García-Page celebra el fin de los “cordones sanitarios” en la política nacional y apuesta por evitar enfrentamientos “entre una mitad de España y la otra”

Lanza Molina de Aragón
Indicó que los españoles no merecen otras elecciones para decidir los nombres de los ministros

Indicó que los españoles no merecen otras elecciones para decidir los nombres de los ministros

Así lo indicó al ser preguntado por la oferta de Cs de abstenerse en la investidura de Pedro Sánchez

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, celebró este martes que se hayan acabado los “cordones sanitarios” en la política nacional y que en el PSOE “todo el mundo tenga claro ya que no se puede depender de los independentistas”. Asimismo, apostó porque en España “evitemos siempre un enfrentamiento entre una mitad de España y la otra”.

García-Page, que se reunió en Molina de Aragón (Guadalajara) con su homólogo aragonés, Javier Lambán, para abordar diversos temas de interés para ambas regiones como la financiación y el despoblamiento, se pronunció así a preguntas de los medios sobre la oferta del presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, de facilitar el nombramiento del secretario general del PSOE y presidente en funciones, Pedro Sánchez, como presidente del Gobierno, absteniéndose durante su investidura.

A este respecto, el jefe del Ejecutivo castellano-manchego manifestó que “Sánchez cuenta con mi confianza en estos momentos de vértigo en los que hay que tomar decisiones rápidas, una confianza que se mantendrá después”. Del mismo modo, reconoció que los españoles no merecen otras elecciones para decidir los nombres de los ministros y se felicitó ante el hecho de que Sánchez haya decidido “no gobernar a cualquier precio”.

Momento correcto para que las desaladoras trabajen a máximo rendimiento

Por otro lado, el jefe del Ejecutivo castellano-manchego se refirió a la rotura de los canales por los que discurre el agua del trasvase Tajo-Segura a causa de los efectos de la Dana, y señaló que, “estamos en un momento correcto” para que se ponga a pleno rendimiento el sistema de desalación (que ha tenido un coste de 600 millones de euros, financiados por todos los españoles) en el Levante español “porque se va a necesitar para regar y beber los próximos meses”.

“Los problemas no tienen ideología, pero las soluciones sí”, dijo García-Page, al tiempo que recordó que la provincia de Guadalajara, en concreto los municipios de la cabecera del Tajo, que forman la cuenca cedente del trasvase Tajo-Segura, están sufriendo restricciones mientras que “se está inundando la España receptora”.

En este sentido, lamentó que lo que está sufriendo Castilla-La Mancha sea “un trasvase de riqueza, no de agua”, por lo que el presidente de Castilla-La Mancha deja abierta la reflexión de abrir un Foro Nacional del Agua, ya que los ríos “deben contar con un sistema claro de aplicación y ejecución, y no con proyectos de fontanería”, matizó.