La ‘gran familia’ del teatro que ha potenciado Manuel Canseco le rinde homenaje

A. Ruiz Almagro
Reconocieron la labor de uno de los grandes de la escena del país / A. R.

Reconocieron la labor de uno de los grandes de la escena del país / A. R.

El Festival de Almagro distingue a uno de los “imprescindibles de la escena española” que estrenará en esta edición su espectáculo cien ‘María Estuardo. Corona trágica’

Tenía “mucho miedo” de que estos reconocimientos institucionales le “cayeran como una losa encima de la cabeza”, pero reconoció haberse sentido a gusto al encontrarse entre amigos y la gran familia del teatro que le distinguieron en el Corral de Comedias como uno de los “imprescindibles de la escena española”.

Manuel Canseco, de manos de la directora general del Inaem y amiga desde hace muchos años, Amaya de Miguel, recibió este lunes la medalla y homenaje del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro. El director de escena pacense, natural de Villanueva de la Serena, dijo recibir esta consideración gracias a los equipos de los que siempre ha estado rodeado. En primer lugar, su familia -en especial sus hijas- a la que dijo haber desatendido en muchas ocasiones implicándose al cien por cien en sus proyectos teatrales. Recordó a Julia Trujillo, compañera con la que inició esta “siempre incierta aventura”, y  también a los actores, actrices y técnicos que han trabajado con su compañía a lo largo de más de 40 años y cuyo próxima actuación será el estreno en esta 42ª edición del Festival de Almagro de ‘María Estuardo. Corona trágica’, su espectáculo número cien.

Del 25 al 27 de julio se podrá presenciar en el Palacio de los Oviedo esta nueva producción dirigida por Canseco, que recordó, así mismo, a su “gran maestro” José Luis Alonso y otros grandes profesionales con los que trabajó y estudió como Cayetano Luca de Tena, Alberto González Vergel y Miguel Narros.

Así mismo, no quiso olvidarse de los responsables de dos compañías de teatro que en los años 70 estaban embarcados con él en “esta aventura de sin capa pero casi con espada” de defensa de los clásicos como Zampanó y Teatro Corsario, ni tampoco desde los que desde la “academia o filología” le enseñaron mucho como Luciano García Lorenzo, Antonio Serrano y Mercedes de los Reyes.

Para la directora general del Inaem, Canseco es “uno de los protagonistas con letras mayúsculas del teatro español que surge con fuerza inusitada con la llegada de la democracia a España”, desplegando su saber y convirtiéndose  en “pieza fundamental en la renovación de una profesión que hasta entonces se veía lastrada por numerosos clichés que la alejaban de la forma de entender el teatro en Europa”.

Esta renovación se llevó a cabo de forma “profunda y de calado” y Canseco “siempre ha sabido estar de cerca de aquéllos que han creído que nuestro país se merece un teatro de altura basado en convicciones culturales alejadas del mero entretenimiento”, expuso De Miguel, que recordó que el homenajeado inició su andadura profesional de la mano de “otro grande de nuestro teatro, José Luis Alonso, primero como su ayudante de dirección y posteriormente como director adjunto del Teatro María Guerrero que fue la semilla de lo que hoy es el Centro Dramático Nacional”.

Rita Barber interpretó un emotivo fado en el acto / A. R.

Rita Barber interpretó un emotivo fado en el acto / A. R.

Su carrera artística es de una “solidez y seriedad de las que poco pueden presumir” y en la que destaca la curiosidad por todos los géneros y estilos teatrales, en los que ha demostrado una “enorme profesionalidad y talento”.  Al frente de su compañía privada, ha demostrado que la colaboración entre lo público y privado puede ser una fórmula exitosa  del sector teatral, y en su etapa de más de diez años al frente del Festival de Mérida durante más de diez años que entiende el teatro como “una red tupida de complicidades, realidades y atención a la sensibilidad diferente, donde es necesario compaginar la labor artística y gerencial, equilibrando propuestas de riesgo con una fuerte seriedad a la hora de gestionar los escasos recursos que desgraciadamente dispone el teatro”.

De Miguel dijo esperar que este reconocimiento sea un aliciente para que siga “en la brecha durante mucho tiempo y podamos seguir disfrutando de tu amor por el teatro, talento comprometido y generosidad”.

En el acto de este “sentidísimo y merecidísimo homenaje”, el director del Festival de Almagro, Ignacio García, recordó que Canseco vino por primera vez a esta cita en el año 79, ha traído una quincena de espectáculos y fue el primero que representó ‘Los empeños de una casa’, de Sor Juana  Inés de la Cruz, protagonista indiscutible de esta 42ª edición.

Miguel Tubía, al piano eléctrico, interpretó canciones como ‘Este es mi lugar’ y ‘Youkali’ y Luciano García Lorenzo pronunció la laudatio, en la que destacó el arrojo y generosidad de Canseco, jugándose ‘los cuartos’ con producciones con muchos actores e incluso figurantes en favor de la calidad del resultado e indicó que es un “leal amigo y por eso tiene tantos”. En este sentido, hizo un recorrido por obras de Lope y Cervantes en las que se elogia el tesoro no fácil de encontrar y menos aún de mantener de la amistad.

La actriz María Fernanda D’Ocón intervino para recordar que con Canseco le llegó el personaje de Benina, de ‘Misericordia’, que aseguró que ha sido el “más hermoso” de su vida, mientras que Juan Carlos Talavera trazó una divertida trayectoria con los títulos de sus producciones y se enzarzó con Cristina de Juan con diálogos de ‘No hay burlas para el amor’. Por su parte, Juan Gea recitó un monólogo del espectacular ‘Cerco de Numancia’ que protagonizó a las órdenes del homenajeado  y destacó la capacidad para convertir las compañías en una familia de Canseco, a quien definió como un gran director tanto de masas como de propuestas de pequeño formato.

Soledad Mallol irrumpió con humor mostrando la alegría del reencuentro con muchos compañeros después de hace muchos años, tantos que a veces se lían los recuerdos, en ocasiones porque falla la vista, el oído o la memoria, y agradeció, también en nombre de Elena Martín, la confianza que les dio Canseco en su participación del montaje ‘La Orestiada’, en el que se conocieron y tras el que formaron el dúo ‘Las Virtudes’.

El extremo cuidado que pone Canseco en sus producciones, desde en detalles del atrezzo y escenografía hasta en el cuidado del equipo artístico, que ha hecho que los que han trabajado con él se sientan en familia al reencontrarse, fue destacado también por Mariano de Paco, así como por Rita Barber, que emocionó con el fado ‘Locura’, la misma que transmitió por el teatro el homenajeado a los numerosos profesionales que han trabajado con él.

Por su parte, el alcalde de Almagro, en un acto al que asistieron la delegada de la Junta, Carmen Olmedo, y el vicepresidente de la Diputación, David Triguero, expresó su satisfacción por el homenaje a un hombre de teatro muy completo, animó a no perderse el estreno de su nueva producción y felicitó al equipo del Festival por los alicientes de una programación que está logrando que la localidad esté recibiendo más visitantes y que se quedan más tiempo con un incremento en los hoteles de estancias de cuatro o cinco días frente a las habituales de un par de jornadas.