César Salcedo, un artista 2.0

César Salcedo / Clara Manzano

César Salcedo / Clara Manzano

El joven ciudarrealeño, que hace unos años ingresó en la Escuela de Artes de Pedro Almodóvar con la perspectiva de ser retratista y pintor de paisajes, se ha convertido en un reconocido creador de CGI (Imágenes generadas por computadora), vendiendo los objetos que desarrolla a empresas de todo el mundo. Desde su piso en Ciudad Real ha creado ojos, caras, planetas y numerosos objetos más que pueden verse en videojuegos y creaciones audiovisuales.

Cuando César Salcedo ingresó en la Escuela de Artes Pedro Almodóvar de Ciudad Real atisbaba un futuro de pintor por encargo. “Retratista, dibujando paisajes, todo en plan tradicional, incluso pocos años después descubrí la escultura y me imaginaba también un porvenir tallando mármol o de fundición de bronce”.

Ilusionado ante esta perspectiva, este ciudarrealeño de casi treinta años siguió los pasos lógicos y se matriculó en Bellas Artes. Todo avanzaba conforme sus planes, hasta que a mitad de carrera una asignatura sobre nuevas tecnologías llegó como un manotazo para dinamitar el castillo de naipes que había empezado a construir en su cabeza en los últimos años.

“Entré en la facultad sin tener ni idea de informática, no tenía apenas relación con el mundo digital y en una asignatura que te introducía a las nuevas tecnologías descubrí Photoshop”, explica César quien considera que fue este momento la génesis de su futuro. “Esto de los ordenadores mola, pensé, y se puede sacar bastante partido”.

César Salcedo / Clara Manzano

César Salcedo / Clara Manzano

Recuerda César que “venía por completo del mundo artístico tradicional y con este descubrimiento me apunté a una asignatura sobre 3D y descubrí Blender que es el software que manejo y desde entonces estoy cien por cien dedicado a la creación por ordenador”.

Calavera creada por César

Calavera creada por César

César Salcedo se define como creador de CGI (Computer-generated imagery, traducido imágenes generadas por computadora). Artista digital y diseñador gráfico, especializado en modelado 3D, se dedica a crear imágenes, objetos, caras, personas, etc. que pueden ser incluidos en videojuegos, películas, series, animaciones, entre otros soportes.

Uno de los principales méritos de este ciudarrealeño ha sido el convertirse en un reconocido artista-creador de CGI mediante Blender de forma completamente autodidacta y destacando en este complicado campo emprendiendo de forma autónoma y solitaria desde su piso en Ciudad Real.

Recuerda que en 3º de Bellas Artes ya estaba completamente enganchado a esta nueva herramienta para crear que era Blender. “Terminé la carrera porque tenía que acabarla, pero en los últimos años estaba muy centrado formándome para la creación en 3D”, relata César, que explica que comenzó aprendiendo a través de distintos tutoriales y de vídeos de Youtube.

Evolución de la herramienta

En 2012 comenzó a trabajar de forma de forma profesional en la creación de CGI y estos últimos años ha simultaneado la creación con la autoformación para seguir al día, y por delante, de un campo en constante evolución.

Muestra de la Tierra en 3D creada por César

Muestra de la Tierra en 3D creada por César

En este sentido César explica que los programas informáticos representan la evolución de la herramienta. “Antes el que manejaba la fotografía tradicional ahora usa Photoshop el cambio es cómodo y agradable porque la tecnología te da facilidades”. Al respecto incide que en su salto de lo analógico a lo digital no fue difícil, fue algo natural, mientras que a otras personas expertas en el manejo de la tecnología les resulta complicado. Sobre este punto César considera que la clave es que no cuentan con la base artística.

“La base artística es lo más importante para crear, ya talles con la radial una piedra, trabajes una arcilla o modeles a través del ordenador”, sentencia César.

En sus inicios, tanto para practicar como para darse a conocer, modeló la cara de Bruce Willis. “Estaba aprendiendo y estuve un mes y pico con ella, ahora podría hacer una cara en tres o cuatro días; entonces la hice como carta de presentación y para llamar la atención”, indica César que bromeando aseguró que “habría sido fantástico que Bruce Willis me hubiera demandado, soñaba con eso, porque habría sido publicidad para toda la vida, pero no pudo ser y, en esa época, me quedaba mucho por mejorar todavía”.

