Los regantes esperan dotaciones acordes con sus necesidades en la nueva planificación

Julia Yébenes Ciudad Real
Sistemas de riego en plena actividad / Elena Rosa

Sistemas de riego en plena actividad / Elena Rosa

Dicen que las masas subterráneas tienen una regulación natural y sus niveles piezométricos tienen suficientes recursos

Las abundantes lluvias caídas en las últimas semanas en distintos puntos de Castilla-La Mancha permitirán redefinir la planificación hidrológica para la próxima campaña de riegos y dará un respiro a los productores agropecuarios, tras la sequía del último año que lastró cultivos y explotaciones ganaderas.

En lo que es la cara buena de unas tormentas que también provocaron inundaciones urbanas y anegaciones en los campos, las precipitaciones “son muy satisfactorias” y ayudarán a contribuir a que la próxima campaña de riego “tenga otra dinámica”.

Así lo dice el Ruperto Mesas, presidente de la Masa de Aguas Subterráneas Rus-Valdelobos, quien apuesta por hacer un seguimiento de las aguas subterráneas con criterios técnicos y diseñar una gestión eficaz del recurso, sobre todo en zonas como el Alto Guadiana.

También espera que los técnicos de las confederaciones analicen los datos piezométricos de los acuíferos, que “tienen una recarga más lenta que un pantano”.

Cauto, Mesas aboga por esperar a ver “cómo evolucionan” las nuevas aportaciones de agua llegadas al territorio, tanto a los cauces superficiales como a los acuíferos, tras superar un escenario seco y “una previsión complicada”.

Las precipitaciones “son muy satisfactorias y ayudaran a contribuir a que la próxima campaña de riego tenga otra planificación”, reitera Mesas, para quien “no hay que dar por hecho las dotaciones”, sin que previamente se haya hecho “una buena gestión” de los regímenes de extracciones en función de los épocas lluviosas o secas.

El Alto Guadiana, según explica, ha tenido un comportamiento “ejemplar” en su historia más reciente, coincidiendo con las últimas cuatro décadas, “por su capacidad de almacenamiento utilizable en los periodos de sequía y de rápida recarga en los periodos húmedos”, incluso con “niveles inéditos de recarga”.

En concreto, masas como la de Rus-Valdelobos, que engloba casi 3.000 usuarios y 22.000 has de regadío, tienen unos niveles “naturales”, tal y como recogen los datos piezométricos del propio Instituto Geológico y Minero de España (IGME) para el periodo húmedo 2009-2013, con cotas y flujos similares a los de hace 30 años.

El portavoz de los regantes insiste en hacer una planificación en función de los balances hídricos y la cuantificación de las demandas de extracciones y “no dar por hecho unas necesidades y fijar unas dotaciones no acordes a la realidad del acuífero”, que, en periodo de sequía almacena de manera natural recargas suficientes para “atender nuestras demandas”.

Situación más cómoda

Ya en este otoño y tras “la gran noticia” de las lluvias, “la situación es más cómoda para la administración” de cara a la próxima campaña porque “no todas las masas del Alto Guadiana tienen las mismas posibilidades y por tanto no han de tener los mismos regímenes de extracciones”.

Recuerda Mesas, que Rus-Valdelobos fue definida exclusivamente porque sus aguas subterráneas descargan a la cuenca del Júcar.
Por ejemplo, en las masas de Sierra de Altomira, Lillo-Quintanar y Consuegra-Villacañas (Toledo), se reducen las dotaciones de 4.278 metros cúbicos a 2.200 para herbáceos y hortícolas, y de 2.000 a 1.500 metros cúbicos para leñosos, muy similar a las masas Mancha Occidental I y II y Rus Valdelobos, que mantienen los 1.500 metros cúbicos para los cultivos leñosos y 2.000 para los herbáceos.

Los regantes así se lo harán saber, con los datos piezométricos “esperamos que positivos” en la mano, en las próximas juntas de explotación en las que “defenderemos regímenes de extracciones dignos”, sobre todo en el Alto Guadiana, donde desde hace años “sufrimos las mayores restricciones de agua de toda España”, que hacen “inviables” cultivos como el melón el ajo, la cebolla o el viñedo.

Mesas apela a mantener unos usos que garanticen la conservación del medio ambiente, sin perder de vista las “necesidades del sector primario, principal motor socioeconómico de todas las localidades de la Masa de Aguas Rus-Valdelobos y en general del Alto Guadiana.”.
Por ello, cuestiona que la demonización a los regantes como principales esquilmadores del recurso, planteada por ciertos sectores de la sociedad que anteponen el medio ambiente el medio ambiente frente a la parte socio económica que es el motor principal de esta zona, una visión que espera se modifique con el nuevo ciclo de Planificación Hidrológica.

Mesas a su vez es el vicepresidente provisional de la Federación de Regantes de Castilla la Mancha, presidida por Herminio Molina.