“Me gusta Ciudad Real, yo quiero vivir aquí”

Zocho / Juan Ramón Lorente

Zocho / Juan Ramón Lorente

Eduardo Gutiérrez Rodríguez (voz, guitarra), Gema Gómez-Pimpollo Torres (violín). Pachamama. Ciudad Real, 5 de octubre.

El deje de su voz trae reminiscencias de Manolo García. Se acompaña de unas melodías bien tratadas por los arreglos y la producción

Zocho es el alias del cantante Eduardo Gutiérrez Rodríguez (Barcelona, 1975). Su último álbum se titula Resaca de amor y consta de cuatro canciones. Son Resaca de amor, Con los charcos de un abrilEl tejar y Caricias al mar. Algunas nacen de la naturaleza, del campo y el río. Otra retrata a un juerguista arrepentido. Hay hasta algo de desamor. Aunque él reside en Ciudad Real, la presentación del EP será en Barcelona a comienzos de 2019.

A Zocho se le pudo ver el pasado viernes en Pachamama, de telonero del argentino Lucas Masciano. Tocó algunos de los temas anteriores y otros inéditos, que previsiblemente aparecerán en el disco que está grabando. El deje de su voz trae reminiscencias de Manolo García. Se acompaña, en directo y en estudio, de unas melodías bien tratadas por los arreglos y la producción. Quienes aprecien estas particularidades se sentirán cómodos con su propuesta, que está previsto se formalice en los meses siguientes con el próximo estreno.

PREGUNTA.- ¿Cuándo nació su interés por la música?

RESPUESTA.- Empezó de chiquitito. De hecho, ya cantaba con 5 o 6 años —mis tíos eran cantantes de flamenco—, y luego, cuando fui más jovencito, empecé a tocar la guitarra. Con mis amigos de Barcelona formé un grupo que mantuvimos durante varios años. Luego, cuando me trasladé aquí a vivir, seguí componiendo y empecé a colaborar con Lucas Masciano, con el que estoy de gira este año. También he estado con La Caja de Pandora.

P.- ¿Van siempre mano a mano?

R.- No siempre. Normalmente toco en los lugares su gira donde puedo acercarme, pero anoche, por ejemplo, actuó él y yo no. En septiembre estuvimos en Zaragoza y Madrid; la semana pasada, en Valencia, Murcia y Barcelona.

P.- ¿Cuáles son sus influencias?

R.- Escucho un montón de música diferente. Sí que es cierto que escucho mucho pop nacional, y luego me gusta infinidad de música, desde Camarón hasta Linkin Park…

P.- A Manolo García se lo ha trabajado, pero mucho…

R.- A Manolo García me lo he trabajado, sí. Me gusta, y he sido seguidor de El Último de la Fila, no lo voy a negar.

P.- ¿Se adecúa el formato de solista al sonido que busca?

R.- Salir como solista no es exactamente mi aspiración. Mi objetivo es llevar una banda, que de hecho tengo, lo que pasa es que económicamente no me lo puedo permitir. Bastante es que me costeo la gira, como para costearme un grupo. Uno de los músicos es Sito Maya, que estaba aquí esta noche y que toca con muchísima gente de Ciudad Real; otra es la violinista Gema Gómez-Pimpollo, que me acompaña en los conciertos acústicos. Intento llegar a la gente y defenderme de esta manera, pero el EP, y mi próximo disco, están elaborados y pensados para ejecutar con banda.

P.- ¿Qué puede contar de esa futura obra?

R.- Sé que voy a grabar doce canciones. El productor va a ser Paco Zárate, componente de La Caja de Pandora. Hicimos una preselección del repertorio y empezamos a dar forma a los arreglos en Barcelona. Algunas de las que he hecho con Gema al violín entrarán en el disco.

P.- ¿Qué aspecto del proceso le parece más complicado?

R.- Al hacerlo tú mismo conlleva muchísimo esfuerzo en general, aunque tengas productor. Al final es tuyo y dedicas horas tanto a las letras como a la música, y eso que el productor adelanta trabajo por su cuenta. Entre todos vamos a intentar que salga un resultado en condiciones. Vamos a meter una gran diversidad de instrumentos. Entre los días 1 y 4 de noviembre nos juntaremos de nuevo. La idea es ir poco a poco y sacarlo de cara al verano de 2019.

P.- Para un músico, ¿resulta fácil la vida en esta capital, lejos de los grandes núcleos artísticos?

R.- A mí me gusta Ciudad Real, yo quiero vivir aquí. No me pesa porque he pasado muchos años de mi vida en Barcelona o Madrid. Puedo trasladarme si estoy de gira: en ese caso no hay otro remedio, tienes que vivir en la furgoneta. Desde noviembre del año pasado hasta ahora llevo unos treinta conciertos, con colaboraciones y todo, pero no me han supuesto grandes dificultades. No creo que me vaya de aquí.