Patricia Franco reconoce que el coronavirus está afectando al mercado internacional y al turismo

Patricia Franco durante su intervención / J. Jurado

Patricia Franco durante su intervención / J. Jurado

La consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco, ha reconocido esta mañana que el coronavirus está comenzando a afectar a la actividad de empresas con relación con el mercado chino, así como a la llegada de turistas asiáticos con cancelaciones de viajes.

Aunque por el momento no hay datos oficiales que cifren en qué porcentaje ha afectado a la actividad empresarial la aparición del virus a finales de 2019 en China, Franco ha informado de que el Instituto de Promoción Exterior de Castilla-La Mancha (IPEX) ha tenido que retrasar la celebración de algunos eventos en China previstos para el primer trimestre del año.

Del mismo modo apuntó que tiene constancia de la dificultad de empresas para aprovisionarse de producto de procedencia china, así como de empresas exportadoras al país asiático. Una afectación que, como afirmó la consejera, puede ser mayor con la confirmación de casos de coronavirus en distintos puntos de Europa.

“Esperamos que el impacto sea el menor posible”, afirmó Franco, que subrayó que Castilla-La Mancha no es ajena a la problemática generada por el coronavirus.

Informó la consejera de Economía, Empresas y Empleo que para el próximo viernes se ha convocado un comité ejecutivo de respuesta y preparación para hacer frente al coronavirus en Castilla-La Mancha. En él su consejería estará representada por dos organismos: el Instituto de Promoción Exterior y la Dirección General de Turismo, ya que “China ha sido en 2019 principal mercado emisor de turistas de Castilla-La Mancha y está habiendo cancelaciones de turistas chinos desde los touroperadores”.

Por otro lado, el presidente de Fecir, Carlos Marín, expresó la preocupación de los empresarios por la situación y citó en concreto a los exportadores de vino, que están tratando de recolocar sus exportaciones en otros países, como Rusia. Del mismo modo indicó las dificultades de las empresas para comprar componentes electrónicos procedentes de China.