De amistoso, poco

Chicastro Valdepeñas
Los jugadores del Viña Albali Valdepeñas celebran uno de los goles ante el Jaén / Foto: ACP - FS Valdepeñas

Los jugadores del Viña Albali Valdepeñas celebran uno de los goles ante el Jaén / Foto: ACP - FS Valdepeñas

El Viña Albali Valdepeñas cuajó un soberbio partido para golear a un Jaén que planteó una dura batalla sobre la pista. Manu García terminó en el hospital maltrecho del hombro y nueve jugadores fueron amonestados. El Trofeo de la Ciudad del Vino se quedó en casa. Bonito homenaje a Zamo.

VIÑA ALBALI VALDEPEÑAS
5
JAÉN PARAÍSO INTERIOR
1
Edu, Cainan, José Ruíz, Álex García y Dani Santos – quinteto inicial – También jugaron Rafael Rato, Manu García, Terry, Nano, Buitre, Ibarra, Juanan y Chino. Fabio, Mauricio, Michel, Dani Martín y Alan Brandi – quinteto inicial – También jugaron Piqueras, Chano, Carlitos, Maico, Campoy, Bingyoba y Víctor Montes.
ÁRBITROS
Blas Alonso y Romero Candela, del colegio castellano manchego. Amonestaron por parte local a Álex García, Buitre, Cainan, Rafael Rato y José Ruíz, y por parte visitante a Mauricio, Carlitos, Míchel y Piqueras.
GOLES
1-0. Min 5. Rafael Rato. 2-0. Min 8. Chino. 3-0. Min 12. Álex García. 4-0. Min 19. Nano. 5-0. Min 21. José Ruíz. 5-1. Min 36. Fabio.
INCIDENCIAS
Partido correspondiente a la décimo séptima edición del Trofeo Ciudad del Vino disputado en el Pabellón Virgen de la Cabeza de Valdepeñas ante unos 1600 espectadores. Zamo recibió un bonito homenaje por parte del Viña Albali Valdepeñas. David Sevilla, concejal de deportes del Ayuntamiento de Valdepeñas, entregó el entorchado al vencedor del trofeo.

Viña Albali Valdepeñas y Jaén Paraíso Interior disputaron en la noche de este viernes un partido totalmente atípico de pretemporada. Con las revoluciones por las nubes y la intensidad sobrepasando el límite del reglamento, el partido fue, a veces, digno de una final de Champions League y otras, digno de una liga local del pueblo de turno. Casi de barrio.

Afrontaba el equipo de David Ramos su séptimo test de pretemporada y era, en el mejor sentido, un ensayo general de cara al debut liguero de dentro de siete días en La Salobreja ante el Jaén. Sin embargo, pronto, desde el minuto y sin venir a cuento, el equipo de Dani Rodríguez perdió un poco los papeles y no fue consciente del término ‘partido amistoso’. Con un revolucionado Michel, un correoso Mauricio, un poco consciente Piqueras y el nervio de Carlitos, el equipo amarillo pronto se remangó para empezar a repartir de todo menos fútbol sala. Primero fue Piqueras el que mandó al hospital a Manu García con una escalofriante entrada en la que el jugador alicantino barrió, cual la mejor mopa, parte de la pista del Virgen de la Cabeza. En la caída, su hombro derecho hizo ‘crac’ y se marchó llorando al hospital. También salieron a relucir los codos, los empujones y las provocaciones poco dignas de este bonito deporte como es el fútbol sala.

Entonces la afición pedía a gritos justicia protestando una y otra vez la labor arbitral porque lo que parecía un partido de fútbol sala, se convirtió por momentos en una batalla callejera. Sin saber ni el cómo ni el por qué de tal comportamiento, la marea azulona jaleó a su equipo y lo llevó en volandas para firmar en comunión una bonita victoria. Y es que eso de la mejor afición de España no se lo inventaron cuatro en una barra de un bar, sino que fue la LNFS la que lo otorgó, por segundo año consecutivo, por méritos propios. No por palabras, sino con hechos. Demostrando el camino andando. Partido a partido.

Plantilla, técnicos y presidente del Viña Albali Valdepeñas posan junto al homenajeado Zamo

Plantilla, técnicos y presidente del Viña Albali Valdepeñas posan junto al homenajeado Zamo

Partido completo

Hablando de lo deportivo, y lejos de nublarse por ciertos comportamientos, el Viña Albali Valdepeñas cuajó uno de los partidos más completos de esta pretemporada. Con dos o tres cuartetos bien diferenciados, la impronta del nuevo equipo de David Ramos se vio desde el principio con un equipo sólido, concentrado y atento. Muy correoso en labores defensivas y ejerciendo una gran presión en campo contrario, para colmo, la pegada acompañó a los azules.

Después de un par de avisos en ambas porterías fue el Valdepeñas el que golpeó primero. Y fue a los cinco minutos cuando Rafael Rato enganchó un potente disparo que después de dar en la escuadra, el balón se coló en la jaula. Era el 1-0. Tres minutos más tarde fue Chino el que, tras una buena jugada de estrategia, batió por bajo a Fabio para poner el 2-0. El Jaén dispuso de las suyas, pero los de Dani Rodríguez tuvieron su versión más gris y desdibujada. No obstante, Edu cuajó un gran partido bajo palos para responder a todas las embestidas que le llegaban.

En medio de la presión y pasado el ecuador de la primera parte, fue Álex García el que robó en campo adversario para batir por bajo a Fabio y poner el tercero en el electrónico. Ni Terry ni Buitre fueron capaces de subir el cuarto tras un buen disparo del brasileño que no encontró rematador. Pero fue Nano, al borde del descanso, el que firmaba el 4-0 tras un pase a placer que solo tuvo que empujar para hacer el cuarto.

Bajó la intensidad

En el segundo tiempo, bien por el marcador o bien por la intensidad ofrecida en el primer tiempo, el partido pareció bajar de revoluciones. Y bajó más todavía cuando apenas un minuto después de la reanudación, José Ruíz volvía a hacer de pichichi para poner el 5-0 y hacer estallar de alegría el Virgen de la Cabeza.

En plenas imprecisiones del Jaén y con un Viña Albali muy bien plantado, el partido fue muriendo poco a poco. Las subidas de Fabio parecían tener peligro de cara a la portería de Edu. De hecho, fue el propio Fabio a cuatro minutos del final el que salió conduciendo desde su campo para pegarla por bajo, sorprender a Edu y poner el definitivo 5-1 en el marcador.

Al final, el Trofeo Ciudad del Vino se quedó en casa ante un Jaén que levantó suspicacias al quererse marchar sin recoger el trofeo tras lo visto durante los 40 minutos. Un gesto que gustó muy poco a aficionados, directivos y jugadores y que terminó con el ambiente caldeado. Lo mejor, sin duda, las sensaciones de un Viña Albali Valdepeñas que llegará al inicio de liga bien preparado y con la intención de mejorar los números del año pasado.