Minuciosos bibliotecarios persiguen en ‘El culo del rey’ un valioso manuscrito de Quevedo

A. Ruiz Ciudad Real
Es la séptima novela del escritor ciudarrealeño / Elena Rosa

Es la séptima novela del escritor ciudarrealeño / Elena Rosa

Antonio Luis Galán publica una sorpresiva novela de humor e intriga en la que rinde homenaje al trabajo de los bibliotecarios

Los bibliotecarios, normalmente, son exigentes, rigurosos, hasta “puntillosos” en su trabajo. Se trata de una profesión “muy vocacional” y si algo les caracteriza es su “vocación de servicio público”, así como, indudablemente, “un amor desmedido por los libros”, describe Antonio Luis Galán, que ha cogido a compañeros suyos reales, bibliotecarios responsables de Bibliotecas Universitarias del país, y los ha sumergido en su séptima novela como personajes en la búsqueda, repleta de humor e intriga, de un valioso manuscrito de Quevedo.

El título de la nueva novela de Galán, escritor y director del Área de Bibliotecas de la UCLM, se las trae, ‘El culo del rey’, en alusión, por un lado, a los reproches del Conde Duque de Olivares a Quevedo de mofarse a través de la obra ‘Las gracias y desgracias del ojo del culo’ de Felipe IV, monarca que precisamente murió de problemas intestinales, y, por otro, a la siempre latente posibilidad de quedar en ridículo.

En una comida en Madrid, tras una reunión del Grupo de Patrimonio Bibliográfico de Rebiun (Red de Bibliotecas Universitarias Españolas), el cual tiene entre sus proyectos desde “hace mucho tiempo” recomponer y catalogar “la magnífica biblioteca del Duque Osuna”, valedor de Quevedo, “surgió la idea” de crear una novela en la que sus compañeros de este grupo fueran, con sus nombres, apellidos y trabajos que realmente desempeñan, los protagonistas de esta aventura alentada, a su vez, por el fantasma de Quevedo que insta al propio Galán, que ejerce de narrador, a hallar el paradero de la biografía que el autor de ‘El Buscón’ elaboró sobre el Duque de Osuna, un manuscrito que no se sabe a ciencia cierta dónde está aunque se estima que puede encontrarse en manos de un coleccionista sudamericano.

Con el permiso de sus ‘colegas’ del Grupo de Patrimonio, entre los que están, por ejemplo, los responsables de las Bibliotecas Históricas de Universidades como Salamanca, Complutense de Madrid y Sevilla, convierte libremente a sus compañeros en los personajes de la trama e incluso alguno le planteó “el papel que quería jugar. Concretamente un compañero del Grupo me dijo que aceptaba salir siempre y cuando fuera el malo de la novela”, apunta Galán, que respetó “sus deseos”.

Tan sólo en una semana de crowdfunding se logró la financiación para la publicación de esta novela / ·Elena Rosa

Tan sólo en una semana de crowdfunding se logró la financiación para la publicación de esta novela / ·Elena Rosa

Intriga, misterio, traiciones, tesis doctorales en marcha, investigaciones sobre libros y todo tipo de intereses personales entre los propios miembros del Grupo, aparecen en una novela que conduce a un mundo “muy desconocido salvo para investigadores y bibliófilos” como el de la gestión de las bibliotecas antiguas e históricas, auspiciado por el interés que genera la biblioteca del Duque de Osuna que, junto con la de El Escorial de Felipe II, fue “la más importante del momento en España”, sus ejemplares fueron encuadernados con un superlibris o supralibris con el escudo de Osuna en la cubierta de cuero y, por motivos económicos de la Casa Ducal, se vendió y dividió en otras muchas bibliotecas en el siglo XIX, expone Galán.

Otro de los ingredientes esenciales de la novela es el humor, en ocasiones hasta escatológico por los momentos en los que suele aparecerse Quevedo al narrador en las situaciones “más incómodas y circunstancias más extrañas” a lo largo de los treinta años en los que transcurre la trama, desde que en el año 89 se ‘manifiesta’ por primera vez, cuando Galán era bibliotecario en Villanueva de los Infantes donde falleció Quevedo, hasta que en 2019 se desvela lo que pasa con el manuscrito buscado.

“La obra es un divertimento, un juego en el que de alguna forma han participado los miembros de este Grupo de Patrimonio al que va dedicada la novela, todos ellos directores de bibliotecas universitarias o directores de las secciones históricas de bibliotecas antiguas de bibliotecas universitarias. Es un homenaje a la profesión, al Grupo de Patrimonio y a una amistad de muchísimos años con muchos de ellos”, resalta un autor con un registro muy dispar en sus creaciones, creador de obras como la novela histórica ‘Duelos y también quebrantos del general Pancho Aguilera’, que tiene “en pruebas de imprenta” la intimista novela ‘Babancho’ con la que ganó el Premio Tierras de León 2019 y que prevé sacar a primeros de 2021 un libro de relatos.