Cristina Sánchez, guía de turismo: «Sabemos que este año lo tenemos totalmente perdido»

Laura Espinar Ciudad Real
Almagro es un destino obligado dentro del turismo cultural de la provincia/ J.Jurado

Almagro es un destino obligado dentro del turismo cultural de la provincia/ J.Jurado

"Si. Tendremos futuro si nos reinventamos" asegura Cristina Sánchez, guía de turismo en Ciudad Real, un sector que ha perdido con la pandemia parte de la temporada alta y confía en el otoño para recuperar algo del turismo cultural. Cree que en septiembre podrían empezar a trabajar aunque despacio y que "este año lo tenemos totalmente perdido" ya que la crisis sanitaria ha caído de lleno sobre los meses de mayor actividad. "La temporada alta comienza en marzo, poquito a poco, y en abril y mayo es cuando tenemos más actividad, pero este año no hemos tenido nada", explica Cristina Sánchez.

Los esfuerzos que Castilla-La Mancha ha realizado para incorporarse al sector turístico como destino atractivo quedaron de manifiesto este febrero pasado, el último del que existen datos completos, cuando pernoctaciones y viajeros subieron más del 10% respecto a 2019 según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Sin embargo, la actividad turística mundial desapareció por completo a finales del mes siguiente tras las duras restricciones  globales impuestas al movimiento de personas por la gravedad de una crisis sanitaria que, provocada por el Covid-19, ha puesto de rodillas al planeta.

Cristina Sánchez, en primer término, guía turística en Ciudad Real/ Lanza

Cristina Sánchez, en primer término, guía turística en Ciudad Real/ Lanza

Tras la invitación del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a los profesionales de la hostelería para que prepararan su vuelta a la actividad para acoger al turismo nacional y el anuncio de que en julio se abrirán las fronteras al extranjero, el sector ha visto como aumentaban las reservas, sobre todo en el turismo de naturaleza, aunque desde la perspectiva de que las cosas no volverán a ser como antes. Los efectos de la pandemia han pulverizado también modelos sobre los que se asentaba la economía hasta ahora y ha derrotado a la masificación turística en beneficio del distanciamiento social que, junto a las tendencias que se inclinan hacia un turismo de cercanía y de naturaleza, obligan indefectiblemente a reinventarse en esta próxima etapa post-covid.

«Si. Tendremos futuro si nos reinventamos», asegura a este digital Cristina Sánchez, guía turística de Ciudad Real, un sector que al que la pandemia se ha llevado por delante parte de su temporada alta, como es la primavera, y que, sin embargo, confía en el otoño, a partir de septiembre, como fecha en la que pueda haber algún movimiento en  turismo cultural, algo que aportaría una señal positiva e inequívoca de la existencia de un mayor movimiento de viajeros y pernoctaciones.

Las tendencias y las primeras reservas apunta al turismo de naturaleza como opción preferida de los españoles/ J. Jurado

Las tendencias y las primeras reservas apunta al turismo de naturaleza como opción preferida de los españoles/ J. Jurado

En septiembre trabajaríamos pero muy flojo

Aún así, la también integrante de la Asociación Provincial de Guías de Turismo de Ciudad Real reconocía en conversación con este digital que las previsiones que maneja apuntan a que no será hasta septiembre cuando empiecen a trabajar «y lo haremos muy flojo; este año lo tenemos totalmente perdido» ya que la crisis sanitaria ha acabado con los meses de mayor trabajo. «La temporada alta comienza en marzo,  poquito a poco, mientras que los meses de abril y mayo son los de una mayor actividad y este año no hemos tenido nada», explica Cristina Sánchez.

El avance de la pandemia y la declaración del estado de alarma provocó que las reservas -de primavera y otoño-  se pospusieran para, después, cancelarse después de forma definitiva. Hoy, la ausencia total de reservas para los próximos meses hace difícil hacer previsiones sobre el comportamiento de la demanda el resto del año.

Este colectivo de guías de Ciudad Real confía, no obstante, en trabajar con ese turismo nacional que prefiere la naturaleza y el entorno rural porque huye de destinos masificados  y «los nuestros» responden a esa demanda, explica Cristina Sánchez.  Las reservas que ya se están haciendo en casas rurales y en turismo activo lo que demuestra hacia donde se estarían  inclinando las tendencias este verano del año del covid-19.

Las visitas a bodegas y queserías son demandadas por el turismo americano/ J. Jurado

Reinvención y alternativas

Pese a la situación y la incertidumbre, los guías de Ciudad Real se muestran optimistas porque entienden que este es el momento de reinventarse ya que, por ejemplo, no podrán trabajar con grupos numerosos como venían haciendo hasta ahora. Por ello ya piensan en alternativas a las visitas tal y como estaban concebidas hasta ahora y entiende que  el distanciamiento social y un menor número de personas en la visita se imponen junto a nuevos recorridos y actividades y nuevas propuestas, en definitiva.

El colectivo de guías de Ciudad Real, integrado en la Asociación Regional de Guías de Turismo de Castilla-La Mancha,  ya ha mantenido reuniones con la administración regional para pedirles apoyo y visibilidad, pero también entienden que las autoridades regionales han de animar a la gente a venir a esta Región. Además, piden su promoción como destino turístico y que «apoyen a los guías oficiales que son los que están pagando impuestos», aclara Cristina Sánchez.

El turismo, actividad principal

El turismo es la actividad principal de Cristina Sánchez,  como del resto de integrantes de la asociación provincial por lo que ahora con el cese de la actividad,  cuentan con las ayudas que reciben los autónomos tras el decreto del Gobierno central por el estado de alarma. Trabajaba fundamentalmente con turismo nacional aunque también atendía a americanos y británicos más inclinados al turismo gastronómico y las visitas a bodegas y quererías.

«Trabajo con agencias que hacen recorridos y,  alguna vez,  traen turismo gastronómico que pide visitar bodegas y queserías; es el turismo que viene a la Fiesta del Azafrán o a otras más específicas. Son pocos pero ahí estaban», explica Cristina Sánchez quien señala que el turismo americano solo viene a través de agencias de su nacionalidad y solo hacen turismo gastronómico mientras que otras dedicadas al turismo en general traen turistas americanos, británicos y japoneses que, por lo general, siempre piden Almagro o una ruta del Quijote.

Buenas expectativas turísticas para este año

Según datos del 1 de mayo, las expectativas turísticas para ese año eran buenas para España y, también, para Castilla-La Mancha que cerró 2019 con el mejor registro de viajeros alojados en turismo rural y el segundo mejor dato en pernoctaciones. Según los datos del INE, la Región llegó a los 313.030 turistas hospedados en alojamientos de turismo rural el pasado año, el mejor dato de toda la serie y con un crecimiento del 2,6 por ciento respecto a 2018.

La pandemia lo ha cambiado todo desde la publicación de la orden del 19 de marzo que desarrollaba el decreto del estado de alarma que determinó la suspensión de la apertura al público de todos los hoteles y alojamientos turísticos y otros de corta estancia, campings, aparcamientos de caravanas y establecimientos similares ubicados en España. Así, desde el 19 de marzo los establecimientos hoteleros fueron cerrando su actividad quedando completamente suspendida el 26 de marzo.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha insuflado ánimos al sector turístico este domingo al afirmar que el relanzamiento del turismo debe ser «inmediato» y que se debe proyectar en una doble dimensión, una nacional y otra internacional al ser un sector «clave» para el país y  el más afectado por las restricciones sociales que ha impuesto la propia pandemia.