El sindicato UGT denuncia la situación en la que se encuentran algunos profesionales del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, a los que, además de desplazarse en su vehículo particular entre los centros de salud que atienden, deben asumir el incremento del precio del combustible tras el cese de las ayudas a conductores no profesionales.
“Esta situación afecta a todos aquellos profesionales que realizan estos desplazamientos con sus vehículos particulares, fundamentalmente en el ámbito de la atención primaria. No son conductores profesionales, pero sí son profesionales que todos los días usan sus vehículos para poder acercarse a los distintos consultorios y prestar sus servicios a la población”, remarca el sindicato en un comunicado.
UGT se refiere tanto a los viajes programados, como a las urgencias que tienen que atender utilizando el coche en su jornada laboral.
Que se revise la «itinerancia»
El responsable de Sanidad de UGT Servicios Públicos de Castilla-La Mancha, Fernando Peiró, pide al Sescam que revise la retribución de la denominada “itinerancia”, una compensación que según dicen nunca ha llegado a cubrir los gastos totales.
El sindicato explica que hay profesionales que cuando llegan a sus centros de salud, situados en la cabecera de la zona básica, realizan un sinfín de desplazamientos por los consultorios de los pueblos que atienden, para garantizar la asistencia sanitaria de sus habitantes.
Fernando Peiró aclara que estos profesionales tienen que poner este dinero de su bolsillo para garantizar así la asistencia a todos los pacientes.
El responsable de Sanidad insta igualmente al Servicio Público de Salud de Castilla-La Mancha a contratar una póliza aseguradora que cubra todas aquellas incidencias que la profesional sufra en estos desplazamientos.

