El Consejo de Veterinarios de Castilla-La Mancha entrega la Medalla de Oro a Fernando Díaz Martín

Carlos Monteagudo Guadalajara
Entrega de la Medalla de Oro

Entrega de la Medalla de Oro

El presidente del Consejo General de Colegios Veterinarios de Castilla-La Mancha y presidente del Colegio de Veterinarios de Toledo, Luis Alberto García Alía, calificó al homenajeado de una persona “mesurada, justa, prudente y leal”, del que destacó su profesionalidad y tenacidad.

El Consejo de Colegios Profesionales de Veterinarios de Castilla-La Mancha ha rendido homenaje a Fernando Díaz Martín, quien fuera presidente del Colegio de Veterinarios de Guadalajara y secretario general del Consejo de Colegios Veterinarios de Castilla-La Mancha, con la entrega de la Medalla de Oro de la Institución.

El acto de homenaje tuvo lugar en la tarde de ayer en el salón de plenos del Ayuntamiento de Guadalajara, uno de los lugares más emblemáticos de la capital alcarreña y donde, además, Díaz Martín formó parte de la corporación municipal como concejal.

Así lo destacó el alcalde de Guadalajara, Antonio Román, presente en el acto, quien se refirió a Fernando Díaz Martín como “una persona con una trayectoria de servicio público, como funcionario, y también en la política que le hacen merecedor de este reconocimiento”.

Román agradeció al Consejo Autonómico de Veterinarios, que preside Luis Alberto García Alía, la elección de Guadalajara para la celebración de este acto y aprovechó su intervención para destacar el importante papel que juegan en la sociedad y en el día a día los veterinarios.

El acto contó también con la presencia del presidente del Consejo General de Colegios Veterinarios de España, Juan José Badiola Díez y su secretario y a su vez presidente de la Institución de Ávila, Rufino Rivero Hernández; el presidente del Consejo General de Colegios Veterinarios de Castilla-La Mancha y a su vez presidente del Colegio de Veterinarios de Toledo y vicepresidente del Consejo de España, Luis Alberto García Alía junto a todos los presidentes de Colegios de Veterinarios de la región; el secretario del Consejo Autonómico, a su vez presidente del Colegio de Cuenca, Luis Miguel Colmenar Astudillo, y el vicesecretario del Consejo regional y presidente del Colegio de Veterinarios de Guadalajara, Miguel Ángel Serrano Campos, entre otros.

El presidente del Consejo General de Colegios Veterinarios de Castilla-La Mancha y presidente del Colegio de Veterinarios de Toledo, Luis Alberto García Alía, calificó al homenajeado de una persona “mesurada, justa, prudente y leal”, del que destacó su profesionalidad y tenacidad.

Por su parte, Juan José Badiola Díez, quien fuera profesor del homenajeado, ha destacado el papel de Díaz Martín en sus diferentes cargos colegiales, “donde ha representado bien a sus colegiados, trabajando por ellos lo máximo posible e impulsando iniciativas que vayan en pro de la profesión”.

Fernando Díaz conformó el equipo de 10 personas que fundó el Consejo General de Colegios Veterinarios de Castilla-La Mancha, destacó García Alía, siendo además partícipe, como gran conocedor del mundo taurino, de muchas de las propuestas recogidas en la nueva normativa de festejos taurinos de Castilla-La Mancha.

Nacido en Cuenca en 1950, Fernando Díaz Martín se licenció en Veterinaria en la Universidad Complutense de Madrid y ha ejercido su profesión en diferentes cargos a lo largo de casi cuatro décadas.

En 1978 ingresó en el cuerpo de Veterinarios Titulares, tomando posesión de la plaza en el municipio de Salmerón (Guadalajara). Posteriormente, ejerció en Fuentelahiguera y en 1980 creó la primera clínica veterinaria de la capital alcarreña bajo su mismo nombre.

Tras ser transferido como Veterinario Oficial a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha como veterinario de Ganadería en 1992, ha ejercido cargos como jefe de Comarca Ganadera en Guadalajara, jefe de la Oficina Comarcal Agraria en Guadalajara y jefe de Servicio de Agricultura y Ganadería en Guadalajara.

Fernando Díaz tuvo palabras de agradecimiento  para los presentes y todos aquellos que ha colaborado a lo largo de su trayectoria profesional, “siempre dedicada a la función pública y al sector primario que es indispensable y necesario porque sin él no comeríamos”, señaló.

“En mis años en el Colegio, no he sido una persona corporativista; al revés, me gustaba defender al que cumplía y señalar al que no lo hacía, porque es la manera de dignificar la profesión”, concluía.