Pepa Zaragoza encarna a ‘La Baltasara’, la última ‘Flor Nocturna’ del 41º Festival de Almagro

A. Ruiz Almagro
El equipo de 'La Baltasara' que estrenará el espectáculo en el Corral / A. R.

El equipo de 'La Baltasara' que estrenará el espectáculo en el Corral / A. R.

Interpreta a la actriz-empresaria del siglo XVII que abandonó el teatro en medio de una función para convertirse en ermitaña

La última ‘Flor Nocturna’ del 41º Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro será ‘La Baltasara’, famosa actriz del siglo XVII en cuya vida se inspira la producción protagonizada por Pepa Zaragoza a partir del texto escrito por Inma Chacón.

El Corral de Comedias, a la una de la madrugada de este sábado 28 de julio, será escenario del estreno de ‘La Baltasara (de actriz barroca a santa anacoreta)’, montaje dirigido por Chani Martín sobre la historia de una mujer que, siendo una de las intérpretes con mayor éxito de su época, abandonó en medio de una función el escenario y se retiró a una cueva como una ermitaña para, según varios autores de su época, corregir la vida licenciosa que se asociaba al mundo del teatro y en especial a las actrices.

La propuesta de esta producción muestra que en esta decisión está presente lo espiritual pero no tanto lo divino, comentó Martín, que consideró que este espectáculo va a emocionar e indicó que en su labor en la dirección ha buscado ocupar el espacio mínimo necesario y que las voces que suenen sean las de Chacón como autora y la de Zaragoza como protagonista e impulsora de este proyecto.

Es un espectáculo que refleja cómo en el Siglo de Oro había “grandísimas mujeres que, además de actrices, era dueñas de sus compañías de teatro”, aunque a nivel legal apareciera a nombre de sus maridos, apreció Zaragoza, que resaltó que se trata de mujeres “muy valientes” que debían afrontar la férrea presión social y de la censura de la Iglesia, y que así mismo debían ser ejemplos de lo que hacían cuando lo mismo interpretaban a una virgen, una dama o una criada. Muchas de ellas, como ocurrió con la también célebre La Calderona, acabaron en un convento como una forma de retiro, protección y jubilación. Así mismo, para otras mujeres como Sor Juana Inés el convento fue un reducto de libertad para poder escribir obras de teatro y de la capacidad iniciativa de las mujeres de la época es buen ejemplo Santa Teresa de Jesús, quien emprende y no para de fundar conventos, agregó el director del Festival, Ignacio García.

Inma Chacón ha creado un “hermosísimo texto”, en el que se pueden observar las dificultades que encontraron las primeras profesionales de la escena en España, y el espectáculo cuenta con música creada para acompañar a nivel narrativo y sensitivo la trama, con un poliinstrumentista como Nacho Vera y que incluye una versión de ‘Ay triste que vengo’, de Juan de la Encina. En cuanto a la escenografía, su responsable, Fernando Sánchez-Cabezudo, comentó que se ha buscado que sea sencilla pero al mismo tiempo con esencias barrocas y en la línea emocional de lo que se vive en el espectáculo. Se plantea el doble juego de un confesionario que a la vez es un camerino de actriz en una propuesta fresca con la que, a su juicio, el público se va a emocionar y divertir.