Batutas para el fenómeno de la banda de música

Noemí Velasco Manzanares
Miquel Rodrigo dirige las prácticas de dirección con los alumnos del curso de perfeccionamiento instrumental de Manzanares / N. V.

Miquel Rodrigo dirige las prácticas de dirección con los alumnos del curso de perfeccionamiento instrumental de Manzanares / N. V.

El catedrático de Música de Cámara y Dirección de Orquesta del Conservatorio Superior de Música de Aragón, Miquel Rodrigo, ofrece esta semana clases de técnica de dirección para nueve alumnos dentro del Curso de Perfeccionamiento Instrumental y Técnica de Dirección ‘Ciudad de Manzanares’

Decididos a aprovechar la proliferación de bandas de música a nivel mundial, descubren y profundizan sus conocimientos en orquestación, normas de audición y organización de agrupaciones al compás de la batuta de Miquel Rodrigo, uno de los directores de orquesta españoles más importantes a nivel internacional.

Por tercer año consecutivo el catedrático de Música de Cámara y Dirección de Orquesta del Conservatorio Superior de Música de Aragón, Miquel Rodrigo, vuelve a Manzanares después de ser director asociado de la Banda Real de las Fuerzas Áereas de Holanda y de desarrollar una impresionante carrera profesional al frente de agrupaciones de la talla de la Orquesta de Cámara Alemana de Frankfurt o la North Holland Philharmonic Orchestra de Haarlem.

Lejos de ser una exageración, el Curso de Perfeccionamiento Instrumental y Técnica de Dirección ‘Ciudad de Manzanares’, organizado por la Asociación Músico-Cultural Julián Sánchez-Maroto, en colaboración con el Ayuntamiento, ha convertido esta semana a la ‘encrucijada de La Mancha’ en la capital regional de la música de banda. La presencia de talleres dirigidos por profesores del prestigio de Miquel Rodrigo, que no suele participar en este tipo de convocatorias y que reconoce que repite cada año porque La Mancha y sus gentes le han “enamorado”, es excepcional.

La necesidad de directores en un país con más de 1.800 bandas

El director orquesta Miquel Rodrigo vuelve al frente de una de las especialidades insignia de este curso y de vital relevancia dentro del fenómeno que representan las bandas de música, con más de 1.800 en España, aparte de las orquestas sinfónicas, según apuntan los profesionales del sector.

Así pues, uno de los principales hándicap que tienen las bandas de música españolas son la falta de directores, desde la perspectiva de que en este país no existen estudios elementales ni profesionales de técnica de dirección, el único de toda Europa.

Miquel Rodrigo destaca que en España hacen falta “directores preparados mínimamente”, a lo mejor no con el nivel máximo de formación, pero sí en un nivel medio, para atender a la tendencia generalizada que existe en Galicia, Andalucía, Valencia o Castilla-La Mancha.

Por eso, Miquel Rodrigo explica que “los músicos suelen asistir a este tipo de cursos para prepararse en la dirección de bandas juveniles o amateurs, o como formación preparatoria para el acceso posterior al grado superior de dirección en los diferentes conservatorios”.

La demanda de este curso, en el que este año participan nueve alumnos, es cada vez más “intensa”, también incluso entre directores profesionales, que aprovechan la posibilidad de “practicar” con agrupaciones y de reciclarse. El profesor compara el curso con la aeronáutica, donde los expertos necesitan “pilotar” un avión.

Clases teóricas y prácticas de latoratorio

Dividido en dos partes, los alumnos del Curso de Perfeccionamiento ‘Ciudad de Manzanares’ cuentan con formación teórica y “prácticas de laboratorio”. El director de orquesta señala que la intención es que en cuatro días y de forma intensiva los alumnos salgan “con una idea clara de la estructura del trabajo de una banda juvenil o amateur, e incluso de una profesional”.

Rodrigo confiesa que dirigir una banda amateur puede llegar a ser más difícil que estar al frente de un grupo profesional, “porque los músicos no tienen un ritmo de estudio, no están acostumbrados a la práctica diaria y las exigencias tampoco son las mismas”.

Por la mañana obtienen formación sobre las “normas de audición, la forma de preparar las obras, la organización de agrupaciones amateurs y fórmulas para agrupaciones jóvenes u orquestación”. La organización de las clases son tipo clase magistral con coloquio, a través de clases grupales con respuestas individualizadas.

La tarde está marcada por las sesiones prácticas con la banda, un gran regalo para estos chavales que no siempre encuentran a gente con quien practicar, ni lugar. Así, los alumnos dirigen y luego preguntan sus dudas al profesor en las clases teóricas del día siguiente. Rodrigo destaca que el trabajo conjunto de las diferentes batutas es muy “enriquecedor” y permite el intercambio de conocimientos.

Las claves para ser un buen batuta

Batutas de toda España aprenden dirección de banda con Miquel Rodrigo / N. V.

Batutas de toda España aprenden dirección de banda con Miquel Rodrigo / N. V.

Para Miquel Rodrigo las claves para ser un buen director son tener “una buena estructura de trabajo”, ser “técnicamente perfecto con las manos”, estar “muy preparado a nivel humanístico y filosófico”, y poseer “carisma” para dirigir desde el respeto, sin olvidar el “talento”.

Aparte, el profesor confiesa que para seguir la carrera de director de orquesta hay que tener “perseverancia” y quizá algo de “inconsciencia”, la misma que le llevó a él mismo a afrontar, a su juicio, “una de las carreras profesionales más difíciles”, porque “las agrupaciones te contratan por oficio, pero el oficio lo haces haciendo la carrera” y no siempre es tan fácil.

A pesar del salto que supone para los músicos que proceden del Grado Profesional seguir en el Superior de dirección de banda, Miquel Rodrigo sin embargo advierte el alto nivel que han alcanzado las batutas españolas, repartidas incluso por todo el mundo en agrupaciones de referencia.

Miquel Rodrigo confiesa que “aunque a veces pensamos que en España nos quedamos cortos, no es así”, y desde su perspectiva “global” admite que “la educación musical a nivel elemental y medio es muy fuerte en el país”. Así pues, hace referencia a instrumentistas castellano-manchegos repartidos por el universo, en Estados Unidos o Suecia.

Más compositores para unas bandas innovadoras

De forma paralela a la aparición de bandas, Miquel Rodrigo también habla de las tendencias de los repertorios y admite que existe “una gran cantidad de nuevos compositores para banda”. Las nuevas técnicas digitales han favorecido la publicación de obras, cuando antes existían muy pocas editoriales de música en toda Europa.

El profesor confiesa que “la composición en la banda de música es mucho más abierta que en la orquesta sinfónica, por lo que el estreno es más rápido, aunque también pasen de moda antes”. Así pues, Miquel Rodrigo, que estará en Manzanares hasta este domingo, confiesa que las piezas más modernas e innovadoras han conquistado a las bandas del país, que han apostado por experimentar.