El Colegio de Podólogos de Castilla-La Mancha se opone a la decisión de implantar el Grado de Podología en Talavera

Lanza Talavera de la Reina

El Colegio niega los datos de empleo aportados por la Universidad, rechaza un profesorado proveniente de Enfermería y duda de la calidad de una formación sin clínica universitaria. El Consejo considera una incongruencia que se implanten estudios en una Universidad pública mientras la Junta no apuesta por incluir la Podología en la Sanidad pública

El Colegio Oficial de Podólogos de Castilla-La Mancha y el Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos de España rechazan la decisión de la Universidad de Castilla-La Mancha de implantar los Estudios de Grado en Podología en el Campus de Talavera. Así se lo han hecho saber al Ministerio de Educación, a través de la Secretaría de Educación, Formación Profesional y Universidades y a la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA). Ambas instituciones niegan que hayan avalado nunca el proyecto de la Universidad de Castilla-La Mancha.

El Colegio de Podólogos de Castilla-La Mancha y el Consejo General de Colegios de Podólogos entienden que el proyecto, puede ser adecuado desde la óptica universitaria para ofrecer una mayor diversidad de estudios universitarios. Sin embargo, esta proyección difiere de la demanda real de estos profesionales por parte la sociedad. Así, el presidente del Colegio de Castilla-La Mancha, Francisco López Barcenilla, considera que son falsos los datos aportados por la Universidad, según los cuales el 87,9% de los egresados consiguen trabajo en el primer trimestre: “No hay tanta oferta salvo que abran su propia clínica. Y en Castilla-La Mancha hay 240 colegiados y 150 clínicas, algunas de las cuales malviven para llegar a fin de mes, lo que significa que hay 90 podólogos sin trabajo o deambulando. Esta realidad reduciría el porcentaje al 62,5%”.

La realidad es que hay muchos jóvenes podólogos que han tenido que emigrar, hay muchos que están estudiando una segunda carrera o trabajando en otras profesiones y otros muchos que directamente están en el paro.

Según un estudio de la Facultad de Estudios Estadísticos de la Universidad Complutense entre diplomados de Podología de tres promociones, 4 de cada 5 estudiantes han rechazado alguna oferta de empleo y el principal motivo para hacerlo han sido “las malas condiciones laborales”. Según el mismo estudio, entre los egresados ocupados, un 34,3% tienen empleo temporal.

Sin podólogos en la Sanidad pública

En la oferta asistencial pública no se reconoce el derecho de los ciudadanos al diagnóstico y tratamiento de las patologías y deformaciones de los pies por los profesionales legalmente habilitados mediante la capacitación que otorga el Grado Universitario en Podología. La Podología se limita exclusivamente al sector privado. Según el presidente del Consejo de Colegios de Podólogos, José García Mostazo, es una incongruencia que las Administraciones no apuesten decididamente por la inclusión de la Podología en la Sanidad pública, y la Junta de Castilla-La Mancha es un buen ejemplo, y sin embargo se promuevan desde las Universidades públicas la implantación de titulaciones de Podología”.

En la actualidad la realidad es que este sector privado cubre toda la demanda con exceso, como se constata con las plazas no cubiertas en algunas Universidades.

Los ciudadanos demandan una atención primaria de la salud de los pies, así como una atención especializada para aminorar los tristes resultados derivados de la actual atención, con gran número de amputaciones, estancias hospitalarias periódicas y de larga duración. A esto hay que añadir las consecuencias del tratamiento paliativo de las secuelas que soportan los pacientes en el sistema público de salud. Los responsables de la atención sanitaria pública aún no han tomado conciencia de ello ni de la eficiencia que reportaría al sistema la inclusión de los graduados en Podología en la oferta asistencial pública, ya que supondría también una reducción de costes.

Esta severa incapacidad de adaptación del sistema público de salud, frustra cualquier expectativa para los futuros egresados de Podología, pues la incorporación al mundo laboral, presenta una escasa oferta efectiva. Estas escasas expectativas desmoralizan también a los estudiantes de Bachillerato que se planteaban cursar unos estudios.

Sin un compromiso político para la generación de empleo público y oferta asistencial podológica en la sanidad pública a los usuarios del sistema, tal como se viene demandado desde el Consejo de Podólogos y desde los diferentes colegios, no existe proyección de futuro para los egresados, y en su consecuencia, no existe demanda del Grado en Podología.

Formación continuada

La Podología, por otra parte, demanda una formación continuada y altamente costosa, algo que es conocido por las universidades y así se manifiesta en las dotaciones presupuestarias para la formación universitaria en las áreas de ciencias de la salud. La creación de unos estudios de Grado, implica la creación de infraestructuras y contar con un profesorado que garanticen una formación de calidad y competitiva.

