De gira por Europa, que este sábado les llevará a su última cita en Bélgica para iniciar dentro de dos semanas un tour por Estados Unidos, el cuarteto desgranó en el ciudarrealeño Universijazz los temas del álbum ‘Timba a la americana’, publicado por el prestigioso sello Blue Note y que contiene alhajas como ‘Funky’, ‘Rat-a-Tat’ y ‘Hope’.

Momentos hipnóticos, apoteósicos y de deliciosa caótica locura no faltaron en un directo en el que el pianista, de forma sencilla y divertida, involucró a los espectadores, a quienes, sentados, en multitud de ocasiones les hubiera gustado bailar y chapotear con los pies las aguas caribeñas de un programa que incluyó el danzón de la tradición cubana, con juguetonas correrías melódicas y por momentos casi de dibujos animados, de ‘El clarín de la selva’.

La morriña o saudade de ‘Mal du pays’ y la contagiosa vibrante emoción de ‘Tierra mía’ también salieron a escena con una estimulante base rítmica, magnética en sus solos, a cargo del contrabajista estadounidense Luques Curtis y el batería cubano Ruy Adrián López-Nussa.

Desde la dulzura hasta el efusivo delirio, con toques de distorsión, cautivó el amplísimo registro interpretativo con la armónica de Grégoire Maret en un concierto ‘perpetrado’ desde la creatividad y el disfrute.

El gran colofón a la décimo séptima edición de Universijazz llegará este sábado con la actuación, también en el Quijano a las 21 horas, de la cantante franco dominicana Cyrille Aymée.

