Lamentan que la JCCM no quiera diseñar el Plan de Recuperación del lobo en la región

Anibal B.C. Ciudad Real
Iberian Wolf alpha male feeding on deer, its mouth tinted with fresh blood

Iberian Wolf alpha male feeding on deer, its mouth tinted with fresh blood

El Defensor del Pueblo ha entendido que, dado que no ha sido posible una resolución de la Consejería adecuada a la propuesta formulada por esta institución, incluirá este asunto en el informe anual a las Cortes Generales.

La Asociación Naturalista ‘Aullidos de Sierra Madrona’ (Anasma) ha lamentado hoy que la Junta de Castilla-La Mancha se haya negado a diseñar el Plan de Recuperación del lobo ibérico en la región, tal y como se exige para una especie que se encuentra en peligro de extinción.

Según han explicado fuentes de Anasma, la decisión de la Junta ha quedado reflejada en la contestación que ha remitido a la oficina del Defensor del Pueblo, que había sugerido a la consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural que aprobara este plan.

En el escrito firmado por el Defensor del Pueblo, Francisco Fernández Marugán, éste ha dado a conocer a Anasma que la consejería dirigida por Francisco Martínez entiende que existen en la actualidad otras medidas que garantizar la pervivencia y la recuperación de esta especie en Castilla-La Mancha.

El Defensor del Pueblo ha entendido que, dado que no ha sido posible una resolución de la Consejería adecuada a la propuesta formulada por esta institución, incluirá este asunto en el informe anual a las Cortes Generales.

La Junta ha rechazado la sugerencia formulada por esta Institución en virtud de que en Castilla-La Mancha, existen espacios de la Red Natura 2000 equivalentes a las áreas críticas de un plan de recuperación, en los cuales el lobo es un elemento clave para su gestión.

Además, ha ampliado que existe un conjunto de medidas basadas en conocimientos técnicos y científicos para la conservación de esta especie, que están recogidas en los planes de gestión de los espacios de la Red Natura en donde está presente la especie.

Este conjunto de medidas se están aplicando en la actualidad, lo que ha permitido la supervivencia de la especie en Castilla-La Mancha durante los últimos veinte años.

Aunque no exista un plan de recuperación formalmente aprobado, han apuntado, existe una planificación para su conservación y recuperación que se puede considerar como equivalente.

En sí mismo, le ha indicado la Junta al Defensor del Pueblo, la elaboración de un plan de recuperación para el lobo no supone garantizar la conservación y recuperación de la especie.

La Consejería ha concluido que la elaboración del plan de recuperación provocaría situaciones conflictivas, cuyo principal perjudicado sería el lobo y el Defensor del Pueblo que de la respuesta aportada no se deducen elementos que desvirtúen los términos de la queja ni que alteren el fundamento de la sugerencia formulada.

De hecho, la Institución ha remarcado que ya expuso detalladamente las razones por las que los instrumentos de protección existentes en Castilla-La Mancha no eran suficientes para dar cumplimiento a las exigencias de la legislación básica en materia de patrimonio natural y biodiversidad.

Y ha insistido en que resultaba necesario aprobar el plan de recuperación específico para el lobo en todo el ámbito territorial de la comunidad autónoma con el fin de compatibilizar la conservación de esta especie en peligro de extinción con el desarrollo de actividades ganaderas.

Además, también ha hecho referencia a que la aprobación de un plan de recuperación de una especie en peligro de extinción es una exigencia legal recogida en el artículo 59 de la Ley de Patrimonio Natural y de Biodiversidad, “no una decisión discrecional de la Administración”.

Y ha trasladado al Gobierno regional que una de las finalidades de los planes de recuperación es, precisamente, “acordar, con participación de todos los sectores afectados, una solución a los conflictos que pudieran plantearse”.

Sobre la afirmación de la Consejería de que la elaboración de un plan de recuperación en sí mismo no supone garantizar la conservación de la especie, el Defensor del Pueblo ha advertido en su contestación que “efectivamente, el mero hecho de elaborar un plan supone un escaso avance”.

Sin embargo, ha insistido, “si se aprueba con un contenido adecuado para conseguir las finalidades previstas en la normativa básica y se destinan a ello los recursos humanos y económicos suficientes, entonces el plan sí debe contribuir a la recuperación de la especie”.

Los argumentos que mantiene el Defensor del Pueblo son los que apoya Anasma, que ha señalado que seguirá peleando por contar en el futuro con un plan de recuperación del lobo en Castilla-La Mancha.