Los (mejores) empeños de una casa que hemos visto en Almagro

Joaquín Muñoz Coronel Almagro
Los empeños de una casa. El elenco / JMC

Los empeños de una casa. El elenco / JMC

“Respetuosos con el texto, y reverentes con el contexto” afirma Álvaro Cerviño, director del Carro de Comedias

Sor Juana Inés de la Cruz escribió Los empeños de una casa por encargo de los marqueses de la Laguna, y se estrenó el 4 de octubre de 1683, en ocasión de la entrada del arzobispo Aguiar y Seijas en la ciudad de México. Desde siempre se ha definido esta obra dramática como comedia de capa y espada… No obstante, a pesar de poseer una estructura basada en el enredo, éste se orienta a destacar los caracteres de los personajes, los cuales quedan claramente diferenciados en dos mundos morales. 

Los actores y actrices de Los empeños de una casa / M. CIEZA

Los actores y actrices de Los empeños de una casa / M. CIEZA

Por un lado, encontramos uno propiamente moral, del que forman parte la pareja de enamorados Leonor-Carlos, una dama y un galán que se comportan de acuerdo a su condición social. Por el otro lado, el mundo inmoral de los celos, la envidia, la hipocresía, la ambición…, formado esencialmente por la pareja de hermanos Ana-Pedro.

La comedia de Sor Juana aparece en el Segundo volumen, publicado en Sevilla en 1692, y un indicador del éxito que tuvo en su momento, es su representación en la provincia más lejana de Nueva España (Manila, Filipinas), en 1709. En la obra puede apreciarse la apropiación de Pedro Calderón de la Barca, el dramaturgo más admirado por la monja, a quien homenajea al jugar con el título de una de sus obras: Los empeños de un acaso (1639). 

SEÑORES Y CRIADOS

La obra retrata los intentos de los hermanos Don Pedro y Doña Ana por conquistar a sus respectivos amores, Doña Leonor y Don Carlos. Pero el conflicto radica en que los pretendidos se encuentran enamorados entre sí. Doña Leonor huye de casa de sus padres junto a su amado Don Carlos. Don Pedro, enamorado de Leonor, ingenia una traza para impedir la fuga de los jóvenes amantes y llevar a Leonor hasta su casa, donde la galanteará. 

Don Pedro cuenta con la complicidad de su hermana, Doña Ana, que, a su vez, está enamorada de Carlos, a quien ayudará ocultándolo secretamente en su casa. El padre de Leonor llega a creer que Pedro fue quien sacó a su hija de su casa, por lo que pretende enmendar el agravio obligándolo a casarse con Leonor. La comedia deriva en un enredo, cuyo desenlace favorece a la siempre constante pareja de enamorados, Leonor y Carlos.

Encontramos los personajes de dos criados: Celia y Castaño. Celia es criada de doña Ana, cuyas intervenciones ayudan a reforzar el carácter negativo de su señora, dama que se muestra caprichosa, celosa y de voluntad mudable, capaz de desdeñar a su amante don Juan, ya rendido, y fijarse un nuevo desafío: conquistar a don Carlos, aunque sea a través de engaños. 

Presentación de la obra / M. CIEZA

Presentación de la obra / M. CIEZA

COMEDIA DE CARACTERES

Castaño, criado de don Carlos, de quien sor Juana se vale para ridiculizar —en la escena más cómica de la obra— a don Pedro, un personaje codicioso y tirano, cuyo único afán es conseguir a la mujer que ama por medio de deshonrosos ardides. Para ello, la autora hace que Castaño se disfrace de mujer con los vestidos de Leonor: de este modo don Pedro lo confundirá con su amada hasta el extremo de darle palabra de esposo. Así pues, sor Juana utiliza la figura del gracioso para ridiculizar tanto al personaje de don Pedro como a todo lo que representa: la prepotencia masculina.

Por último, Sor Juana, la “Décima Musa” idea un desenlace fiel a la moralidad que se desprende en la obra, pues decide castigar a todos los caracteres negativos, haciendo que finalmente no se desposen con quienes desean, mientras que premia a los personajes que encarnan valores positivos al quedar unidos con la persona amada.

En definitiva, Los empeños de una casa no es una comedia de enredo, sino una comedia de caracteres, pues sor Juana Inés de la Cruz se detiene en su tratamiento, enfatiza sus discursos y acciones, a través de los cuales realiza una crítica contra las pasiones desenfrenadas… Contra la inconstancia en el amor, y contra el egoísmo y la preponderancia masculina bajo la que se encuentra la mujer —Leonor—, quien es manipulada y controlada, tanto por su padre, como por el galán rufianesco que la pretende. 

