Israel Elejalde reivindica “cultura” frente a la “barbarie” en la apertura del 43 FITC Lazarillo

Noemí Velasco Manzanares
Israel Elejalde ha recibido de manos de Míriam Rodríguez el Premio Escena del FITC Lazarillo / N. V.

Israel Elejalde ha recibido de manos de Míriam Rodríguez el Premio Escena del FITC Lazarillo / N. V.

El Festival Internacional de Teatro Contemporáneo Lazarillo de Manzanares ha subido el telón este domingo con la entrega del Premio Escena al actor, director y productor Israel Elejalde. Las alabanzas a la cultura han sido un continuo por parte de la organización y los representantes institucionales

La defensa de la cultura y del teatro como reflejo de la libertad de creación artística en su faceta más arriesgada, innovadora y crítica ha marcado este domingo la apertura del Festival Internacional de Teatro Contemporáneo Lazarillo de Manzanares. El actor, director y productor Israel Elejalde, Premio Escena de la 43 edición, ha reivindicado la “cultura” frente a la “barbarie” en referencia a los atentados terroristas ocurridos en Cataluña.

Arropadas por el público desde el mismo escenario, en un íntimo anfiteatro dispuesto para unas ochenta personas, las Escuelas de Teatro de Lazarillo TCE, como organizador de este festival, han sido las encargadas de abrir el telón.

A través de diferentes escenas, donde ha destacado la actuación del joven Alejandro Jaime, las escuelas han reivindicado el papel de la creatividad frente al mundo de la praxis, han reflexionado sobre los sentimientos que provoca el teatro y han gritado que creen en la cultura como “un arma que tiene que dar en el blanco”, con la que ríen, lloran y quieren cambiar el mundo.

Rocío Ballesteros asegura que a Lazarillo le quedan “muchos telones por subir”

Las Escuelas de Teatro de Lazarillo TCE han guiado la inauguración del festival de Manzanares / N. V.

Las Escuelas de Teatro de Lazarillo TCE han guiado la inauguración del festival de Manzanares / N. V.

Riesgo, transgresión, experimentación, innovación. Para Lazarillo TCE eso es el teatro contemporáneo y, por eso, la presidenta de la asociación, Rocío Ballesteros, ha recordado a aquellos que hace ya cuarenta y tres años “se lanzaron al vacío con una idea”, “que arriesgaron”, y que han asegurado que este festival hoy siga adelante con gente muy joven y comprometida.

Rocío Ballesteros ha dado las gracias “a los que empezaron, a los que regalaron su tiempo”, por este festival que trae cada verano obras de teatro contemporáneo que de otra forma no llegarían a la provincia de Ciudad Real, y ha pedido perdón por si no están “a la altura de tanto pasado y tanta historia”.

El teatro mantiene vivo a Lazarillo, “habla, calla, enseña, reivindica, no entiende de colores, no discrimina”, porque “el teatro es arte, es un compás y una nariz roja, y es cultura”. Rocío Ballesteros ha destacado que el teatro permanecerá vivo siempre que exista “una persona temblando entre bambalinas”, por eso, a Lazarillo “le quedan muchos telones por subir”.

El FITC Lazarillo ha sobrevivido a la falta de fondos, al paso del tiempo y a la retirada de sus grandes guías, y ahora, lejos de caer en la crisis de los 40, como ha destacado la vicepresidenta de la Diputación provincial Jacinta Monroy, “ha revivido” con más fuerza que nunca.

Míriam Rodríguez anuncia que deja la dirección del FITC

Míriam Rodríguez valora el desarrollo del 43 FITC Lazarillo tras bajar el telón / N. V.

Míriam Rodríguez valora el desarrollo del 43 FITC Lazarillo tras bajar el telón / N. V.

Al frente de Lazarillo durante los últimos cuatro años, Míriam Rodríguez ha regalado al público su intervención más emotiva, pues ha anunciado que será el último año que encabece el festival. La actual directora llegó cuando pocos hubieran dado un duro por la continuidad del festival, pero contra todo pronóstico los jóvenes que ahora dirigen Lazarillo hicieron que el dinero que no daba si diera, que la programación gustara y que el público se emocionara.

