Ruiz de la Hermosa: “Han sido dos meses terroríficos en el cementerio”

A. Ruiz Ciudad Real

Los siete trabajadores del cementerio han trabajado por turnos y siguen trabajando / Elena Rosa

El regente del camposanto asegura que ha habido casos que les han costado “la comida y el sueño”

“Nosotros hemos hecho nuestro trabajo con los sentimientos a flor de piel. Yo he visto llorar muchas veces a mis compañeros, yo he llorado muchas veces y mira que no lloré ni en el entierro de mi padre, sencillamente porque no podía llorar”, asegura Julián Ruiz de la Hermosa, regente del cementerio, donde se han vivido dos meses “terroríficos” con el número de entierros durante la pandemia.

“En este cementerio, hemos hecho cada diez días el trabajo de un mes y en dos meses lo que normalmente se suele hacer en siete”, con situaciones muy complicadas de “muchos sentimientos, desazón y nerviosismo”. Ha habido casos, sobre todo en relación con los familiares, que “a nosotros nos ha costado la comida y el sueño, porque yo, a nivel particular, muchos días me he quedado sin comer de lo que estaba viendo. Me he despertado diez y doce veces en una noche; incluso estar sentado en el sofá de mi casa a las cuatro de la mañana porque no era capaz de dormirme viendo lo que estaba viendo”.

El mayor número de entierros fue en los últimos diez días de marzo y la primera quincena de abril / Elena Rosa

El mayor número de entierros fue en los últimos diez días de marzo y la primera quincena de abril / Elena Rosa

“Nosotros tenemos que cumplir la ley pero en el trato con las familias muchas veces no sabías ni lo que hacer ni lo que decir”, como cuando llegaban en la Fase 0 los cinco hijos de un difunto y nos decían que “cómo les íbamos a dejar entrar sólo a tres”. Para “eso hay que estar” ahí y afrontar algo que es “muy duro”.

“Muchos días empezábamos a las diez de la mañana con entierros cada media hora y terminabas a las seis de la tarde” / Elena Rosa

“Muchos días empezábamos a las diez de la mañana con entierros cada media hora y terminabas a las seis de la tarde” / Elena Rosa

Como ejemplo de esta difícil etapa, cita un entierro “en plena pandemia, en el mes de abril”, de un hombre joven al que acudieron dos familiares: la madre y una mujer que “deduzco que debía ser la esposa del fallecido”. La madre era una señora de aspecto frágil, muy menuda, de unos ochenta y cinco años, y “yo le dije a la persona joven que cómo se arriesgaba” a traer a la mujer mayor en “una situación de riesgo tan extremo. Y la madre me dijo textualmente: ‘Mire usted, mi hijo ha estado quince días ingresado, no he podido verlo, curarlo ni cuidarlo, por lo menos déjeme usted que lo entierre’. Yo me giré porque se me saltaron las lágrimas y puedo decir que los otros cuatro trabajadores del cementerio y los dos albañiles agacharon todos la cabeza”, con lágrimas en los ojos. “Ese día no comí en todo el día porque no podía”.

El camposanto está abierto desde la nueve de la mañana hasta la una del mediodía / Elena Rosa

El camposanto está abierto desde la nueve de la mañana hasta la una del mediodía / Elena Rosa

Pero también ha sucedido lo contrario, que nadie pudiera acudir al entierro como en el caso de un hombre cuyo hijo no asistió porque también estaba infectado por coronavirus. “No vino absolutamente nadie a ese entierro y, en un acto reflejo, los cuatro trabajadores del cementerio nos pusimos juntos unos con otros al lado del féretro para que ese hombre no estuviera solo. Desde que el sacerdote echó el responso hasta que se cerró la tapa de la sepultura el silencio de los trabajadores y el respeto que se mostró en ese entierro fueron tremendos”, recuerda el regente del camposanto, que resalta que, “el que no haya venido a un entierro por infección, porque estaba fuera de Ciudad Real o por lo que fuera, sepa que sus familiares han tenido por lo menos el consuelo de contar con los trabajadores del cementerio para acompañarlos a su última morada”.

Cara a cara

En el cementerio, se ha evidenciado, “hemos visto cara a cara” el horror y el drama que ha originado el Covid 19, por lo que “me encrespa” cuando se ve a gente que no se toma muy en serio las medidas de protección. Aquí “se ha sufrido mucho”, pero “no se ve”, ya que somos “trabajadores invisibles de la administración”, pero ahora mismo “lo que se tenía que mostrar es lo que se ha trabajado en los hospitales, cómo los servicios funerarios tenían que guardar cola” en el depósito del hospital para poder llevar al difunto a su municipio para enterrarlo y “cómo se ha trabajado en los cementerios. Eso no se ha visto y mucha gente al no verlo no se lo cree”, cuando es “la realidad que hay”.

Se anima a no relajarse en cuanto a las medidas de seguridad sanitaria / Elena Rosa

Se anima a no relajarse en cuanto a las medidas de seguridad sanitaria / Elena Rosa

“Ahora estamos en una fase más normal” en cuanto a número de enterramientos, lo habitual para este mes, y “estamos cambiando de fase pero el peligro sigue estando y lo que hemos pasado en estos dos meses y pico no nos gustaría volver a verlo” con un rebrote de la pandemia que, actualmente, sigue segando vidas.

Los siete trabajadores del cementerio han trabajado por turnos en una etapa de “muchos entierros”, que se triplicaban o cuadriplicaban algunos días y “llegábamos extenuados a casa”, con “los EPIs estirándolos porque no llegaban para un EPI cada día, aunque hay colectivos que han estado peor, porque los sanitarios tenían menos todavía. Así que no nos podemos quejar dentro de lo malo, lo que hay que esperar es que no salga otro repunte porque, como venga otra temporada de otros dos meses o mes y medio como el que hemos tenido, mal apaño”, lo mismo la situación te lleva a “una baja psicológica”, comenta Carlos Ruiz, operario del cementerio.

“Ha sido un drama que nadie se esperaba y no se nos va olvidar”, expone, al tiempo que resalta que no hay que relajarse en cuanto a las medidas sanitarias de seguridad porque el Covid no repara en edades, sino que si da con quien tiene el sistema inmunitario un poco más débil, a “ése le apaña, aunque no tenga patologías”.

Se han vivido situaciones muy dramáticas durante la alarma sanitaria / Elena Rosa

Se han vivido situaciones muy dramáticas durante la alarma sanitaria / Elena Rosa

Lo mejor de sí mismos

Por su parte, el concejal de Infraestructuras, Mantenimiento y Cementerio, Casimiro Pastor, destaca la gran labor realizada por los trabajadores del Camposanto, al igual que el resto de funcionarios del Ayuntamiento para mantener las necesidades básicas, correspondiendo con la ciudad. En concreto, los del Cementerio han estado y siguen estando prestando un servicio en el que se vive de manera muy directa la dura y difícil situación generada por la pandemia, dando “el do de pecho y lo mejor de sí mismos”.