Cuatro grupos exhiben las raíces culturales del folclore en honor a la Virgen de Alarcos

A. Ruiz Ciudad Real
Los cuatro grupos acudieron a la iglesia de San Pedro a realizar una ofrenda floral a la Virgen de Alarcos / A. R.

Los cuatro grupos acudieron a la iglesia de San Pedro a realizar una ofrenda floral a la Virgen de Alarcos / A. R.

Realizaron un vistoso pasacalles antes de la ofrenda floral y el Festival en la Plaza Mayor

El Patio del Museo López-Villaseñor albergó la recepción de los grupos participantes en el XVIII Festival Nacional de Folclore Virgen de Alarcos que, organizado por la Asociación de Coros y Danzas Nuestra Señora del Prado, ha traído hasta la capital ciudarrealeña a Raíces del Llano de Albacete, el Ballet Folklórico de Madrid y Aires de Albada de Zaragoza.

En el Villaseñor, Raíces del Llano, integrado por 35 personas y en el que ellas lucieron los trajes típico manchego de Albacete con la falda plisá y el de serrana, y ellos llevaron pañuelo de seda en la cabeza y sombrero calañés, ofrecieron la seguidilla manchega de Albacete, mientras que las cinco parejas del Ballet Folklórico de Madrid, que llevaron trajes de Castilla que luego cambiaron por goyescos, bailaron seguidillas de Villamantilla; Aires de Albada, ellas con trajes de gala y de labradora y ellos con cachirulo, interpretó el Bolero de Zaragoza; y el grupo anfitrión, con trajes rico manchego, de Membrilla, de campo y pintao, la seguidilla de Tomelloso.

Los Coros y Danzas Nuestra Señora del Prado obsequiaron a los grupos invitados con un trofeo de cristal con la imagen de la Virgen de Alarcos y la fecha conmemorativa del 18 Festival, y recibieron del grupo madrileño la figura de una menina, del aragonés un reloj de cerámica de Muel y su último disco titulado ’20 años’; y del albaceteño una navaja, aunque se le requirió un céntimo de contraprestación ya que no se puede regalar porque si no se cortan las relaciones de amistad.

Tras la recepción, los grupos ofrecieron un vistoso pasacalles que les condujo a la Plaza del Pilar, donde también mostraron la alegría y riqueza del legado cultural que atesoran, y la parroquia de San Pedro, donde realizaron la ofrenda floral a la Virgen de Alarcos, ante cuya imagen los Coros y Danzas de Nuestra Señora del Prado estrenaron un mayo compuesto por José Antonio López y Máximo Félix Ocaña.

Posteriormente, se dirigieron a la Plaza Mayor para deleitar a los presentes con un Festival en el que el grupo albaceteño ofreció un programa integrado por las jotas de los Garrotes de Ossa de Montiel, de Yeste, de los Caracoles de Casas Ibáñez y la seguidilla manchega de Albacete; el madrileño propuso una primera parte castellana con música de raíz y una segunda de danza goyesca; el zaragozano interpretó Gigantes y Cabezudos, Las esbriznadoras, la jota de la Dolores de Bretón, estribillo aragonés del maestro Mingote y la jota repetida de Teruel; y el ciudarrealeño las seguidillas de Ciudad Real, Tomelloso y Membrilla, las rondeñas de Herencia y las jotas de Puertollano y Ciudad Real.