Internet y las redes sociales han cambiado casi todo. La forma de relacionarse con la sociedad, de comprar, de informarse y hasta de escuchar música. Los cassettes, como los discos, parecen cosas del pasado, pero la música, como la de Nil Moliner, sigue sonando a todas horas, llenando los silencios; regalando frases que sirven para acompañar las fotografías en Instagram o los estados de Whatsapp, dándole sentido a casi todo.
“Yo le estoy muy agradecido a las redes sociales”, explica Moliner. “Gracias a Instagram, Youtube o Facebook yo tenía la posibilidad de compartir mi música y de conectar con la gente”. En ese mundo tan sobrecargado de gente con ilusión por destacar, admite que “es difícil hacerse un hueco, pero también es cierto que hay un público muy grande al que poder llegar”.
Lejos de las etiquetas, lo cierto es que escuchar a Nil Moliner a primera hora del día es llenarse de vitalidad y es la oportunidad para llenar el bloc de notas del teléfono, con frases que servirán para explicar aquello a lo que a veces no encuentras palabras, como que «me muero al pensar que algún día estés lejos y no pueda contarte mis miedos» o que «soy como el aire, que va a toda velocidad«…
“No es algo que busque”, dice. “Hago un poco lo que me da la gana y así es como me sale”, se ríe. “Si me sale así será por algo, digo yo. Me dejo llevar muchísimo a la hora de escribir canciones y de disfrutarlas”.
Y da igual cómo, lo importante es aprovechar los segundos, aunque un aguacero se interponga, como le pasó en su visita a Toledo.
“Aquello fue espectacular. Estábamos en el camerino viviendo un momento duro después de tener que cancelar la actuación y viendo que la gente estaba dentro del recinto, decidimos salir, cantar varias canciones con ellos y acabó siendo una noche épica que recordamos”.
Un verano lleno de conciertos
Este verano los conciertos vuelven a ser miles de personas dispuestas a pasarlo bien y de recuperar el tiempo perdido durante la pandemia. Fruto de esas ganas de reencontrarse con la vida son los centenares de festivales por toda España, con perdón del cancelado en Madrid este fin de semana, donde el nombre de Nil Moliner se ha convertido en un fijo.
“Se nota en la gente, en las caras, en la forma en que el público te acompaña en las canciones y de toda la energía que se crea durante los conciertos”, asegura.

Cuando acabe el mes de julio, sin ir más lejos, el cantante catalán habrá actuado en cuatro festivales con su “Locura Tour”: Granca Live Fest (8 de julio), Pirata Beach Fest (16 de julio), Boombastic Festival (23 de julio) y el Tarragona Music Festival (29 de julio).
Formar parte de un cartel con otros artistas, confiesa que “es algo muy divertido. Es una forma de estar cerca de otros compañeros. El otro día estuvimos con Rozalén, que hacía mucho tiempo que no nos veíamos o Mr.Kilombo. Es una forma bonita de disfrutar de la música”.
Entre medias, estará su parada en Calzada de Calatrava este próximo viernes 22 de julio, para poner su música dentro del programa cultural “Conciertos en espacios y lugares emblemáticos” de la Diputación de Ciudad Real, que tendrá lugar bajo el silo pintado por Okuda y que servirá además para poner en valor Salvatierra, el volcán de La Atalaya, así como el de Columba.
Serán muchos kilómetros los que recorrerá este verano. Este fin de semana, sin ir más lejos, tocará en Calzada de Calatrava, para hacerlo al día siguiente en Llanera en Asturias.
“Este viaje lo haremos en un bus con camas porque si no es imposible”, bromea. No habrá tiempo para hacer turismo, pero sí para mucha música en los auriculares.“Es imposible decirte un grupo o una canción. Tengo listas con cincuenta mil cantantes y estilos diferentes. Me apasiona la música y escucho todo tipo de ella”.
La canción que seguro suena en bucle en muchas de las listas Spotify este verano será su versión de “La Playa”, una reinterpretación del tema de La Oreja de Van Gogh que nació en el año 2000 y que ahora desbloquea los recuerdos de los que entonces éramos apenas unos adolescentes que aspirábamos a ser genios.
“Es una canción que me hace mucha ilusión, porque es uno de los temas que tocaba en los bares y en los pubs cuando empecé; y ahora, es hacer un guiño a ese Nil y una canción que nos ha acompañado a muchas generaciones», como su reedición acompañará otras tantas.


