Castilla-La Mancha no ve mala idea la auditoria que han pedido los ribereños y espera que el Levante no lo vea como un “ataque”

Lanza Toledo
Nacho Hernando, portavoz de C-LM, en rueda de prensa

Nacho Hernando, portavoz de C-LM, en rueda de prensa

"Nos da igual que los trasvases los hagan unos, otros, los de enfrente o los de al lado", ha apuntado Hernando, quien ha dicho que la vocación del Gobierno de Emiliano García-Page es defender los intereses de Castilla-La Mancha y "lo hacemos tanto en las instituciones como en la calle"

El Gobierno de Castilla-La Mancha no ve mala idea la auditoria de los regadíos del Levante que ha reclamado la Asociación de Municipios Ribereños de Entrepeñas y Buendía a la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, y espera que el Levante no lo vea como un “ataque” sino como “algo positivo”.

Así se ha expresado su portavoz, Nacho Hernando, al ser preguntado al respecto en la rueda de prensa para dar cuenta de los acuerdos aprobados esta semana por el Consejo de Gobierno.

Hernando ha afirmado que esta auditoria puede servir para ver “de qué forma podemos ser más eficientes y de qué forma podemos usar mejor nuestros recursos”.

Es por ello que considera que esta propuesta de los ribereños “no se debería ver como un ataque al Levante” sino, al contrario, “como una posibilidad de ser mejores”. “Tiene que verse como algo positivo. Espero que así lo vean en el Levante y en el Ministerio, por lo tanto es una idea que celebramos”, ha sentenciado.

TRASVASE TAJO-SEGURA

De otro lado, y preguntado por la reunión de este jueves de la Comisión Central de Explotación del Acueducto Tajo-Segura, el portavoz del Gobierno castellano-manchego se ha mostrado en contra de la política hídrica llevada a cabo por el Gobierno España “durante tantos años”.

“Nos da igual que los trasvases los hagan unos, otros, los de enfrente o los de al lado”, ha apuntado Hernando, quien ha dicho que la vocación del Gobierno de Emiliano García-Page es defender los intereses de Castilla-La Mancha y “lo hacemos tanto en las instituciones como en la calle”.

Hernando cree que esta legislatura ha supuesto “un punto de inflexión” en el debate hídrico porque se ha conseguido que “el Levante empiece a hablar de las desaladoras”, algo que “era impensable” hace cinco años, cuando se estaba firmando el memorándum del Tajo-Segura.
“Independientemente de que una vez más el Gobierno de España nos defraude o nos pueda dar un aliento de esperanza con una decisión en el corto plazo, realmente en el medio y largo plazo tenemos la absoluta convicción y seguridad de que no hay otra alternativa que no sean las desaladoras”, ha subrayado.