Una ‘bici-biblio-cleta’ con divertidas historias de amor de Lope de Vega

A. Ruiz Almagro
Georgina de Yebra encarna a Gisela Limona / Festival de Almagro-Pablo Lorente

Georgina de Yebra encarna a Gisela Limona / Festival de Almagro-Pablo Lorente

De un cántaro y el transportín del vehículo de Gisela Limona salen obras del ‘Fénix de los Ingenios’ narradas de forma amena para público familiar en el Ambigú del Teatro Adolfo Marsillach de Almagro

A Gisela Limona le gusta pedalear, pero también leer, escribir y las frutas como las fresas con las que se pintaba de niña los labios y coloretes y las cerezas con las que se hacía pendientes. Viaja en una bici en cuya cesta delantera lleva flores y un cántaro para contar y cantar del que salen divertidas historias con el amor de por medio, sobre todo si se trata de obras escritas por un prolífico dramaturgo también amante de las letras como Lope de Vega, autor de más de mil quinientas piezas.

Gisela, a quien encarna con gracia y desenvoltura Georgina de Yebra, se presenta como una juglar-ciclista, desvelando su pasión por las palabras, entre las que tiene como favoritas la primera que dijo de bebé: mamá; las kilométricas como ‘esternocleidomastoideo’ porque al pronunciarlas sílaba a sílaba, como si las saborease, le termina picando la nariz; la colorada y ácida ‘fresa’; y ‘magia’, que suele acompañar al hecho teatral y la narración oral.

El espectáculo se puede presenciar hasta el domingo 25 de julio, a las 20 horas / Festival de Almagro-Pablo Lorente

El espectáculo se puede presenciar hasta el domingo 25 de julio, a las 20 horas / Festival de Almagro-Pablo Lorente

En el transportín de su ‘bici-biblio-cleta’, lleva unas alforjas de cuero con libros de tapa dura, algunos de ellos pop-up, y un teatrín por cuyo pequeño escenario, de tamaño televisivo, va dando paso a imágenes que ilustran, a modo de descriptivas viñetas, algunas de las obras del ‘Fénix de los Ingenios’ yendo al grano y conectando tanto con el público infantil como adulto.

En el Ambigú del Teatro Adolfo Marsillach-Hospital de San Juan, con sesiones hasta el domingo 25 de julio a las 20 horas, la producción ‘Lope sobre ruedas’ busca acercar al público familiar, de forma amena y con una permanente complicidad, el legado de este gran autor del Siglo de Oro.

El montaje está destinado a público de todas las edades / Festival de Almagro-Pablo Lorente

El montaje está destinado a público de todas las edades / Festival de Almagro-Pablo Lorente

Datos biográficos del escritor cómo dónde vivió, fue enterrado o sus diecisiete hijos se entrelazan en una narración que parte de la admiración de Gisela por Lope y un sueño-pesadilla, con serpientes de por medio y árboles con titilantes estrellas en sus ramas, en el que el dramaturgo la obsequia con el cántaro del que brotan, al llenarse de palabras favoritas, cautivadoras historias.

‘La dama boba’, con el poder transformador del amor, y ‘La Gatomaquia’, con los celos de trasfondo en la minina obra protagonizada por Zapaquilda, Marramaquiz y Micifuf, aparecen de la bicicleta-chistera de Gisela, como podrían surgir ‘El perro del hortelano’, ‘Las bizarrías de Belisa’ o ‘Fuenteovejuna’.

De un cántaro con palabras favoritas, saca las historias que luego cuenta / Festival de Almagro-Pablo Lorente

De un cántaro con palabras favoritas, saca las historias que luego cuenta / Festival de Almagro-Pablo Lorente

Las divertidas descripciones, confesiones e interacciones con el público de Gisela, cuya energía se desata en momentos como la visión de infinidad de serpientes o la fiera devastación de una tormenta, tienen en todo momento en ascuas a los espectadores, independientemente de los años que tengan, que no paran de sonreír y participar en una puesta en escena dinámica y de continuado alto ritmo.

‘Lope sobre ruedas’, y para todas las edades, cosechó este miércoles un cálido, largo y sincero aplauso de un respetable que se lo pasó bien y seguiría los pasos de la bicicleta de Gisela para, en cada parada, seguir disfrutando de la producción creativa del genial dramaturgo áureo.