Almudena Grandes atrapa con una novela de suspense que cuenta la Historia como hacía Galdós “desde abajo”

A. Ruiz Ciudad Real
Presentó ante numerosos lectores su última novela / Clara Manzano

Presentó ante numerosos lectores su última novela / Clara Manzano

Describe la red de evasión de criminales nazis más importante y reivindica el papel de la burguesía republicana en ‘Los pacientes del doctor García’

“La vida privada de la gente corriente es una forma de construir la historia social de las naciones”, destacó Almudena Grandes como una de las enseñanzas de Benito Pérez Galdós, cuyo modelo narrativo de los ‘Episodios Nacionales’ sigue en sus ‘Episodios de una Guerra Interminable’, de los que presentó en Ciudad Real este martes la cuarta entrega ‘Los pacientes del doctor García’.

“Galdós nos enseñó a escribir novelas de ficción basadas en hechos reales y muchas más cosas, entre otras, a contar la historia desde abajo. Los protagonistas de los Episodios Nacionales son personas corrientes y los míos también”, subrayó la autora madrileña, quien describe en este cuarto libro la red de evasión de criminales de guerra nazis más importante, al tiempo que reivindica el papel de la burguesía ilustrada en la proclamación de la 2ª República.

Aunque no es la protagonista principal, sí es el motor de este libro Clara Stauffer, reconoció Grandes, quien descubrió a esta mujer real a partir de ‘La guarida del lobo’, de Javier Juárez, donde aparece en una foto como una joven “con cara de niña y descomunales brazos de nadadora posando en bañador con un trofeo”. De la misma manera que a Grandes le gustan los héroes que tienen miedo, se contradicen y meten la pata, expuso que un malo para serlo de verdad también tiene que tener sus virtudes. En este sentido, narró cómo Stauffer, que tras estudiar Bachillerato en Alemania regresó a España enamorada del nazismo lo que no le impidió aprovechar la oportunidad que le ofreció la República de desarrollar una brillante carrera en el deporte de alta competición, fue una de las fundadoras y líderes de la Sección Femenina de la Falange Española. Con ella precisamente en el estado franquista, como número 3 de la Sección Femenina, se privó a las mujeres de aquello que había hecho grande como el desarrollo del deporte femenino a Stauffer, quien con “la ayuda de la Iglesia Católica y la complicidad del General Perón” desarrolló la red de evasión de criminales nazis más importante. De Stauffer fascinó a Grandes “no su éxito”, sino la entrega, convicción y generosidad, con una relación “casi maternal”, en salvar a la “encarnación indudable del mal” como eran los criminales nazis. Trabajaba “para el mal”, cuando si hubieran sido cualquier otro tipo de refugiados, hubiese sido una “heroína extraordinaria”.

Suspense

Las novelas de Le Carré y Grahan Greene que leyó de joven, reconoció Grandes que le han servido de mucho para construir esta novela de suspense y espías, que también es política como todas las de la serie de los ‘Episodios de una Guerra Interminable’, que describe la vida cotidiana en la postguerra de España y que también es una obra sobre la amistad, entre dos amigos que tienen la costumbre de salvarse la vida el uno al otro; sobre la identidad, puesto que deben suplantarla para sobrevivir; y de supervivencia. A este respecto, dijo que sus personajes favoritos son los supervivientes ya que “no existe ninguna hazaña más admirable que sobrevivir”.

A través de los dos protagonistas del libro, un médico y un diplomático, rinde homenaje a la burguesía ilustrada que, entre otras medidas, impulsó la Institución Libre de Enseñanza, una Constitución, legisló en favor de la mujer y el niño y favoreció el voto femenino. A esa burguesía vinculada con la 2ª República se la extirpa habitualmente del relato, comentó Grandes, que retrata precisamente en esta novela a esa “burguesía que perdió la guerra y que dejó de ser burguesía pero no republicana”.

Al ser los ‘Episodios de una Guerra Interminable” una “larga crónica de una fracaso conocido” no puede asegurar finales felices a sus entregas, más allá de que muchos de los personajes sobrevivan a Franco y lleguen a la Transición, expuso Grandes, que trata de compensar con felicidad privada cuando la pública no era posible y mostrar en estas historias de resistentes su principal virtud que es la alegría.

Filón

De esta época en España, “hay muchísimas historias y yo no voy a poder escribirlas todas. Me voy a dejar un montón”, afirmó Grandes, que resaltó que “los españoles vivimos sobre una mina de oro y pisamos a diario un filón de historias extraordinarias que no se han contado: De héroes, villanos, aventuras y cosas aparentemente tan inverosímiles como tramas de evasión de nazis, invasiones guerrilleras en el año 44, trabajo infantil en colegios subvencionados,…”

El profesor de la UCLM, Agustín Muñoz-Alonso, fue el encargado de presentar a Grandes en el encuentro con sus lectores que, para la autora madrileña, “son muy importante porque son mi libertad. Mientras mis lectores me sostengan seguiré escribiendo los libros que creo que tengo que escribir, lo que les convierte en algo preciosísimo para mí”.

En relación con los paralelismos de la época en la que sitúa ‘Los pacientes del doctor García’ y la actual, estimó que “el siglo XXI se parece mucho más al XIX que al XX. De esa época la sociedad española actual tiene muy poco que ver en lo bueno y lo malo. No es lo mismo una sociedad que vive en una dictadura que una que vive en una democracia donde, por muy imperfecta que sea, hay libertades, pero también es verdad que la sociedad española de ahora no se parece ni por asomo en la conciencia política, capacidad de lucha e interés por las cosas a la que podía haber en los años 40 y 50”.