La UCLM realizará pruebas de diagnóstico del covid-19 y serología a la comunidad universitaria

Laura Espinar Ciudad Real
Imagen de archivo de la realización de un test para diagnosticar el covid-19 / Clara Manzano

Imagen de archivo de la realización de un test para diagnosticar el covid-19 / Clara Manzano

De cara al próximo curso académico y para asegurar la máxima seguridad, la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) se prepara para adquirir equipamiento tecnológico avanzado en el terreno de la prevención, la ocupación de espacios, limpieza e higienización y realizará pruebas de diagnóstico del covid-19 y serología a la comunidad universitaria, según asegura el rector, Miguel Ángel Caollado, en su habitual informe.

Con el objetivo de asegurar la seguridad, la Universidad de Castilla-La Mancha (UCM) ha comenzado a trabajar en la certificación de sus protocolos de acuerdo con los criterios de la Asociación Española de Normalización y Certificación (AENOR) y realizará pruebas de diagnóstico y serología a la comunidad universitaria, «además de las que hacemos al servicio de la sociedad en general» explica el rector en su habitual informe sin detallar más datos sobre cuándo comenzarán estas pruebas.

«Estoy convencido de que la seguridad y la salud deben ser piedras angulares sobre las que asentar nuestra actividad, tal y como hemos estado priorizando antes de la declaración del estado de alarma y durante este proceso de desescalada y que hemos de seguir manteniendo cuando alcancemos la nueva normalidad», asegura.

Grupo de trabajo para estudiar el inicio de curso

En su comunicación a la comunidad universitaria, Collado se detiene en el reciente encuentro del grupo de trabajo que, auspiciado por el Ministerio de Universidades, reúne a representantes de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) y de las Comunidades Autónomas, sindicatos y estudiantes, para abordar el inicio del próximo curso académico en un escenario bimodal como el más probable, en el que se combinarían actividades presenciales y virtuales en un modelo con espacios limitados para las actividades docentes prácticas mientras los entornos virtuales se dedicarán a actividades docentes teóricas.

«De este escenario más probable se deduce que nuestras actuaciones de planificación se tendrán que adaptar a un esquema que optimice el uso de los espacios para programar las actividades que tengan mas valor añadido en formato presencial y enriquecer los entornos virtuales para actividades formativas en sintonía con la enseñanza online y adecuar los espacios para que la distribución de las actividades se inclinen hacia el modelo presencial en el que se basa nuestra universidad», explica Collado

El vicerrectorado de Docencia ya trabaja sobre esta base y tal y como recoge un documento de trabajo que  servirá de base para orientar las decisiones y estar preparado ante las que adopte el Ministerio de Universidades.

Evaluaciones, recogida de apuntes y becas

En cuanto al desarrollo de las evaluaciones,  el rector pone el acento en la normalidad del proceso y en el gran esfuerzo que, de manera satisfactoria, están realizando los entornos virtuales para llevarlas a cabo con éxito incluso en los días de mayor concurrencia de pruebas en línea.

Collado también hace referencia a tres asuntos que han tenido lugar en los últimos días y que revierten de forma directa sobre los estudiantes como son la movilidad dentro de la provincia que ampara la fase 1 y que ha permitido a muchos de ellos desplazarse a recoger los apuntes; el cambio sustancial en la política de becas universitarias, con un incremento de su dotación y la flexibilización de los criterios académicos desde el próximo curso y una adecuación de las condiciones aplicables a las concedidas en el curso 2019-20 y, por último, la reducción de tasas y precios públicos de matrícula, tras el impulso del Ministerio de Universidades y el acuerdo entre las universidades y las comunidades autónomas.

«En este proceso gradual -explica Collado-  nuestra Universidad no se ve afectada porque en colaboración con el Gobierno de Castilla-La Mancha a través del Convenio Plurianual de Financiación 2018-2021 ya se había anticipado a este proceso que ahora inician otras regiones. Es previsible, no obstante, que pueda incorporarse en años sucesivos en la senda de armonización y convergencia de la educación universitaria hacia la gratuidad como servicio público».