Parque Minero de Almadén, un espacio turístico, educativo y cultural

Concebido como un nuevo espacio turístico, ubicado en el mayor yacimiento de mercurio del mundo, el Parque Minero de Almadén es la culminación de un innovador proyecto de rehabilitación del patrimonio histórico de las Minas de Almadén, el cual fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2012.

El  Parque Minero de Almadén fue abierto al público en 2006 y desde entonces hasta la actualidad ha recibido más de 100.000 visitas. Esta iniciativa busca la difusión y conocimiento de este espacio para que sea un enclave visitado, estudiado y utilizado desde el punto de vista turístico y cultural. Un lugar de encuentro que pretende dar a conocer la riqueza geológica de los yacimientos existentes, la evolución de los diversos procesos mineros y metalúrgicos a lo largo de su historia, la importancia del mercurio en el desarrollo histórico de la sociedad y el impacto de la explotación de Almadén a nivel mundial. Por su contenido histórico, científico y didáctico, el  Parque Minero de Almadén, se ha convertido en un referente dentro del Turismo Industrial, una tipología que cada día atrae a más visitantes. Un viaje que descubre la historia y el modo de vida del mundo de la explotación minera de mercurio.

El mayor atractivo para el visitante es el interior de la mina, una visita guiada a través de un entramado perfecto de pozos y galerías, en grupos limitados y con todas las garantías de seguridad, que harán revivir la experiencia de los antiguos mineros en sus labores de búsqueda y extracción del mercurio. Una vez equipados con el casco obligatorio como auténticos trabajadores de la mina, la jaula del  pozo de San Teodoro lleva a los visitantes a través de un ascensor a la primera planta de la mina, a 45 metros bajo tierra.

En un recorrido de más de una hora de duración que discurre por galerías que se excavaron en su mayor parte en el siglo XVIII y que formaban parte de la  Mina del Pozo y la  Mina del Castillo, los visitantes podrán ser testigos de la riqueza geológica de los yacimientos y contemplar las simulaciones de los diferentes métodos de laboreo de la época: las explotaciones en hurtos. El color rojizo bermellón invade las cavidades inundando la mina de sensaciones visuales, mientras que los sonidos y las recreaciones del trabajo en la mina permitirán al viajero trasladarse 200 años atrás y observar el mercurio que se halla en las entrañas de la tierra presentando incluso, en ocasiones, formas cristalizadas o las espectaculares tonalidades del mineral nativo.

Un tesoro que abunda en Almadén, que posee el mayor yacimiento del mundo de este metal y que ha abastecido, durante su historia, una tercera parte de las necesidades de mercurio a lo largo y ancho de la Tierra.

Junto a las herramientas de la época se han reproducido fielmente, además, la sujeción de paredes y techos con entibaciones de madera y la explotación en bancos, que muestra cómo ascendía el laboreo siguiendo el filón, de donde se arrancaba el mineral para trocearlo en la mina antes de poder trasladarlo a la superficie, un método introducido en la segunda mitad del siglo XVIII . La visita realiza un recorrido por las galerías de ‘Caña de Santa Teresa’ y ‘Caña Gitana’.

También se puede contemplar el  Cerco de San Teodoro, donde se encuentran los antiguos hangares y talleres, la oficina técnica o el  Centro de Interpretación de la Minería.

En el Cerco se sitúa asimismo el Centro de Recepción de Visitantes, el lugar de entrada y salida del parque minero, punto de encuentro y área de descanso.