La Universidad ha planteado que el Grado se impartirá por profesores de Enfermería en los primeros años por las sinergias que existen entre ambas profesiones. El Colegio de Podólogos quiere aclara que Enfermería y Podología son grados diferentes sin sinergias y que esta decisión no ayuda en nada al empleo entre los graduados en Podología. Por otro lado, el Colegio asegura que no hay infraestructuras (una clínica universitaria) para garantizar una formación de calidad.

Sin profesorado específico ni clínica universitaria

El Colegio Oficial y el Consejo General han mostrado su preocupación al Ministerio y a la ANECA porque los futuros egresados en Podología en Talavera no vayan a recibir una formación de calidad si tal como se ha anunciado el Grado de Podología se vincula al de Enfermería, compartiendo el primer año lectivo. Podología y Enfermería son profesiones totalmente diferentes en la formación y en la práctica clínica, razón por la que ambas enseñanzas se separaron en 1988. No menos preocupante es el hecho de que el Grado se impartirá sin la existencia de una clínica universitaria cercana donde los alumnos puedan poner en práctica sus conocimientos y que sirva de conexión con el mundo profesional, como así sucede en la Universidad Complutense de Madrid, la Universidad de Barcelona, la Universidad de Sevilla o el Centro Universitario de Plasencia.

El Colegio y el Consejo entienden que un Grado requiere una gran inversión y que esta formación reporte al ciudadano que la soporta un beneficio directo o indirecto, mediante la atención pública gratuita, aunque la misma sea parcial, de sus demandas asistenciales, situación que, de momento, la Administración no se decide a atender. De lo contrario, los ciudadanos estarían soportando una carga tributaria para el acometimiento de las inversiones y el sostenimiento de las infraestructuras, del profesorado y del personal necesario para la prestación de los servicio de formación universitaria, sin que dicho esfuerzo les reporte valor ninguno o mejora en las prestaciones asistenciales sanitarias que perciben.

De este análisis se desprende la necesidad de crear una demanda laboral previa para cubrir las necesidades de la sociedad en la atención sanitaria especializada en Podología. Esta demanda justificaría la necesidad de formar a los profesionales en un número tal que se cubriese la oferta asistencial pública, así como la asistencia privada, la única que hoy existe.

En la actualidad, los ciudadanos soportan directamente los servicios asistenciales en Podología y a la vez se ven obligados a soportar, por vía tributaria, el coste de la inversión y mantenimiento para la formación de los profesionales.

El interés general no pasa por un mayor número de egresados en Podología, sino por una mayor calidad en la formación de los existentes, como se está incentivando desde otras universidades, para que los futuros egresados, participar en servicios especializados en el sistema público de salud: unidades de pie diabético, consulta de pie pluripatológico, atención podológica comunitaria, etc.. De este modo, se conseguiría una reducción del coste en el tratamiento de las patologías y mayor eficacia en los resultados, lo que significa, de forma indirecta, la minoración de los gastos en los tratamientos crónicos de secuelas que pueden evitarse.

Universidades

Según el Consejo General de Colegios es notorio respecto a los países de nuestro entorno comunitario que nuestro país es uno de los que mantiene mayor número de universidades que ofrecen estudios de Podología, tanto de carácter público como privado. El ámbito privado está dejando de ofrecer los estudios descritos ante la falta de demanda de formación universitaria. En el Reino Unido, por ejemplo, con una población de casi 65 millones de personas existen sólo 8 instituciones que ofrecen estudios de Podología frente a los 13 que existen en España para una población de 46 millones.

En España hay 15,6 podólogos por cada 100.000 habitantes, mientras que en Estados Unidos hay 4 podólogos por cada 100.000 habitantes.

El Consejo General de Colegios Oficiales se ha opuesto también este año a otro Grado en una Universidad pública, concretamente al de la Universidad de León para el campus de Ponferrada.

Más de la mitad de matriculados lo hacen como segunda o tercera opción

Además, son datos significativos los aportados por el propio Ministerio de Educación en los que se refleja que en las diferentes universidades que ofertan el Grado de Podología, más de la mitad de las matrículas de nuevo ingreso son por preinscripción como segunda o tercera opción.

El Colegio Oficial de Podólogos y el Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos desean aportar desde su visión y experiencia profesional, sus consideraciones para que sean tenidas en cuenta por la Universidad de Castilla-La Mancha, por la Junta y por el Ministerio de Educación y se ponen a su disposición.