Más de la mitad de los castellano-manchegos cree que el cambio climático es un “problema muy grave”

Julia Yébenes Ciudad Real
Los castellano-manchegos identifican parte de los efectos del cambio climático con la sequía / Lanza

Los castellano-manchegos identifican parte de los efectos del cambio climático con la sequía / Lanza

Según una encuesta del segundo informe Efectos constatados y percepción del cambio climático en el medio rural de Castilla-La Mancha publicado recientemente por el Gobierno regional. En el caso de Ciudad Real, los problemas ambientales se sitúan en el tercer puesto con el 17% de las respuestas, tras la preocupación por el desempleo (39%), y la inestabilidad económica alcanza (31%)

El 51% de los castellano-manchegos que han sido preguntados por su percepción ante el cambio climático en la región, consideran que “es un problema muy grave”, mientras que el 37% dice ser bastante grave, un 10% piensa que las consecuencias del calentamiento global en el medio ambiente y la salud no tienen gravedad, y el otro 2% restante no ve ninguna amenaza ante el fenómeno.

Así lo recoge el segundo informe Efectos constatados y percepción del cambio climático en el medio rural de Castilla-La Mancha editado por el Gobierno de Castilla-La Mancha, y coordinado de manera principal por el geógrafo y climatólogo toledano Jonathan Gómez Cantero.

El estudio ha sido elaborado por diferentes especialistas y profesionales de materias como la climatología, el medio ambiente, la comunicación, o el medio rural, y constata el aumento generalizado de las temperaturas, el cada vez más dilatado periodo de estío o las anomalías en las precipitaciones.

En general, los castellano-manchegos creen que el cambio climático es una realidad que ya ha llegado y cuyos efectos ya son visibles en el medio, incluidas todas las comarcas de la región; y que, además, sus efectos no harán más que aumentar, causando graves problemas en los cultivos, y afectando al bienestar y a la salud de los seres humanos, y poniendo en una situación comprometida a las generaciones futuras.

Es en el capítulo firmado por Laura Miguel Calleja, de GEOCyL Consultoría, donde recogen los datos de una encuesta realizada entre junio y agosto de 2017 a 500 habitantes de Castilla-La Mancha con la finalidad de conocer su impresión sobre el impacto del cambio climático.

El perfil de los encuestados fue muy variopinto por parte de personas de todas las provincias de la región, con el 34% de las respuestas procedente de Toledo, el 25% de Ciudad Real, el 23% de Albacete, y un 10% y un 8% de Guadalajara y Cuenca, respectivamente.

Al ser preguntados por los dos problemas que, en su opinión, afectaban más a la Comunidad Autónoma, los ambientales, con un 21% de las respuestas, quedaron relegados al tercer lugar, mientras que el paro y las condiciones laborales encabezaron los resultados, con casi un tercio (31%), seguidos (24%) de los problemas económicos, la pobreza y la crisis.

Este ránking, según recoge el estudio, se repite en las provincias de Albacete, Ciudad Real, Cuenta y Toledo en lo refereido a las preocupaciones más cercanas, a excepción de Guadalajara donde  la preocupación ambiental supera en un 2% a los problemas económicos, la pobreza y la crisis.

Curiosamente, la vivienda, el transporte y el tráfico son las menores inquietudes de los castellano-manchegos, así como las localidades que menos perciben el impacto ambiental son Cuenca y Albacete.

En el caso de Ciudad Real, los recelos por el desempleo sube al 39%, mientras que la inestabilidad económica alcanza el 31%, los problemas ambientales se sitúan en el tercer puesto con el 17% de las personas, la situación de la gobernabilidad y la política preocupan a un 6%, el transporte y el tráfico, a un 5% y la vivienda, en último lugar, a un 2%.

De la misma manera, nueve de cada diez encuestados (91%) consideran que ya estamos viviendo en Castilla-La Mancha las consecuencias del cambio climático, mientras otro 2% considera que los efectos llegarán en 5 años, un 3% dice que todavía faltan 10 años, un 1% en 25 años y el 2% restante cree que hasta dentro de 50 años, el cambio climático no tendrá consecuencias en la región.

Existencia del cambio climático. ¿Qué es?

Con estos datos, los investigadores deducen que la mayoría de los encuestados acepta la existencia del cambio climático, es más, el 96% opina que la región está sufriendo sus efectos, el 2% cree lo contrario, y el 2% restante indica que no sabe o no contesta.

Pero ¿qué entienden los castellano-manchegos que es el cambio climático?, ¿cuáles son sus consecuencias?, se preguntan en la publicación, y las contestaciones son coincidentes en un 33%, al señalar que es “escasez de agua y desertificación”, mientras que otro 30% opina que es “un aumento de las temperaturas, olas de calor y frío”, y el 37% restante se reparte entre que es “contaminación y CO2 de coches y fábricas“ (10%), “daños en la agricultura” (8%), “catástrofes naturales” (8%), “sensaciones y pensamientos negativos” (7%) y “deshielo de los polos” (5%). Por lo tanto, se puede decir que según los castellano-manchegos, el cambio climático se manifiesta con la escasez de agua y la desertificación, y el aumento de episodios de temperaturas extremas.