Todo ello al mismo tiempo que nos presenta a dos tipos de mujeres que actúan libremente, enfrentándose a las normas establecidas por el patriarcado: por un lado Leonor, dama que destaca por su inteligencia, que no teme a la autoridad masculina representada por su padre, pues se niega a acatar su voluntad siendo ella quien elige a su marido…Y por otro Ana, mujer ingeniosa, que se caracteriza por su hacer y deshacer libremente, siempre a escondidas de su hermano y, por supuesto, sin contar con él. 

Los actores y actrices de Los empeños de una casa / M. CIEZA

Los actores y actrices de Los empeños de una casa / M. CIEZA

CARRO DE COMEDIAS

Conocida la obra y su argumento, conozcamos ahora algunos detalles de la exitosa puesta en escena en el Corral de Comedias. Hablamos con Álvaro Cerviño, director del Carro de Comedias de la Universidad Autónoma de México (UNAM): “Venimos al Festival de Almagro para presentar dos obras del teatro novohispano. Una es La verdad sospechosa, de Juan Ruiz de Alarcón, y otra Los empeños de una casa, de Sor Juana Inés de la Cruz. Ambas comedias tenemos la fortuna de presentarlas en el Corral de Comedias, aunque ya las hemos representado durante 2017, 2018 y lo que va de 2019 por allá en México. Y ello en nuestra segunda visita a España, ya que estuvimos hace un par de meses en la Universidad de Salamanca, que precisamente este año conmemora el 800 aniversario de su fundación”. 

El Carro de Comedias de la UNAM es un proyecto teatral que ya cumple 20 años, y cada año se renueva. Renueva director, renueva obra y renueva elenco. Como el Ave Fénix, cada año florece, muere y revive… constituyendo un proyecto que es largo en su concepción, y mucho más largo en sus expectativas. “Pero algunos ‘Carros’ tienen un poquito más de vida que otros. Nosotros tenemos la fortuna de ser el Carro algo más longevo, estuvimos todo el 2017 por ahí, y seguimos gracias a don Juan Ruiz de Alarcón, a doña sor Juana Inés de la Cruz, y al trabajo extraordinario que hacen seis actores”. 

Para estar en el Carro de Comedias de la UNAM, es preciso tener menos de 30 años, y ser graduados de una escuela prestigiosa de teatro en el país. “Yo tuve el atrevimiento y la insensatez de seleccionar estas dos obras, las dos más representativas del teatro barroco novohispano, las dos comedias cumbre, y quise hacer de manera excepcional un programa doble. Normalmente el Carro de Comedias presenta una obra, y con eso se sostiene todo el año. Pero nosotros hicimos el programa doble en un tiempo récord, con un presupuesto récord, y nos está yendo muy bien”. 

EL TEXTO Y EL CONTEXTO

Las causas por las que tan excelente acogida está teniendo este Carro de las Comedias, para Álvaro Cerviño están claras: “Afortunadamente la recepción de las obras ha sido muy buena, al público les agrada mucho porque nosotros nos apoyamos en una filosofía muy simple: somos respetuosos con el texto, y reverentes con el contexto. El verso lo decimos y lo representamos tal y como está escrito, pero el contexto lo modernizamos, rejuvenecemos y refrescamos, sin tenerle ese respeto que a veces por ser demasiado académicos, hace que estas obras se endurezcan”. 

Álvaro Cerviño está perfectamente convencido de ello: “Nosotros pensamos que estas obras fueron hechas para que la gente se divirtiera, para que le gente se riese, y no para que las contemplara como una pieza de museo, como algo arqueológico. Les quitamos todo lo anquilosado, y las ponemos al día. Nuestra idea es que se sientan como si las hubiesen escrito ayer”.

El elenco / JMC

El elenco / JMC

Este Carro de Comedias, es literalmente un Carro, un remolque. “Eso es una condición necesaria, que se ata a una camioneta, y va por todo el país. Este remolque se desdobla, se arma y se desarma, es un escenario móvil, sin luces y sin micrófono, condición necesaria para el teatro del Siglo de Oro. No usamos ningún recurso técnico, toda la música es interpretada por los mismos actores, porque el Carro de Comedias está pensado para ser representado en plazas, como antes, y ellos mismos montan, representan y desmontan”. 

