Ciencia en Castilla-La Mancha

Enrique Díez Barra Ciudad Real
Pleno de las Cortes de CLM/ E. Press

Pleno de las Cortes de CLM/ E. Press

Castilla-La Mancha ya tiene su primera Ley de Ciencia con apoyo de PSOE y PP, desde este 9 de julio de 2020

El pasado miércoles el Pleno de las Cortes de Castilla-La Mancha aprobó la Ley de Fomento y Coordinación del Sistema de Investigación, Desarrollo e Innovación de Castilla-La Mancha. Y ha sido un gran día. Y ya era posible.

Seguramente en estas últimas semanas la ciudadanía ha sido más consciente que nunca que SinCienciaNohayFuturo, hahstag repetido en los últimos días por miles de personas. Que la ciencia es importante, que está en la resolución de los problemas que tenemos o de los que nos vendrán, está fuera de discusión salvo entre aquellos que aún consideran que la tierra es plana o que no hay que vacunarse u otras lindezas por el estilo.

Castilla-La Mancha nunca ha sido una región, y menos aún cuando no éramos una Comunidad Autónoma, caracterizada por la industrialización ni por la capacidad para el desarrollo de conocimiento. Así era incluso aunque muchas personas de estas tierras y desde hace mucho tiempo hayan venido contribuyendo al conocimiento científico y al desarrollo tecnológico; eso sí, lo hacían desde otros territorios.

Crecer en ciencia y tecnología

La existencia de un gobierno cercano, realmente ocupado en el avance de la sociedad para la que trabaja, ha permitido crear las bases para que nuestra tierra crezca también en ciencia y en tecnología. Decisiones estratégicas como la creación de la universidad regional han permitido con el paso de los años que Castilla-La Mancha, sus científicas y científicos, no se distingan de sus colegas de Baviera, de Lombardía o de Oxfordshire, por ejemplo, por su nivel de contribución al desarrollo del conocimiento. Si acaso podrán distinguirse porque lo hacen con presupuestos mucho menores.

Y que un gobierno legisle sobre ciencia, tecnología e innovación significa al menos dos cosas. Una, que existe un tejido material y personal -creado a base de orientar presupuestos con ese destino- capaz de utilizar los instrumentos jurídicos para su crecimiento personal y colectivo. La otra es que el gobierno es consciente del valor del campo sobre el que legisla y por tanto compromete su acción futura en la potenciación del sistema, y sus actores, y en la coordinación de capacidades que hagan más eficiente el avance del conocimiento.

Atentos al presupuesto

Castilla-La Mancha ha recuperado en los últimos cuatro años la dinámica iniciada en 2005, tras etapas de alta dureza económica y baja sensibilidad. Ahora el marco jurídico ya está, el compromiso del gobierno, y del principal partido de la oposición, también; los agentes, centros tecnológicos, empresas innovadoras y el conjunto del sistema universitario dispuestos a desarrollar intensamente su trabajo; así que, atentos al presupuesto de 2021. Seguro que, en línea y coordinación con el impulso del gobierno de España, anunciado al tiempo que se debatía nuestra ley, Castilla-La Mancha podrá recorrer deprisa la distancia del hueco histórico que sufrió.