La Compañía Nacional de Teatro de México estará presente en el Festival de Almagro con dos producciones

Lanza Almagro
Vista de la Plaza de Almagro

Vista de la Plaza de Almagro

‘El perro del hortelano’, con versión y dirección de Angélica Rogel, estará en AUREA del 11 al 14 de julio. Juan Mayorga y su ‘Lengua en pedazos’ a partir de la vida de Santa Teresa, en el Patio de Fúcares del 26 al 28 de julio

La 42º edición del Festival de Almagro cuenta este año con México como país invitado de honor. En conmemoración de los 500 años del encuentro de las dos culturas, México nos ofrecerá una visión transversal de su incomparable patrimonio virreinal con teatro, danza y otras actividades llegadas desde el Gobierno Federal, Ciudad de México y los estados de Guerrero, Jalisco y Guanajuato

El Festival apuesta por la presencia mexicana panorámica con compañías que trabajan sobre el repertorio barroco y que nos harán llegar su visión del Siglo de Oro. Como la Compañía Nacional de Teatro de México que, a través del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), visitará la cita teatral manchega con El perro del hortelano, de Lope de Vega; y La lengua en pedazos, de Juan Mayorga.

Además, algunos de los actores de la compañía formarán parte del elenco de Solo vinimos a soñar, que tendrá lugar el 13 de julio a la 01.00h en el Corral de Comedias. Se trata de una Flor Nocturna en la que se reencontrarán la Compañía Nacional de Teatro Clásico de España y la Compañía Nacional de Teatro de México para recitar una antología de textos mexicanos sobre literatura del Siglo de Oro.

El perro del hortelano – Lope de Vega

La Antigua Universidad Renacentista (AUREA) acogerá del 11 al 14 de julio el estreno en España de El perro del hortelano. La obra de Lope de Vega cuenta con la versión y dirección de Angélica Rogel.

Rogel destaca que “personalmente trabajar con este texto, en la actualidad, es una oportunidad de hablar del clasismo en un país como México; de mostrar esta imposibilidad de entregarse a una relación por el obstáculo de una clase social”.

Para jugar con el tema de la comedia palaciega y los protocolos del Siglo de Oro, este montaje está ubicado en el México de los años 40, el México de las películas de Juan Orol y Figueroa; esa mezcla de las divas del cine, los héroes de las clases bajas -caballerosos y con aspiraciones-, y la música de bolero tan fuertemente ligada a esta época del cine en México. Crean un propio condado de Belflor, el lugar en el que los sueños de llegar a ascender socialmente o de llegar a amar a alguien de menor escala social, es posible; aunque, como en todo lugar de ensueño, siempre habrá alguien que quede con el corazón roto.

La lengua en pedazos – Juan Mayorga

En la recta final del Festival, la Compañía Nacional de Teatro de México cierra la programación del Patio de Fúcares con La lengua en pedazos de Juan Mayorga, estreno en España que estará del 26 al 28 de julio.

Diego Álvarez dirige este texto de Juan Mayorga, nuevo miembro de la Real Academia Española, que refleja parte de la vida de Santa Teresa. Álvarez destaca que “el texto de Juan Mayorga es de una enorme riqueza lingüística. El español antiguo en el que está escrito plantea un juego con la palabra y la música que es uno de los ejes rectores de esta puesta en escena. El otro es la cocina. A lo largo de su vasta obra, Santa Teresa a menudo habla de huertos, recetas, y cómo “entre pucheros anda Dios”. El encuentro entre Santa Teresa y el Inquisidor sucede mientras ella está cocinando para sus hermanas en el monasterio de San José. La puesta en escena utiliza la cocina para plantear un juego sensorial entre ambos personajes y el espectador. No sólo veremos el encuentro entre ambos personajes sino que el olor de la cocina de Santa Teresa envolverá dicho encuentro.”

Además de la música intrínseca que existe en el texto de Juan Mayorga, la obra estará sonorizada con percusiones que ayuden a acentuar los momentos rítmicos y emocionales. El espacio escénico estará compuesto por una sola mesa iluminada emulando los rayos de sol a través de las ventanas de un convento. Los profundos claroscuros que provocan estas fuentes de luz recuerdan a pintores como Velázquez, Rembrandt o Caravaggio, y permiten la creación de imágenes contundentes.

Mediante las imágenes y los vestuarios que claramente aluden a la época de Santa Teresa, y la musicalización que está compuesta a partir de instrumentos contemporáneos, se teje un puente entre la historia y nuestro presente, y por medio de ese juego se pone en evidencia cuán pertinente es la discusión entre Santa Teresa y el Inquisidor para entender muchas cosas acerca de la humanidad en la época actual.