Los afectados de espectro autista de Ciudad Real apenas salen a la calle, a pesar de tener permiso especial

Julia Yébenes Ciudad Real
Pictograma que refleja la prohibición de salir a la calle / Lanza

Pictograma que refleja la prohibición de salir a la calle / Lanza

La presidenta de la Asociación Regional de Afectados de Autismo y Otros Trastornos del Desarrollo (AUTRADE), Pilar Álvarez, explica que por ahora ha prevalecido en su decisión las normas sanitarias y la reducción de riesgos. "Algunas familias han dado un paseo en el coche", ha indicado

El 19 de marzo se publicó la disposición adicional al Real Decreto que cinco días antes autorizó el estado de alarma en España por la crisis del coronavirus. La modificación permitió que las personas con alteraciones conductuales, como las diagnosticadas de trastorno del espectro autista (TEA) y conductas disruptivas podrían realizar desde ese día salidas y desplazamientos por motivos terapéuticos y para no agravar su estado en la situación de confinamiento.

Pueden salir guardando las medidas de seguridad y durante un tiempo moderado,  con una acompañante y la obligación de llevar la tarjeta de la discapacidad y el informe de diagnóstico.

Aprenden a comprender las consecuencias del contagio / Lanza

Aprenden a comprender las consecuencias del contagio / Lanza

Desde la Asociación Regional de Afectados de Autismo y Otros Trastornos del Desarrollo (AUTRADE), que atiende a unos 200 usuarios de la provincia de Ciudad Real entre sus recursos de atención temprana, centro de día, residencia y una vivienda, valoran “positivamente” el permiso en las restricciones, si bien apenas lo han aprovechado.

Se trata, según su presidenta, Pilar Álvarez, de hacer prevalecer las normas sanitarias y de reducir los riesgos para todos, aunque en caso de crisis en este tipo de enfermos, como es el caso de su hija, los paseos sean una “vía de escape” y una salida segura “para que se tranquilicen”.

Por ahora, once días después del encierro decretado por el Gobierno, un anuncio “que nos asustó porque veíamos complicadísimo llevarlo a cabo”, “nos hemos adaptado en casa con otras rutinas diarias”.

Saben que no pueden ir al colegio / Lanza

Saben que no pueden ir al colegio / Lanza

Entienden que «es fundamental quedarse en casa», en coherencia con las instrucciones emitidas por las autoridades competentes, en un ejercicio de responsabilidad individual a la hora de afrontar las medidas establecidas.

Por ello, hasta este miércoles han aguantado y no se plantean romper las nuevas rutinas planteadas dentro de la casa.

Lo más que algunas familias han hecho, ha informado Álvarez, es “dar un paseo en coche”, al margen de “las emergencias” que puedan surgir, así como a lo largo del día también viven momentos “complicados” por los efectos que el aislamiento produce en este tipo de pacientes.

Una de las razones de la adaptación de las personas con alteraciones conductuales, en este caso la mayoría de las atendidas por las familias de Autrade, es que han entendido a la perfección el mensaje “de peligro” que les han trasladado sus cuidadores en la serie de pictogramas con que trabajan. «No podemos pasear, no podemos ir a casa de los abuelos, hay muchas personas enfermas, es peligrosos ir al colegio…» recogen algunos mensajes debajo del dibujo al que aluden.

Los afectados de TEA entienden las instrucciones con estos dibujos / Lanza

Los afectados de TEA entienden las instrucciones con estos dibujos / Lanza

“Asocian su día a día a rutinas y en el caso de las salidas a la calle es para algo como comprar chuches, y como ahora no pueden hacerlo es casi peor sacarlos”, ha explicado Álvares. “Si no está programado, ha agregado, no se hace, no toca y en eso dentro de lo que cabe son obedientes”.

Por ello, “salvo que nos veamos muy necesitados mantendremos los hábitos en casa», a través de la planificación de las actividades diarias, y con un poco más de manga ancha por parte de los padres y familiares. Para hacer más llevadera la convivencia “somos más flexibles” y “yo por ejemplo dejo de utilizar la tablet a mi hija”, además de cocinar o pintar.

Álvarez ha insistido en que seguirán con el compromiso de quedarse en casa por el carácter excepcional y de fuerza mayor de la instrucción, aunque, como el resto de familias con personas con TEA “tengo preparado el diagnóstico y la cartilla de la discapacidad”.

Un ERTE parcial

Más triste es el expediente de regulación de empleo (ERTE) que la asociación está preparando para parte de sus 64 trabajadores (unos 15), dado que “ofrecemos muchos servicios”, algunos a personas no afectadas de TEA, algunos concertados con la administración y otros de manera privada.

Sin discriminación

Por otro lado, la Confederación Autismo España ha exigido este miércoles a las autoridades sanitarias que aseguren que las personas con discapacidad, y de forma específica las personas con trastorno del espectro del autismo, “no sean discriminadas en los protocolos clínicos de atención a pacientes contagiados de coronavirus”.

La entidad ha querido sumarse así a la reivindicación del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) sobre la necesidad de prestar “una atención sanitaria equitativa y sin discriminaciones” en la pandemia del Covid-19.