“Durante el confinamiento era vergonzoso escuchar a la gente quejarse de ciertas cosas”

Francisco Navarro Tomelloso
Juan Félix Maldonado

Juan Félix Maldonado

El escritor tomellosero, Juan Félix Maldonado, participa en el libro de relatos “El año del virus. Relatos en cuarentena”

Tal como hicieron Boccaccio, Manzoni o Camus, un grupo de escritores se unió literariamente durante el confinamiento para dejar testimonio —en este retorno al medievo en pleno siglo XXI que ha sido la epidemia del coronavirus— de lo que han vivido “como aviso y entretenimiento”. Así nace en mayo “El año del virus. Relatos en cuarentena” con la participación de 21 escritores, entre ellos el tomellosero Juan Félix Maldonado.

La idea del libro surgió de Eloy M. Cebrián, un conocido y laureado escritor de Albacete que obtuvo, entre otros, el Premio Ateneo de Valladolid por la novela “El hombre que respondía a los correos basura”. Cebrián es uno de los editores de la revista literaria “El problema de Yorick”, publicación en la que colabora Maldonado. «En pleno confinamiento se le ocurrió a Eloy hacer un monográfico sobre la pandemia escrito durante en encierro».

En su origen el proyecto era más reducido, en cuanto al número de autores participantes «empezamos el círculo más íntimo de Eloy, los colaboradores de la revista. Después se suman autores más conocidos como Rubén Martín, de Albacete, con el Premio Adonáis y Ojo Crítico; Manuel Moyano, Óscar Esquivias, Rubén Martín o Emilio Bueso que acumulan muchos premios. En principio el proyecto iba a ser un número de la revista y después se decidió convertirlo en un libro».

Más que al Decamerón, a Juan Félix Maldonado el libro le recuerda «al de Chaves Nogales, “Crónicas de la Guerra Civil”. Aunque en El año del virus hay mucha variedad de géneros, va del realismo de mi relato, por ejemplo, a otros que tienen más que ver con la ciencia ficción e incluso hay experiencias personales directas. En los veintiún relatos se nota la diferencia entre cada autor».

El título del relato de Maldonado es “El efecto Antabus”, un nombre que podía ser de algún héroe atemporal de los que tanto abundan. Se trata de un medicamento, un disuasorio del consumo para los alcohólicos. «Recuerdo que hicimos una presentación del libro a través de Instagram y tuve que explicarlo. La mayoría de los que lo han leído me han dicho que tuvieron que buscar lo que era, nadie lo sabía. Eso me pareció una buena noticia».

El año del virus

El año del virus

Juan Félix Maldonado, nació en Tomelloso, se licenció en historia y es profesor de secundaria en Albacete. Antes, según detalla su biografía, trabajó como camarero, operario de una fábrica de alcohol y gasolinero. En 2003, con 26 años, publica una novela, “Sueños rotos” «ha pasado mucho tiempo ya. Recuerdo que la presentamos en el Ayuntamiento». Ganó el Premio Félix Grande de la Fiesta de las Letras ese mismo año, antes había obtenido un accésit de ese galardón y «curiosamente después» obtuvo en Premio Joven de Narraciones Ciudad de Tomelloso. Eso da pie a periodista y escritor a hablar de las Fiestas de las Letras pasadas, de los premios y de anécdotas sobre la vestimenta de algún premiado. También ha ganado el Concurso Literario para Jóvenes de Albacete y ha colaborado en publicaciones como Underground, de Madrid; El periódico de Tomelloso además de en Barcarola y la nombrada El problema de Yorick de Albacete.

Maldonado lleva escribiendo toda la vida «aunque soy poco fecundo. Hace años tenía más prisa, con el paso del tiempo se me ha ido. Ahora mismo tengo una novela acabada, para empezar a moverla, a ver si suena la flauta y encuentro editor. Estoy trabajando en otra, pero como digo, no tengo prisa».

“Cronicas de Antabus” —volvemos sobre nuestras líneas a hablar del relato de Juan Félix Maldonado incluido en la antología— surgió de una noticia que leyó el autor. «Un circo que se queda confinado, en una situación muy complicada. Eso le pasó a todos lo que estaban en gira, se quedaron en el lugar en el que les pilló el estado de alarma sin recursos, sin ingresos, sin nada. Uno de esos circos que vemos aparecer en las fiestas de los pueblos, El Circo Europa o El Circo Continental, se quedó en Monforte de Lemos. La gente del pueblo tuvo que ayudar a los componentes de la troupe».

Con esos mimbres, a Maldonado se le ocurrió escribir el relato. «Aparecen dos personajes, el trapecista y el compañero de caravana, que participan en otra narración. Los imaginé en esa relación obligatoria viviendo en la rulot, siendo los últimos de los últimos de la profesión circense. Son dos figuras muy distintas que están condenadas a entenderse».  El cuento tiene una parte de denuncia, sobre todo para los que se quejaban por estar encerrados en casa durante el confinamiento. Con el cuento, el autor les recrimina, «imagínate como está el resto de la gente. Nos quejábamos de que no había manzanas o papel en el supermercado. Era vergonzoso escuchar a la gente quejarse de ciertas cosas».

El libro se ha editado de dos formas, una de más alta calidad que se vende en La Popular de Albacete, que ha agotado la primera edición. En este mes de septiembre saldrá una nueva tirada. La otra es a través de Amazon.