Es decir, lo hacen todo y no requieren de más gente. “Es una recreación realmente de como eran las compañías trashumantes o itinerantes, y en esto sí quisiera yo puntualizar que estamos muy en deuda con la idea que tenía Federico García Lorca, que su ‘barraca’ estuviera viajando por España, llevando el teatro a todos lados y de forma gratuita. Porque el Carro de Comedias viaja por todo México y ahora por España, de forma gratuita”.

TRIUNFANTES JUAN Y JUANA

Álvaro Cerviño confiesa que el representar dos obras de dos autores mexicanos ha sido una feliz casualidad: “Porque yo soy muy amigo de la que, en aquel entonces, era directora del Departamento de Teatro de la Universidad, la profesora Lorena Masa. Tuvimos una conversación para otras cosas, y de repente me dijo si no tenía algo para el Carro, porque querían hacer alguna cosa bonita…”. 

Cerviño no lo tenía, pero pidió media hora para prepararlo: “Salí a caminar por la misma Universidad Nacional Autónoma de México, donde existe un importante centro cultural, que contiene dos teatros, entre muchos otros que tiene la UNAM en sus instalaciones… Me senté junto a la fuente, y vi los carteles de dos de los teatros de esta parte, uno con el nombre de Juan Ruiz de Alarcón, y el otro con el de Sor Juana. Empecé a pensar en Juan-Juana, Juan-Juana, y me dije ahí está… Estaba puesto Plaza de Juan y Juana…”. 

Cerviño volvió con Lorena Masa, y le instó a montar este programa doble con las dos mejores comedias del barroco novohispano: “Me tachó de loco, y me sugirió -si me atoraba- hacer sólo una obra. Yo le dije quiero las dos joyas de la corona, y una vez elegidas, convocamos a las escuelas de teatro, dos de las cuales están particularmente dentro de la UNAM (el Centro Universitario del Teatro y la Facultad de Filosofía y Letras) tienen escuelas de teatro. También la Escuela Nacional de Arte Teatral, de Bellas Artes. Vi a unas 150 personas, y de todas me quedé con estas 6, que están ‘completamente locas’, y que han venido hasta Almagro…”.

Bien es cierto que “La UNAM nos patrocinó este programa con una generosidad enorme… aunque se hizo otro Carro en 2018, que no tuvo la suerte del nuestro, y ahora se está representando una obra de Moliere en el Carro 2019. Pero este Carro 2017 sigue girando y todavía tiene mucho camino que recorrer. Además de las dos obras que diseñamos para el Carro, tenemos otras dos obras más, y este Carro ya se convirtió en un Compañía Profesional”. 

UN MAGNÍFICO ELENCO

Estos actores cobran como profesionales, y son graduados en teatro: “Tienen un Grado Profesional o Licenciatura en Teatro, absolutamente necesarios para estar en el Carro. Yo no tengo ya la edad para estar como actor, pero soy felizmente alumno de la UNAM… Soy profesional desde hace muchos años, y protagonicé mi primera obra cuando tenía 17 años. Ya he andado un largo camino, pero con obras, actores y escenarios como el Corral, todo es mucho más sencillo”. 

Lo cierto es que, aunque se ha representado Los empeños de una casa 6 veces en Almagro (2002, 2008, 2011, 2013, 2018 y ésta de 2019), nunca como ahora había visto la pasión tan a flor de piel en los espectadores, ni apoteosis igual en la despedida, ni bises tan encendidos de aplausos, ni deseos tan evidentes de hacerse un selfi con actores y actrices (3 y 3). El grupo estuvo cariñoso y cercano, musical, gracioso, cómico, irreverente, estrambótico, trepidante, bufo, grotesco, creíble… genial, en suma. La cercanía e interactividad actores-público que el Corral supone, hizo el resto. Aquí están sus nombres:

FICHA ARTÍSTICA Y TÉCNICA

Escenografía, Félix Arroyo

Iluminación, Álvaro Cerviño

Vestuario, Ingrid SAC

Asesoría verso, Margarita González

Coordinadora Carro Comedias, Johanna Bravo

Producción, Teatro UNAM

REPARTO

Darling Lucas, Pedro de Arellano

Mónica Romero, Celia

Anna Irene Guevara, Leonor

Anaid Bohor, Ana

Carlos Herrera, Carlos

Óscar Sergio, Castaño