 2014.

Por su parte, Castilla-La Mancha ha perdido peso en este cultivo y ha caído a la sexta posición, tras mantenerse como tercera en los años anteriores.

En concreto, en un lustro bajó a más de la mitad en su superficie sembrada, ya que de las 8.766,35 hectáreas de 2013, en 2018 cerró con 3.805,41 h, tras Aragón -44.931,59 h-, Cataluña -38.751,94 h-, Extremadura -14.137,76 h-, Navarra -8.100,55 h-, y Andalucía -4.971,71-.

Las estimaciones de superficie están referidas a unda dosis media de 85.000 semillas por hectárea, según el MITECO.

Los transgénicos son organismos genéticamente modificados (OGM) y, según la ley de cultivos transgénicos aprobada en el Parlamento Europeo en 2015 establece que cada país miembro puede restringir o prohibir la producción de este tipo de semillas.