Míriam Rodríguez ha confesado que los recursos del FITC en la actualidad “no son los que eran”, pero el “amor” de toda la gente que tiene detrás permanece inalterable y “crece”. Quizás sea ese el secreto de la “eterna juventud” del Lazarillo, “la ilusión, las ganas y el riesgo” que conservan los programadores, la gente que reparte carteles o los que cortan entradas.

El teatro es vida, “cuenta historias, mueve emociones, traspasa fronteras, arranca aplausos, risas y lágrimas”, las mismas que ha estado a punto de derramar Míriam Rodríguez al confesar que el festival necesita “energía nueva” en la dirección y ella también.

Satisfecha de ver que “por primera vez” todos los grupos políticos del Ayuntamiento de Manzanares estaban en la inauguración, Míriam Rodríguez ha agradecido a la Diputación provincial de Ciudad Real su “apoyo inquebrantable” y al Ayuntamiento “su apuesta por el crecimiento del festival”, un evento que “es patrimonio de todos”.

Lazarillo premia a los “valientes” que arriesgan

La organización del FITC Lazarillo junto al actor y director teatral Israel Elejalde / N. V.

La organización del FITC Lazarillo junto al actor y director teatral Israel Elejalde / N. V.

“Esta 43 edición está repleta de historias” y de compañías “valientes”, que llenan el mundo de la cultura. Por ello, Míriam Rodríguez también ha tenido palabras de agradecimiento a las compañías, a los patrocinadores y a “todas las personas que han mantenido su fe en Lazarillo”; al igual que el alcalde, Julián Nieva, al expresar que “nadie entendería Manzanares sin la cultura y sin Lazarillo”.

Un buen representante de esos “valientes” es el Premio Escena del 43 FITC , según ha expresado Míriam Rodríguez, una persona que “entre ser o no ser, decidió ser, ser teatro”. Después de decenas de obras, papeles, de una técnica reconocida por público y crítica, Israel Elejalde ha recibido este importante galardón que premia su “riesgo”.

En un país en el que “tendemos mucho a tirar por tierra el trabajo de los que están en el barro” y que sólo premia a los que están al final de recorrido, el FITC Lazarillo ha reconocido al que “arriesga y gana”, al que “apuesta y acierta”, en estos momentos al frente del Teatro Kamikaze de Madrid, teatro revelación en tan sólo un año de vida.

Israel Elejalde dedica el premio a la gente que está detrás del Teatro Kamikaze

Israel Elejalde ha dedicado el Premio Escena a todo el equipo del Teatro Kamikaze / N. V.

Israel Elejalde ha dedicado el Premio Escena a todo el equipo del Teatro Kamikaze / N. V.

Emocionado al ver la pasión puesta en el FITC Lazarillo, Israel Elejalde ha reconocido estar fascinado con su “idiosincrasia”, un festival con su misma edad, pero que espera “que dure para siempre”, pues son pocos los que en España han conseguido sobrevivir de forma ininterrumpida tanto tiempo.

Formar parte de una lista de reconocidos entre los que figuran grandes personalidades de la escena como José Sacristán y Asunción Balaguer le “honra”, pero Elajalde ha expresado que no entendía el premio a nivel individual, sino fruto de la labor del grupo de gente que está detrás del Teatro Kamikaze, porque “un actor no es nadie sin los técnicos, sin un director o sin iluminadores”.

Frente a los que “detestan” las manifestaciones artísticas, Israel Elejalde ha reivindicado el arte como “forma de reafirmar nuestra civilización”, de expresión de “libertad, a la hora de poder configurar nuestras vidas” guiados por el “buen juicio y la razón”, en clara alusión a los ataques terroristas sufridos esta semana en Cataluña.

El actor, que en la actualidad está inmerso en la grabación de una serie para RTVE al margen del resto de proyectos, también ha agradecido su papel a las Administraciones y ha advertido que su apoyo “es muy importante para mantener el tejido cultural”.