El bailaor Paco Mora logra con su madre Carmen que emerjan emociones y recuerdos a través de la música

A. Ruiz Ciudad Real
El concejal de Cultura, Ignacio Sánchez, participó en la presentación del montaje / Elena Rosa

El concejal de Cultura, Ignacio Sánchez, participó en la presentación del montaje / Elena Rosa

Protagonizarán el próximo sábado, a las 20 horas, el espectáculo ‘Flamenco para recordar’ en el Quijano y ofrecerán, a las 11.30 horas, una sesión de estimulación cognitiva en el Centro Alöis Alzheimer

“Hay una parte del cerebro que el Alzheimer o deterioro cognitivo no toca y la música consigue llegar a ella” logrando que emerjan sentimientos y recuerdos. Así, sucede, por ejemplo, que un enfermo no se acuerda del nombre de su hijo y, sin embargo, se sabe la letra entera de una canción con la que se emociona porque, asegura, le “ilusiona mucho”, explicó Inés Campillo, directora del Centro Alöis Alzheimer, en la presentación del espectáculo ‘Flamenco para recordar. Coplas de un recuerdo’, que protagonizarán el sábado 19, a las 20 horas, en el Quijano el bailaor Paco Mora y su madre Carmen.

De joven, en los años 40, Carmen quería ser bailaora pero no estaba bien visto y su padre le hizo que desistiera de ese deseo, que ahora, con 88 años, cumple con su hijo Paco, quien se convirtió en el cuidador principal de su madre cuando le diagnosticaron Alzheimer. En el cuidado en el hogar, Paco se dio cuenta que a través de la música su madre evocaba letras y vivencias y salían a relucir emociones, lo que le llevó a impulsar este espectáculo en el marco de un proyecto que también incluye sesiones de estimulación cognitiva mediante la copla y el flamenco en centros de día y asociaciones de personas que sufren esta enfermedad.

 

“La música es capaz de llegar al corazón y el cerebro”, indicó Campillo, que resaltó que el Centro Alöis Alzheimer acogerá el sábado 19, a las 11.30 horas, esta especial sesión de estimulación cognitiva y recomendó no perderse en el Quijano la propuesta “muy bonita y emotiva” ‘Flamenco para recordar’. Campillo la presenció en Sevilla y sales del teatro “con el alma bullendo”.

El flamenco y la copla son el hilo conductor y la comunicación entre Carmen, de 88 años y con discapacidad física y cognitiva, y su hijo, quien sigue la estructura de un argumento, mientras que ella no, dando mucho espacio a la improvisación y propiciando que emerjan muy diversos recuerdos, vivencias y emociones.