“Vital, alegre, inquieto, valiente, innovador, cercano, humilde…”

Francisco Navarro Tomelloso
Fotografía de Javier Carrión

Fotografía de Javier Carrión

Así recuerdan los artistas de Tomelloso y comarca la figura de Marcelo Grande

La muerte de Marcelo Grande ha causado gran consternación en el mundo del arte, mucho más en ese entorno cercano de pintores y artistas con los que mantenía una fluida relación. Las opiniones que La Voz de Tomelloso ha recogido sobre su figura y obra revelan su grandeza como creador y también como persona, alabando la sencillez y humildad de un hombre que “jamás presumió de nada y nunca dejó de aprender”.

Fermín García Sevilla reconoce que no era mucho el trato que tenía con Marcelo Grande, “pero me caía muy bien porque era un pintor valiente, de los que no se sometía a ningún canon establecido, interpretaba maravillosamente en la pintura y en otros campos del arte que también tocó con mucho acierto, -explica-. Su pintura desprende mucha frescura, es espontánea en el color y en las texturas.  A mí siempre me han llamado la atención esos amarillos tan descarados suyos. Sin duda, nos dice adiós un gran artista, de un talento, vitalidad y una personalidad indiscutibles”.

Sobre Marcelo Grande puede hablar mucho, el fotógrafo y pintor, Javier Carrión, que compartió varios proyectos con el artista y al que le unía una gran amistad. “Nos deja el artista más integral y honesto que he conocido en mi vida, -dice-. Tenía una capacidad creadora y creativa inmensa. Lejos de instalarse en una posición de confort, siempre estaba innovando, dispuesto a mejorar, a experimentar. No le gustaba estarse quieto. Nunca se conformaba y quería dar una vuelta de tuerca más”.

Carrión considera que Tomelloso debería reconocer como se merece “a un artista que ha sido uno de los mejores escenógrafos de ópera y cine de nuestro país. Estuvo nominado a un Goya y a pesar del nivel que alcanzó siempre estaba formándose y aprendiendo. Viajaba, visitaba numerosas exposiciones, compraba libros de arte…A Tomelloso venía siempre que podía y le hizo mucha ilusión ser el Tomellosero Ausente, exponer en el López Torres o dar el pregón ante los vecinos de su barrio”.

El fotógrafo destaca también la personalidad arrolladora de Marcelo que “le hacía decir las cosas con demasiada sinceridad. Yo le decía que tenía que ser diplomático, buscando ese equilibrio entre la sinceridad y no hacer daño a las personas. Pero tenía un corazón tremendo”.  Carrión se queda con infinidad de recuerdos y vivencias con un artista que siempre le decía “me gustaría vivir otros diez años para hacer la mitad de las cosas que quiero hacer.  Nunca quiso parar y de hecho ha muerto pintando”.

“Una persona vital”

La pintora, Pilar Jiménez Amat, confiesa haber sentido mucho el fallecimiento de un pintor “muy alegre, vital. Estuve dos años dibujando con él en el grupo que formamos y me di cuenta que disfrutaba con el contacto con las personas. Nos pinchaba un poquito, como un niño pequeño, y a mí me agradaba mucho esa actitud. Creaba un ambiente estupendo. Creo que disfrutó mucho estando en el grupo. Nos ayudamos mucho entre todos”. La pintora reconoce la gran calidad de la obra de un pintor que “manejaba muy bien el color, que era muy expresionista, interpretaba muy bien la luz y sabía captar la esencia del mejor plano o composición”.

Jiménez también valora la ambición de un artista que destacó en otros muchos campos, además de la pintura. “Era superculto, muy preparado, daba gusto mantener una conversación con él”.

“Su pintura tiene una fuerza descomunal”

La pintora Caroline Culubret nos explica que, gracias a Javier Carrión, Marcelo Grande se incorporó al grupo de pintores que comparten modelo los jueves. “No lo conocía bien y ha sido un grandísimo descubrimiento. Estos dos años con él han sido maravillosos, he descubierto una gran persona y un artista como la copa de un pino”. Para la pintora, compartir un día a la semana con Marcelo Grande “era muy gratificante para todos. Los vamos a echar mucho de menos, ha dejado mucha huella”.

Culubret coincide en que Marcelo vivía una época creativa inigualable “el pertenecer a este grupo de pintura le hizo estar más tiempo en Tomelloso, se sentía muy bien y no paraba de trabajar”. De su obra, Caroline Culubret, destaca que es “inmensa, inconmensurable. Su pintura tiene una fuerza descomunal”. En estos dos meses de confinamiento, nos explica la artista “su forma de luchar era trabajando. Producía mucho y no le daba importancia, su único afán era crear”.

Retrato de Marcelo Grande realizado por Roberto Carretero

Retrato de Marcelo Grande realizado por Roberto Carretero

Pepe Carretero nos ha recordado “una maravillosa exposición” de Marcelo Grande en la Casa de la Cultura dedicada a las actrices de Hollywood. Un tema, ha recordado el artista, que ha sido recurrente en Grande “nunca lo ha dejado. En la exposición conjunta con Javier Carrión en el López Torres estaba presente el mundo del cine. También aparece en el vídeo que la Biblioteca del Estado en Ciudad Real dedicó a los artistas de Tomelloso en el Día del Libro”.

Esa exposición, la de la Casa de la Cultura de Tomelloso —de la que Carretero no recuerda la fecha— “me enloqueció, el dibujo era maravilloso, limpio, conciso… Me encantó la idea y me emoción el mundo y la poesía de esa muestra”.  Pepe Carretero nos ha recordado la gran amistad de Marcelo con María Victoria Lozano, “durante un tiempo, aquella mujer que era mágica y una intelectual para la época fue la musa de Marcelino”. Así, el artista recuerda haber visto retratos de ella realizados por Grande “que me parecieron maravillosos”.

Roberto Carretero, Gobi, conoció personalmente a Marcelo Grande a raíz de coincidir en el estudio de Culubret los jueves pintando al natural. Conocía su obra y el film “Pantalla rasgada”, además tenía amigos comunes con Grande “su arte lo he admirado siempre”. Personalmente, nos confiesa, “conectamos desde el primer momento, Marcelo tenía un humor acido que me gustaba mucho. A pesar de haberlo conocido hace poco tiempo me ha dolido mucho su pérdida”.

Artísticamente Gobi destaca su admiración por la obra de Marcelo Grande y su capacidad de creación. En ese sentido el artista valora que Grande estaba en un fructífero momento creativo “me quito el sombrero ante su capacidad de creación”.