Generadores de objetos

En constante evolución, hace un par de años César Salcedo apostó por la creación de generadores de objetos. Para ello comenzó a desarrollar algoritmos que permitirán esta automatización de la creación: “Sería un arte 2.0: máquinas que crean cosas”.

Parafraseando a Vasily Kandinsky en ‘Lo espiritual en el arte’: “El artista siempre debe ser la punta de lanza del pensamiento, siempre debe de estar a la vanguardia” y ante esta premisa César considera que en un mundo en el que están acabando las vanguardias, lo nuevo podría ser que el artista no sea el creador de la obra, sino que cree una entidad creadora de obra, lo que podría denominarse Artista 2.0.

En esta línea César ha ejecutado una avanzadilla con éxito de ventas: un generador de ojos, que puede generar miles de ojos cada hora y ahorra al creador construir y modelar cada ojo. “Le das al play y las texturas se generan automáticamente y, de ahí, a la venta”.

Cara creada por César en 2015

Cara creada por César en 2015

César vende toda su obra a través de distintas plataformas online. Empresas de videojuegos y creadoras audiovisuales son sus principales compradores. La mayoría de ellos, en torno al 40%, son compañías o personas de Estados Unidos, seguidas de británicas, alemanas, holandesas, incluso japonesas y sudafricanas. “En los países con más poderío económico y más desarrollo en nuevas tecnologías es donde vendo más; ahora mismo España tan solo representa el 2% de mis ventas”.

Los ojos y su generador han sido algunos de los objetos que más éxito han tenido, con un mayor volumen de ventas. Estos productos han llamado la atención de algunas empresas y le han contactado para trabajos concretos. Al respecto César tiene claro qué contestar. Agradece el interés y la valoración de su trabajo pero ahora mismo no se ve haciendo trabajos particulares, porque va en contra de su dinámica de trabajo y le gusta ser libre.

“Yo decido qué desarrollar y algunas veces meto la pata, haciendo objetos que no se venden nada y otros, que no me lo esperaba, se venden mucho, como unos planetas sencillos que realice”, afirma César, que recalca que ese Sistema Solar se lo ha comprado recientemente una empresa de videojuegos de primer nivel mundial para incluirla en uno de sus próximos lanzamientos.

César Salcedo / Clara Manzano

César Salcedo / Clara Manzano

Libertad

Lo que más aprecia este joven ciudarrealeño es la libertad: “No me planteo fichar por ninguna compañía, porque estoy muy bien libre. Probablemente cobraría mucho más, pero esta libertad que tengo no se puede pagar, el poder tomar un día libre o unas vacaciones cuando quiera o irme a vivir a Tokio o India. No estoy atado a nada, solo al contrato de alquiler del piso”.

Además, añade que le costaría ahora adaptarse a los ritmos de una empresa y es que es un creador nocturno. “Soy un búho y me gusta trabajar de noche, hay días que puedo estar doce horas, otros seis o dos, depende de lo que me guste un proyecto y de lo bien que marche en ese momento”. Aunque también reconoce que a veces se hace dura la soledad, afortunadamente siempre puede contar con la compañía de su perro.

César Salcedo destaca que por suerte en esta época, la globalización ha abierto caminos que no existían hace pocos años y permiten al creador aventurarse a ser completamente autónomo, sin depender de una empresa. “Hoy en día todo está cambiando a nivel laboral y el concepto de trabajo autónomo está evolucionando”, manifiesta César que recientemente fue invitado al que fue su instituto, la Escuela de Artes Pedro Almodóvar de Ciudad Real, para explicar a los alumnos las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías y que ser emprendedor, con esfuerzo y dedicación, es posible.

Y es que la realidad de las Bellas Artes es complicada. Sometida a los vaivenes de las crisis económicas, donde el arte es una de las primeras áreas a la hora de recortar. En este sentido estima César que en torno al 30-40%, no más, de sus compañeros de facultad salen adelante relacionados con las Bellas Artes. “Es difícil y te lo tienes que currar y despuntar de alguna forma, y eso es lo que dije a los alumnos de la escuela, que trabajen y exploren las posibilidades que en el arte ofrecen las nuevas tecnologías”. En este sentido desvela que ahora está profundizando en la Inteligencia Artificial para explotar su potencial artístico.