36
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2-3, 6-6, 10-9, 12-13, 17-17, 18-19 (descanso); 21-20, 23-23, 27-24, 31-25, 33-26, 36-31 (final).
El ID Energy Caserío Ciudad Real continúa su idilio con la Copa del Rey, sellando una épica victoria en la primera eliminatoria de la competición ante el Tubos Aranda Villa de Aranda, un equipo de la Liga Asobal. Con un Quijote Arena entregado a sus jugadores, el equipo local logró imponerse con un marcador final de 36-31 en un encuentro repleto de emoción, intensidad y calidad individual. Este resultado ratifica el crecimiento del Caserío en los últimos años y su capacidad para enfrentarse de tú a tú contra rivales de alto nivel, recordando su histórica actuación del año pasado cuando alcanzaron la Final a 8.
Una desafortunada lesión marca el inicio del partido
El encuentro comenzó con un imprevisto que cambiaría la dinámica del partido. A tan solo 56 segundos de comienzo del choque, Samuel Saiz, jugador del Villa de Aranda, sufrió una lesión en el hombro que lo obligó a abandonar la pista. La lesión de Saiz fue un duro golpe para el equipo visitante, que tuvo que reorganizarse emocional y tácticamente, mientras Caserío aprovechaba la situación para tomar la iniciativa.
Primer tiempo: Equilibrio y lucha constante en el Quijote Arena
El marcador se abrió a los 3 minutos con un gol de Marcos Fis para el Caserío, empatando el juego 1-1 tras el primer tanto del Villa de Aranda. El Caserío continuó mostrando su agresividad en ataque, y a los 6 minutos, Pablo Campanario anotó su primer gol, colocando el 3-2 en el marcador. Villa de Aranda respondió de inmediato con Sergio Tobes, que empató a los 6:39.
A medida que avanzaban los minutos, ambos equipos intercambiaron goles, y el marcador reflejaba una igualdad de fuerzas. En el minuto 10, Sergio Casares Mingo anotó para el Caserío, igualando a 6 y manteniendo el pulso de un partido que ya mostraba un ritmo frenético. Los visitantes intentaron sacar ventaja con su experiencia, pero el Caserío no bajó la intensidad, y a los 15 minutos alcanzaron un 10-9 gracias a una anotación de José Andrés Torres.
La defensa del Caserío fue fundamental para frenar los intentos del Villa de Aranda de abrir una brecha en el marcador. Sin embargo, a los 20 minutos, los visitantes lograron ponerse por delante nuevamente, con un 12-13 a su favor, destacándose la actuación de Pol Roy Trullols en sus ofensivas. Este intercambio constante de golpes mantuvo al público al filo de sus asientos, con cada equipo intentando tomar la ventaja.
El marcador se mantuvo apretado hasta los minutos finales de la primera mitad, cuando el Caserío igualó a 17 gracias a Ángel Pérez de Inestrosa. A pesar de la insistencia del equipo local, Villa de Aranda cerró el primer tiempo con una ligera ventaja, 18-19, lo que dejaba todo abierto para la segunda parte.
Segundo tiempo: El Caserío impone su ley y desata la fiesta en el Quijote Arena
El inicio de la segunda mitad fue el punto de inflexión en el encuentro. Desde el minuto 31, el Caserío mostró una versión renovada y mucho más agresiva en ataque. A los 33 minutos, Jorge Romanillos anotó para los locales, colocando el marcador en 23-20 y tomando una ventaja significativa que empezaría a consolidarse.
A partir de ese momento, la defensa del Caserío se mostró impenetrable, y los ataques rápidos y efectivos de sus jugadores clave comenzaron a abrir la diferencia. Pablo Campanario y Marcos Fis encabezaron las ofensivas, sumando goles en los minutos 36 y 37 para aumentar la ventaja a 25-23. Villa de Aranda trató de reorganizarse, pero los locales mantuvieron el control y la efectividad en cada jugada.
En el minuto 41, José Andrés Torres Galán volvió a destacar con un gol que puso el marcador en 30-25. El Quijote Arena vibraba con cada anotación del Caserío, que se mostraba confiado y sólido en todas sus líneas. Villa de Aranda, a pesar de sus intentos, no logró reducir la diferencia debido a la gran actuación defensiva del Caserío y la precisión de sus atacantes.
A los 45 minutos, con el marcador 33-26, Pablo Campanario anotó su sexto gol del partido, consolidando su rol como líder ofensivo del equipo y dándole una ventaja casi definitiva al Caserío. En los últimos diez minutos, el equipo local gestionó de manera inteligente su ventaja, frenando los intentos de remontada de Villa de Aranda y asegurando cada posesión.
El partido concluyó con un gol de José Andrés Torres Galán en el minuto 55, dejando el marcador en un definitivo 36-31. Esta victoria es una clara demostración de la madurez y el crecimiento del Caserío, que no solo logró eliminar a un equipo de la Liga Asobal, sino que lo hizo dominando en el segundo tiempo y desatando la euforia de su afición.
Las actuaciones individuales fueron fundamentales en este triunfo. Pablo Manuel Campanario se destacó como el máximo anotador del Caserío con 7 goles, seguido por Marcos Fis Ballester y José Andrés Torres Galán, ambos con 6 tantos. La solidez defensiva, la precisión en el ataque y el apoyo constante de la afición fueron los ingredientes de una noche mágica en el Quijote Arena, que deja al Caserío avanzando en su camino en la Copa del Rey.
Este triunfo no solo representa el avance en la competición, sino que también refuerza la identidad de un equipo que, año tras año, demuestra que puede competir y vencer a los grandes. El Caserío Ciudad Real mantiene vivo su sueño copero.
