El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha sacado pecho por el consenso conseguido en su región entre PSOE y PP y que se suscitará este martes en la Cámara Baja, que debate su toma en consideración para abrir el plazo de enmiendas.
En una entrevista con Cadena COPE recogida por Europa Press, García-Page ha apuntado que este nuevo Estatuto que arranca su periplo parlamentario en el Congreso «no se mete con nadie, no reclama competencias, no entra en controversias con otras autonomías», una Carta Magna «milimetradamente leal a la Constitución, a su fondo y a su espíritu».
La región «no quiere competencias para darse un gusto al cuerpo ni para presumir» y solo pretende dedicar sus esfuerzos a gestionar «sanidad, educación y servicios públicos».
«Si hablamos de eso, ¿no es lógico que no haya discusión? España es una nación que se organiza de forma descentralizada para gestionar servicios con 17 motores. Con las autonomías se evitó una fractura, que las históricas tuvieran unos derechos y el resto, otros. El escenario de solo autonomía, las nacionalidades históricas y el resto hacer cola en la Castellana hubiera sido enormemente grave», ha defendido.
Para García-Page, las autonomías «defienden más la igualdad entre los españoles» que si esa igualdad tuviera que depender del gobierno de turno. «Tenemos más capacidad para hablar de igualdad en las autonomías ahora mismo que el margen de maniobra del Congreso cuando están pendientes del voto de cuatro independentistas».
Por eso, la región quiere «poner al día el Estatuto» desde la base del consenso, un consenso que era obligatorio antes de sumergirse en el proceso de reforma.
ABOGA POR HACER PRESUPUESTOS COMO EN LA UE
Cuestionado sobre la falta de Presupuestos Generales del Estado, García-Page ha sugerido ironizando que quizá «sea mejor no tenerlos a tenerlos con los peajes» de los independentistas, algo que sería «absurdo».
En este contexto, ha retomado su propuesta de abrirse a la posibilidad de presupuestar al estilo de cómo lo hace la Comisión Europea, con unas cuentas plurianuales aprobadas al principio de cada legislatura que puedan ir modificándose año a año en asuntos puntuales.
