Fuente Obejuna mostró con naturalidad y brío el Lope de su ADN

mayor obejuna

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La Plaza Mayor fue Corral de Comedias y el pueblo de Fuente Obejuna se trasladó a Almagro para mostrar con entusiasmo y gran naturalidad los hechos narrados por Lope que han convertido a ‘Fuenteovejuna’ en símbolo de unidad contra la tiranía.

A. R.
Ciudad Real

La Plaza Mayor fue Corral de Comedias y el pueblo de Fuente Obejuna se trasladó a Almagro para mostrar con entusiasmo y gran naturalidad los hechos narrados por Lope que han convertido a ‘Fuenteovejuna’ en símbolo de unidad contra la tiranía.
En tres autobuses llegaron los 150 actores y músicos de un reparto muy coral, y en otros tres amigos y seguidores, a los que se sumaron mellarienses en sus vehículos particulares que no quisieron perderse la representación de ‘Fuenteovejuna’ por el pueblo de Fuente Obejuna por primera vez en grandes dimensiones fuera de su localidad, propuesta escénica con la que se abrió la 38ª edición del Festival de Teatro Clásico de Almagro.
El público abarrotó la Plaza Mayor, no quedó vacía ninguna de las 500 sillas colocadas ante el escenario, los almagreños se asomaron a los balcones de la Plaza y muchos siguieron la función de pie y en las terrazas de los soportales.
Con una puesta en escena dinámica, colorista, a veces costumbrista y que repartió el peso de la obra en los múltiples actores, el pueblo de Fuente Obejuna defendió con ilusión, soltura y acento andaluz un texto de Lope que forma parte de su ADN.
Niños vestidos de época corriendo y jugueteando entre las escenas, la recreación de la fuente Fons Mellaria, puestos de cacharros, verduras, ajos y jamones, la utilización de caballos que bordeando el entramado llegaban hasta los pies del escenario, y la música en directo interpretada por más de 40 músicos mellarienses, contribuyeron a dotarle de realismo en unos casos y espectacularidad en otros a un montaje que transmitió el cariño que profesa Fuente Obejuna al legado de Lope.
Las raíces andaluzas y flamencas salieron a relucir al cantar los versos o en acompañamientos musicales como en las magníficamente expresadas quejas de Laurencia ante el ultraje del Comendador y sus hombres. Con aplausos, el público premió estos y otros pasajes cómicos y románticos de un montaje en el  que también destacó la interpretación del alcalde, la complicidad de los actores y la excelente coordinación sobre las tablas de todo el elenco en bailes, reyertas con espada o el levantamiento del pueblo con antorchas y horcas mostrando su inquebrantable unión pese que intentaran doblegarla.