Mariely Blanco: “Los alumnos han respondido muy bien durante el confinamiento”

Mariely Blanco con su inseparable piano

Mariely Blanco con su inseparable piano

La profesora del Conservatorio y directora de la Coral espera poder devolver pronto con nuevas actuaciones “el cariño que nos da la sociedad tomellosera”

La buena música que siempre nos trae Mariely Blanco la hemos echado mucho de menos en este confinamiento. Esta mujer, que viene a ser uno de los iconos más reconocibles de la cultura de Tomelloso, se multiplica para atender sus tareas docentes, la actividad de la Coral del Conservatorio y  todo lo que le pide la inquieta sociedad de la ciudad. Cualquier iniciativa la dará por buena si la música tiene su cota de protagonismo.

-¿Cómo ha llevado este largo confinamiento?

-Mirando lo primordial que es la salud, bastante bien. Me encuentro bien, mis hijas y mis padres también. Ha sido un cambio brusco teniendo en cuenta el ritmo de actividad que llevo, y no me ha venido mal parar un poco, pero ¡claro! esta situación no es del agrado de nadie y todos anhelamos volver a la normalidad lo antes posible. Lo cierto es que  el trabajo con los alumnos y algunas cosas más, el tiempo se me ha ido pasando rápido.

-¿Le ha supuesto mucha dificultad llevar a cabo su labor docente desde la distancia?

-Desde el primer día del confinamiento, mis compañeros y yo misma hemos continuado con nuestras clases. Cada profesor se ha adaptado a los medios que tiene, pero lo importante es que los chicos han respondido muy bien. En realidad, han sido como unas clases particulares, porque hemos estado abiertos a todo lo que han ido necesitando. Ellos han ido mandando los vídeos con sus audiciones y les hemos corregido y ayudado en todo momento, sobre todo a los alumnos que pueden tener más dificultad.

-¿Se podrá salvar el curso con cierta dignidad en unas circunstancias tan difíciles?

-Sinceramente creo que sí. Los profesores hemos estado en contacto permanente, intercambiando información y experiencias. Todo el mundo está satisfecho con el trabajo que se ha hecho, y como comentábamos antes, con la buena respuesta de los alumnos.

-¿Qué espectáculos de la Coral nos hemos perdido en estos más de dos meses en los que la actividad cultural se ha paralizado?

-Ha sido un poco triste tener que aplazar tantas cosas en el año que íbamos a conmemorar nuestro 25 aniversario. Teníamos mucha ilusión en la interpretación de la Novena de Beethoven junto a los coros de Daimiel, Manzanares y Albacete, también en un trabajo que íbamos hacer junto a Javier Corcuera, que ha sido el director titular del coro de Radio Televisión Española y  nuestro encuentro coral.

-Lo que sí hemos podido comprobar es que los artistas, la gente del mundo de la música, se ha volcado en las redes para hacer algo más agradable la vida de la gente…

-Claro que sí. Se han visto manifestaciones espontáneas de artistas que, apoyándose en la tecnología, o desde sus propios domicilios lo han dado todo.  No estoy muy puesta en tecnología y no hemos pensado en hacer algo concreto en las redes, pero sí he aportado mi música para la gente del barrio donde vivo. Todo empezó como un homenaje a los trabajadores de la tienda que hay debajo de mi casa y después lo extendí a todos los vecinos. He estado tocando  todo el mes de abril, interpretando unas 217 canciones, porque no quería repetir temas. La música no la he dejado en ningún momento.

-En Tomelloso, como en casi todas las ciudades se han ido suspendiendo las celebraciones: Semana Santa, Romería, San Isidro, Fiestas de barrio…y más recientemente la feria. La fiesta  y las tradiciones son consustanciales a la vida del ser humano y serán meses algo extraños, ¿no cree?

-Sí, pero no queda otro remedio que adaptarnos. Si Dios quiere, tendremos más años por delante para celebrar más ferias y romerías, y lo haremos con el doble de ganas después de tanto tiempo.

-Seguimos pendientes de la evolución de la pandemia y está claro que no será fácil planificar la actividad de los próximos meses, ¿no cree?

-Tenemos que esperar a ver cómo evolucionan las cosas y seguir haciendo caso de lo que nos marquen las autoridades. Existen tantas dudas e incertidumbre que es materialmente imposible planificar algo. Echo mucho de menos a la gente del coro, al hecho de juntarnos, cantar, poder abrazarnos, gastar bromas, besarnos…En realidad somos como una familia. Desde que podemos pasear, he visto a algunos por la calle, pero todo resulta un poco frío y extraño, por la lejanía y la imposibilidad de que haya contacto.

-La Coral ha  cumplido y 25 años, con una trayectoria envidiable, ¿cuál es el secreto de su éxito?

– Creo que la clave está en el trabajo, la ilusión y la unión de todos los que estamos ahí. Cuando se realiza una actividad como aficionados, como es nuestro caso, la unión y la ilusión resultan vitales para que las cosas funcionen, que haya ganas de estar juntos y preparar cosas. Aquí todo el mundo da todo lo que tiene. Además, nos sentimos muy queridos por la sociedad tomellosera y eso nos motiva todavía más para seguir trabajando. Hemos vivido momentos muy emotivos como cuando ganamos el Certamen de Habaneras en Torrevieja y otros premios que conseguimos en Fuensalida, Totana o Cuevas de Almanzora. Y nadie nos podrá quitar esos inolvidables viajes como el que hicimos a Helsinki o París o aquella actuación en el Auditorio Nacional donde interpretamos el Mesías de Haendel. Ha habido muchos buenos momentos  en estos 25 años.

-¿Cuándo y dónde le gustaría que fuera la próxima actuación?

– Me gustaría que fuese en el centro de nuestra remodelada plaza, con mucha gente, donde ya no fuese necesario llevar mascarilla. Un concierto alegre y divertido para que la gente disfrutara y se lo pasara bien. He visto vídeos de corales de diversos lugares del mundo que han cantado con mascarilla en Iglesias o Auditorios, sin público claro. Y es una situación que me provoca algo de tristeza y extrañeza. La mascarilla impide ver la expresión y el sentimiento de las personas que cantan, es muy poco lo que se puede transmitir al público.

-¿Cree  que esta crisis nos hará replantearnos las cosas de la vida de otra manera?

-Debería ser así. Esto está siendo tremendo y, cuanto menos, nos debería obligar a reflexionar y a valorar las cosas grandes y pequeñas. Tenemos que cambiar cosas. Parto de la base que quienes están en un puesto de responsabilidad lo intentan hacer lo mejor posible, pero hay errores que no se pueden cometer y la gente tiene todo el derecho a protestar, de forma pacífica, por supuesto. A Tomelloso le costó mucho conseguir un Hospital, la gente tuvo que salir a la calle, cuando ese hospital era evidente que se necesitaba. Ahora también son claras y evidentes las carencias que tiene y esas carencias deberían cubrirse por nuestros gobernantes, sin tener que esperar a que la gente se manifieste o proteste, porque es algo justo y necesario. Desde la Coral queremos agradecer el gran trabajo de todas las personas que nos han cuidado en esta crisis: los sanitarios, la policía, los empleados de tiendas y supermercados, los transportistas…Nunca les podremos agradecer del todo lo que han hecho.