El Quesos El Hidalgo Manzanares está a punto de recuperar una pieza fundamental en su esquema: Deivao. El cierre brasileño, inactivo en la primera parte del campeonato por motivos burocráticos, está a la espera del último trámite administrativo para poder reincorporarse a la dinámica competitiva.
La situación ha generado malestar en el club, y su entrenador, Juanlu Alonso, ha sido claro al respecto: “Es un sinsentido. Un profesional que lleva dos años con nosotros, que está empadronado en Manzanares, y no se le deja jugar por un problema burocrático. Me duele por el chico, porque no ha cometido ningún error y es un deportista ejemplar. Espero que esto no vuelva a suceder”, declaró el técnico tras el duelo ante Jaén de hace unas semanas. Sin embargo, Alonso también ha mostrado confianza en que el problema se resuelva pronto y este martes ha comentado: “Somos optimistas. Hemos solicitado un permiso provisional al Consejo Superior de Deportes mientras se regulariza su situación. Esperamos contestación”.
Más allá de la controversia, el regreso de Deivao supone un alivio para el equipo, que tras la lesión de larga duración de Humberto había quedado con pocos efectivos en la posición de cierre. En sus dos temporadas anteriores, el brasileño ha sido un pilar defensivo clave, aportando experiencia y solidez al esquema manchego.
Este sábado 8 de febrero, el Quesos El Hidalgo Manzanares afronta un partido de máxima exigencia ante el Barça, cuarto clasificado con 30 puntos. Los manzanareños, situados en la décima posición con 19, buscarán dar la sorpresa en un Manzanares Arena que se espera lleno para la ocasión. Además, el choque podría significar el estreno de Pablo Robles, reciente incorporación del conjunto manzanareño procedente del Leganés.
Por su parte, el Viña Albali Valdepeñas también vuelve a la acción con un atractivo duelo ante Palma Futsal, bicampeón de Europa, este sábado a las 19:00 en el Virgen de la Cabeza.