‘Numancia Ocupada’, conmovedora mirada a las guerras de ocupación actuales

Julia Yébenes Almagro
El elenco de jóvenes actores demostró su talento / Festival de Almagro

El elenco de jóvenes actores demostró su talento / Festival de Almagro

El montaje fue estrenado este lunes de manera absoluta en el marco del 9º Certamen Internacional Almagro Off

La numantina resistencia como la resiliente Palestina, el magnánimo absolutismo romano como el dominador Israel, la metáfora del poder en su versión más cruel e inhumana.

Es el quid ‘Numancia Ocupada’, el montaje estrenado este lunes de manera absoluta en el Silo, en el marco del 9º Certamen Internacional Almagro Off, que tiene como objetivo dar cabida a la creación contemporánea, y a los nuevos lenguajes de la dirección escénica sobre obras barrocas.

La producción ha inaugurado esta sección alternativa de la 42º edición del ciclo encajero y pone de manifiesto que es una ventana de aire fresco, con miradas renovadas e ideas que sorprenden.

El título aborda textos poco conocidos de Rojas Zorrilla y los aúna al de Cervantes para situar la acción en los conflictos de final del siglo XX e inicio del XX, según la versión de Sergio Rubio y la dirección de Pedro Hofhuis, en lo que es una función trepidante y ejemplo del buen hacer.

“¿Es una guerra de ocupación?”, pregunta un periodista al general romano, y tras un silencio, éste contesta aguerrido “viva Roma, muera Numancia”.

Es la alegoría misma de cualquier conflicto bélico territorial, de la fuerza frente a la debilidad, del colonialismo frente a la libertad, de la estrategia frente a la diplomacia,

Todos son uno y el primero es como el último, donde no solo el poder tiene sus piezas, sino que la traición crece entre el quebranto, en este caso entre las facciones numantinas, y el terrorismo como punta del iceberg.

Todo está bien reflejado en este proyecto de Jóvenes Clásicos, en el que solo cinco actores, versátiles y talentosos, logran reflejar los efectos del terror, la depravación y la violencia.

Como el diálogo entre Escipión y los numantinos no triunfa, por las divisiones internas de este pueblo, la táctica del conquistador va más allá de las propias maniobras guerreras y levantas un muro –una alusión a la mediática línea divisoria de Trump entre EEUU y México-, y un foso con cámaras y concertinas, y somete a los numantinos a un brutal asedio, con el hambre como gran aliado final. Después viene el escenario que vemos cada día en los medios: refugiados, desplazados y mujeres abusadas sexualmente (“tienes 15 minutos que luego me toca a mí”, escenifican).

El elenco, lo mejor, desde David Mena (senador, periodista o numantino), a Pilar Aguilarte (comandante romano, senador periodista numantina,…), Rubén del Castillo (caudillo numantino Retógenes o senador), José Carlos Cuevas (Escipión, numantino), y sobre todo Lorena Roncero (Florinda, senador, periodista,…), solvente en todos los papeles, sobre todo en el conmovedor soliloquio como madre hambrienta con un hijo moribundo.

El ágil y medido juego de luces, que ambientan por sí solas escenas, la intensidad que aportan los temas musicales ‘Mijwiz by Arabic Rock Orchestra’ o ‘Syria’, o los elementos escénicos en forma de cuerdas trasversales que simulan un muro, junto a las tonalidades de los actores, el montaje resulta de diez.