Lleno “hasta la bandera” en el Quijano con un público con muchas ganas de reírse con Dani Mateo

A. Ruiz Ciudad Real
Raúl Cimas y Dani Mateo protagonizaron junto a JJ Vaquero el espectáculo / J. Jurado

Raúl Cimas y Dani Mateo protagonizaron junto a JJ Vaquero el espectáculo / J. Jurado

Raúl Cimas y JJ Vaquero arroparon con empatía e ingenio al humorista barcelonés en el espectáculo ‘Nunca os olvidaremos’ ante la tensión por la protesta en el exterior tras su sketch en ‘El Intermedio’

Si a la entrada del Quijano las en torno a setenta personas que se concentraron para protestar contra Dani Mateo clamaron la frase ‘Tonto, qué eres tonto del tó’ popularizada por el humorista manchego José Mota, nada más salir al escenario del Quijano Raúl Cimas, como compañero de oficio y además amigo, le espetó, ante la tensa situación, un mira por dónde que “ya sabe todo el mundo que eres gilipollas…”

De inmediato, el aforo del Quijano, “lleno hasta la bandera” como indicó José Juan Vaquero, obsequió con un cálido aplauso a Mateo que contribuyó a suavizar la aspereza del momento y el humor, como suele hacer cuando hay buenas dosis de ingenio y acidez, a desengrasar en unos casos y en otros a suavizar la fricción en el engranaje.

La culpa de todo pudiera que no fuera del Frenadol en un scketch emitido en ‘El Intermedio’ en el que Mateo se sonaba la nariz con la bandera española tras estornudar al relatar el prospecto del medicamento, sketch que el propio monologuista barcelonés calificó sobre el escenario del Quijano de “malísimo” y que para unos era una manifestación más de humor, para otros no tuvo mucha gracia, a otros ofendió y otros consideran que “no es para tanto”.

Se llenó el aforo del Quijano para presenciar ‘Nunca os olvidaremos’ / J. Jurado

Se llenó el aforo del Quijano para presenciar ‘Nunca os olvidaremos’ / J. Jurado

“Esperamos que hayan disfrutado del espectáculo de afuera y ahora -a Mateo- cíñete al guión”, dijo Cimas, que protagonizó junto a también Vaquero el espectáculo ‘Nunca os olvidaremos’ en el que de dos en dos, turnándose de pareja, los humoristas dialogaban ante una tumba en la que supuestamente estaba el tercero que luego ‘despertaba’ para narrar algunos episodios de su vida.

Cimas, que al igual que su apellido se situó en lo más alto de la propuesta con su surrealismo ‘pachón’, planteó reflexiones como la dudas sobre la vida eterna que le entran cuando ve a un cura en el médico o que la vida es como un concierto de Joaquín Sabina que puede acabar en cualquier momento, así como preguntas como si las nueces caducan o los mamuts son elefantes gitanos. Lamentó con Mateo, que terminó yéndose del duelo con una “mujer bandera”, la pérdida por culpa de la práctica del surf del pucelano José Juan Vaquero, que no tardó en salir a la palestra para, con llaneza castellana, mostrar post mortem su desbarajuste ante abuelas que ya se llaman Jenifer, mascotas que antes defendían y a las que ahora tienes que defender y alimentos como la quinoa, la leche de soja o tortitas de arroz que se podrían confundir con corcho, sin olvidar desfases como que se siga diciendo tirar de la cadena cuando lo que se hace es apretar un botón, o la morriña por anteriores dirigentes como Suárez con su prestanza o Fraga con su flow frente a un Pablo Iglesias que se podría confundir con un reponedor de Carrefour, la “cara de buena persona” de Cospedal o un Puigdemont que confunde el champú con el acondicionador y que su hija cree que es el abuelo de Doraimon.

De dos en dos, los humoristas lamentaron con humor la pérdida del tercero / J. Jurado

De dos en dos, los humoristas lamentaron con humor la pérdida del tercero / J. Jurado

Y ‘Bailaré sobre tu tumba’, de Siniestro Total, sonó en el encuentro de Vaquero y Mateo para penar ante la lápida de ‘El otro de la Hora Chanante’ que, según sus amigos, tenía muchas papeletas para endiñarla, tanto que le daban flyers del tanatorio, los gusanos si iba a pescar le guiñaban el ojo y el médico le indicaba que en lugar de 33 exclamara ‘chin pún’. Vaquero imitó a Franco, aunque dijo que con algo de miedo por “si estaba por ahí”, y, tras la conversación de sus amigos que no desaprovecharon para ensañarse con la proporción corpórea de Cimas y su familia que cuando andaban juntos parecían “un tendido eléctrico”, salió en solitario el humorista albaceteño que no paró de generar risas con su calcetín ‘lefar’, el optimismo de su abuelo y su convivencia con un demonio siendo chico hasta que se hizo novio con una joven que le contagió la afición por los tics y de la que no soportaba el relativizante gesto de dejarlo todo o casi todo en comillas. Cimas, que recordó que su padre era ciudarrealeño, felicitó al público de esta ciudad, el “mejor del mundo” -con comillas para que otros respetables no se ofendieran- y después de una leve transición se situó junto a Vaquero ante la tumba de Mateo sobre la que colocaron la bandera española. El culpable de la pérdida fue un toro de San Isidro, al que le dieron el ‘rabo’ de Mateo, con quien Cimas y Vaquero aseguraron que se habían reído mucho, entre otras ocasiones, cuando acudían escoltados por la policía para acudir a las actuaciones.

“Nos han dicho frases que no pensábamos que jamás nos iban a decir como ‘Tened cuidado en Ciudad Real”, expuso Cimas en el último adiós a Mateo, a quien, según Vaquero, le endiñaron motes como ‘el andamio’ por su confusión al pronunciar andiamo en italiano, ‘tripi’ por su manía de repetir tres y más veces los cursos, y ‘Shakira’ por sus cambios de voz porque tenía gases. Del subsuelo, surgió Mateo que agradeció a los espectadores que acudieran a presenciar el espectáculo, se llevó un enorme aplauso y reconoció que, “con lo que está cayendo”, le venía hasta bien hacerse el muerto.

Los espectadores animaron con cálidos aplausos la actuación de Dani Mateo / J. Jurado

Los espectadores animaron con cálidos aplausos la actuación de Dani Mateo / J. Jurado

En un monólogo final del espectáculo en el que Mateo fue ganando en seguridad y, al tiempo, en empatía con el público, el humorista mostró su disgusto con la vida llena de dificultades tanto para los seres humanos como los animales y si no que se lo pregunten a los ñus que, año tras año, pasan por el mismo lado de un río infestado de cocodrilos y cuando uno de ellos cuestiona el habitual sanguinario recorrido le dicen que “si no te gustan las tradiciones, vete del pueblo”. También mostró sus reparos ante la confusión respecto a la realidad de las frases de psicología motivacional de Mr. Wonderful, describió el entrenamiento espartano que su padre -quien se ponía una capa con una toalla de la Caja Rural- le imponía en Santa Pola y culminó, indicando que paradójicamente lo hacía en medio del debate sobre la libertad de expresión y el humor pero era lo que tenían preparado previamente, con una divertida exposición sobre su descubrimiento del onanismo, “superpoder” más satisfactorio, en su opinión, que el de volar porque se pueden conseguir vuelos baratos.

Una gran ovación se llevaron los tres humoristas que agradecieron la labor de la policía para poder tener una “actuación tranquila” que dedicaron por su apoyo a la alcaldesa, Pilar Zamora.