Que no pasa por sus mejores días la U.D. Socuéllamos es una evidencia. El equipo no ha comenzado con buen pie la temporada y son ya nueve jornadas de Liga en las que no ha sido capaz de sumar ni una sola victoria, lo que inevitablemente le tiene instalado desde el inicio en las posiciones más bajas de la tabla.
Más allá de los resultados, el equipo ha ido dando la cara y más que eso, buena imagen en un buen número de partidos ante rivales de gran entidad, pero también es cierto que no ha sido capaz de solucionar esas carencias manifiestas que le han privado de sumar esa ansiada victoria.
Parecía que su momento podía llegar en esta pasada jornada, en la que se medía a un rival de los que ya se podía catalogar de su Liga, pero en Mancha Real los socuellaminos no fueron capaces de encontrar el camino del gol y tampoco cuajaron uno de sus mejores partidos, lo que les llevó a una nueva derrota, tercera consecutiva, y ante un rival directo.
Se marcaba este encuentro como un punto de inflexión que debía llegar, pues después el equipo se medirá a Toledo y Marchamalo.
Por el momento ese primer punto de partida no se ha fijado, por lo que el derbi del domingo en el Paquito Giménez será una finalísima, y no solo para el Socuéllamos, pues los de la Ciudad Imperial, tras el cambio de entrenador, con el ex del Villarrubia, Javi Sánchez, en la dirección, llegan como colistas del grupo empatados a cuatro puntos con el Socuéllamos, pues el Marchamalo ya era capaz de sumar su primera victoria de la temporada, quedando los azulones como únicos del grupo sin hacerlo.
Después del descanso del lunes, y con Josico restablecido de sus problemas de salud que le tuvieron ingresado en el hospital y le impidieron asistir al partido de su equipo en Mancha Real, el equipo se prepara para algo más que un partido de tres puntos.

