UPA: «La estrategia De la Granja a la Mesa debe ser una oportunidad para la agricultura y la ganadería familiar»

lanzadigital Madrid
Imagen de un rebaño de ovejas y sus pastores / Lanza

Imagen de un rebaño de ovejas y sus pastores / Lanza

La agricultura y la ganadería familiar se postulan como el modelo que mejor encaja en los planes de la Comisión Europea para una producción de alimentos más sostenible. Sin embargo, UPA advierte: "estos objetivos tendrán un coste que deberá ser compensado".

La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos ha reivindicado los valores de la agricultura y la ganadería de carácter familiar como los “idóneos” para alcanzar los objetivos de la estrategia “De la Granja a la Mesa”. Presentada hoy por el vicepresidente de la Comisión Europea, Frans Timmermans, esta será una de las estrategias “estrella” del nuevo gabinete europeo dentro del llamado Green New Deal que definirá los próximos años.

“No cabe duda”, han reconocido desde UPA, de que el Farm to Fork marcará las políticas europeas en todo lo concerniente a la producción y distribución de alimentos. En un primer análisis, la organización asegura que la estrategia tiene “ideas interesantes y positivas”, pero también algunas “invenciones e incongruencias”, que deberán pulirse.

Luces y sombras de la estrategia De la Granja a la Mesa

Entre lo más positivo, a juicio de UPA, está el hecho de que la estrategia pone “en el centro” a los agricultores y ganaderos como protagonistas de la cadena agroalimentaria y trabajará para mejorar sus condiciones y evitar los abusos. En esa línea, se promoverán los canales cortos de comercialización y se trabajará con la idea de lograr un “comercio justo” de los alimentos. Algo que coincide con la histórica reivindicación de “precios justos” que los productores llevan años reclamando.

La estrategia también suscitará un cambio en el etiquetado de los alimentos más transparente y que acerque a consumidores y productores, algo que UPA “lleva mucho tiempo” exigiendo. Sin embargo, esto choca con las mínimas exigencias a los productos que se importan de fuera de la UE en el marco de acuerdos comerciales denunciados como injustos para los agricultores europeos.

“La apuesta por la sostenibilidad, la lucha contra el cambio climático y contra el desperdicio alimentario es algo loable y urgente y contra lo que no cabe crítica alguna”, aseguran desde UPA. Aunque Europa debe tener en cuenta que la sostenibilidad tiene tres ejes: el medioambiental, el económico y el social, y “no tiene sentido impulsar uno de ellos olvidando los otros”.

Sobre las intenciones de la Comisión Europea de incrementar los porcentajes de agricultura y ganadería ecológica, UPA ha señalado que es un objetivo en el que la agricultura española ya es líder europeo en superficie. “Los agricultores españoles hemos hecho los deberes, y podemos seguir haciéndolos, pero es básico que el mercado y los consumidores estén dispuestos a remunerar con justicia los mayores costes que afronta este modelo”, explican desde esta organización.

Lo más negativo

UPA ha mostrado sus dudas sobre las intenciones de la Comisión Europea de promover la reducción del uso de productos fitosanitarios y antibióticos en unos porcentajes muy importantes. “Compartiendo el objetivo de la reducción, la UE no debe olvidar que esos productos se usan porque son necesarios y siempre que su uso sea seguro y esté autorizado por las autoridades europeas y nacionales. No se puede prohibir sin dar alternativas –y compensaciones– a los afectados”, sentencian. “Y sobre todo cuando luego se da entrada a productos de fuera con requisitos mucho menos restrictivos”.

Una de las ideas más “peregrinas” de esta estrategia y que más molesta en UPA es la intención de promover una menor producción de carne. Algo que no tiene sentido en España, donde la producción ganadera es una actividad sostenible e integrada en el territorio, con una enorme importancia socioeconómica y en muchos casos un alto valor ambiental. Este tema debe ser, a su juicio, “desterrado de inmediato de la estrategia”, dado que además el consumo de carne no es en absoluto excesivo según las autoridades sanitarias.

No todos los modelos son iguales

A juicio de UPA está claro que no todos los agricultores y ganaderos, ni los modelos productivos, ni los países de la UE, son iguales. Creemos que España está mejor preparada que otros para adoptar las líneas que marca la estrategia De la Granja a la Mesa. “Y lo estará aún más si se hace una verdadera apuesta por la agricultura y ganadería familiar y sostenible. Protegiendo, apoyando y ayudando a los pequeños y medianos productores”, han concluido.