La caza hoy vive un momento convulso, como la sociedad, pero es un hecho innegable asegura el experto Santiago Ballesteros en el cierre del ciclo del IREC

Laura Espinar Ciudad Real
Santiago Ballesteros pronunció la conferencia

Santiago Ballesteros pronunció la conferencia "Cervantes, caza y Quijote"/ J.Jurado

“La caza en el Siglo de Oro estaba de moda. Era una actividad social absolutamente reconocida, la prueba la tenemos en que en aquella sociedad, los grandes pintores como Veláquez o Rubens retrataban escenas de caza”. El abogado, Santiago Ballesteros, uno de los profesionales de mayor prestigio en materia cinegética fue el encargado de cerrar el ciclo de conferencias “La caza: un desafío en evolución” que, organizado por el IREC, se ha celebrado coincidiendo con los últimos meses de la exposición sobre la caza en el Museo de Ciudad Real. A su juicio, la caza vive un momento convulso, como la sociedad, pero es un hecho innegable.

Una conferencia sobre la actividad cinegética en el Siglo de Oro, pronunciada por el abogado Santiago Ballesteros Rodríguez, fue la encargada de cerrar el ciclo de conferencias que, organizado por el IREC en colaboración con la Asociación de Amigos del Museo Provincial y de la Merced, se ha celebrado entre los meses de mayo y junio en el Paraninfo del Rectorado de la UCLM.

Cervantes y su pasión por la caza

Ballesteros, uno de los profesionales de mayor prestigio nacional en materia cinegética, explicó que su conferencia, «Cervantes, caza y Quijote», surge del libro “Quijote, gran madrugador y amigo de la caza”, en el que sintetizó su conocimiento del famoso hidalgo y su pasión por la caza.

El director del IREC, Rafael Mateos, (i), Santiago Ballesteros y Beatriz Crespo poco antes de comenzar la última conferencia sobre la caza/ J.Jurado

El director del IREC, Rafael Mateos, (i), Santiago Ballesteros y Beatriz Crespo poco antes de comenzar la última conferencia sobre la caza/ J.Jurado

“Que el más universal de los escritores y la obra más universal de la literatura, la más publicada después de la Biblia, y el más universal de los personajes tengan un guiño, en el capítulo 34, hacia la caza no deja de ser un hito y yo quise resaltarlo en ese trabajo”, señaló a este digital minutos antes de comenzar la conferencia cuya intervención estuvo basada en la actividad cinegética en el Siglo de Oro.

Según señaló, se desconoce que, por ejemplo, Francisco de Quevedo escribió el prólogo de un libro, publicado en 1645 por Alonso Martínez de Espinar, que es un tratado de la ballestería y montería y que, en esta época el propio Quevedo ya defendía la función social de la caza para evitar daños en la agricultura y ganadería.

Una montería completa

Para este experto en materia cinegética, es interesante que la gente conozca, de igual manera, que El Quijote es una novela tan grande y tan inabarcable que contiene numerosas facetas, entre ellas, una montería completa,  aunque haya quienes hoy  defiendan su importancia en la  Edad Media y no tanto en la obra de Cervantes “cuando no es cierto”, sostiene.

Además, -insiste- fíjate si era adelantado Cervantes, que habla de la caza desde el punto de vista moral a través de la figura de Sancho. La caza en aquélla época estaba de moda. Era una actividad social absolutamente reconocida, señalando como prueba el trabajo de los grandes pintores de la época quienes todos retrataron escenas de caza.

“El propio Rubens, en 1611 pinta “Diana cazadora” o “La cacería de jabalí de Calidón”, escenas de la mitología, pero también escenas de caza. Mientras que el propio Velázquez pinta “Tela Real”, una cacería que se montaba en El Pardo, en la que retrata a los propios reyes, a los infantes en escenas de caza como muestra de que esta actividad era una constante en la sociedad.

Santiago Ballesteros es uno de los profesionales de mayor prestigio en materia cinegética/J.Jurado

Santiago Ballesteros es uno de los profesionales de mayor prestigio en materia cinegética/J.Jurado

El momento de la caza

Preguntado por el momento que vive hoy la caza, el experto señaló que es el mismo que vive la sociedad, un momento convulso ya que la sociedad está polarizada, pero –sostuvo- la caza es un hecho innegable.

“Que se lo pregunten a los agricultores de Pedro Muñoz, Alcázar de San Juan y Campo de Criptana. La caza cumple una función social innegable como es la protección de los daños a la agricultura o la sanidad animal que, si las especies quedaran a su albedrío habría unos problemas de sanidad animal enormes que se transmitirían a la salud humana”, añadió Ballesteros.

En su opinión y con independencia de que hayan surgido corrientes animalistas, -“que no dejan de ser una moda que pasará”- la caza es universal, ancestral, como ha demostrado la celebración de estas jornadas del IREC y la exposición la “Caza, un desafío en evolución” que, como actividad cambiante, es hoy una actividad integrada en la sociedad, legal,  que practicada en términos de sostenibilidad es incuestionable.

Derecho medioambiental y caza

Santiago Ballesteros forma parte de un despacho especializado en Derecho Medioambiental y Caza y todo lo concerniente a propiedad rural y es uno de los profesionales más reconocidos y de mayor prestigio a nivel nacional en materia cinegética.

Con su conferencia finaliza el ciclo “La Caza: un Desafío en evolución”,  organizado por el IREC en colaboración con la Asociación de Amigos del Museo de la Merced, que comenzó con la intervención de Germán Delibes de Castro, catedrático del Departamento de Prehistoria de la Universidad de Valladolid. Las conferencias se han celebrado entre los meses de mayo y junio coincidiendo con el fin de la exposición sobre la caza en el Museo de Ciudad Real, inaugurada en diciembre de 2019.