Lanza Digital

El Quijote Arena corona de nuevo al Inter

INTER MOVISTAR

2

JAÉN PARAÍSO INTERIOR

2

Jesús Herrero, Bebe, Ricardinho, Gadeia y Ortiz- cinco inicial- Borja, Daniel, Pola, Solano, Álex, Iván Moreno y Álvaro Torres. Espíndola, Mauricio, Campoy, Giasson y Alan Brandi- cinco inicial- Iker, Ramón, Víctor Montes, Carlitos, Dani Martín, Bingyoba, Rafa López, Míchel y Piqueras.
ÁRBITROS Rodrigo Miguel y Sánchez Molina. Amarillas a los jugadores del Inter Ricardinho, Gadeia (2A, 45’); y a los del Jaén Paraíso Interior Mauricio.
GOLES 1-0 (9’) Solano; 2-0 (21’) Gadeia; 2-1 (33’) Carlitos; 2-2 (39’) Ramón.
INCIDENCIAS Quijote Arena de Ciudad Real. Lleno, con mucha presencia de aficionados jienenses y un buen número de madrileños.

Hay escenarios sobre los que se escriben siempre historias fabulosas. No admiten lo intrascendente. La Vuelta, por ejemplo, subía este domingo los Lagos de Enol. Dos tipos del Movistar se jugaban la ronda con un inglés un par de colombianos. Lejos de allí, en la llanura manchega otro Movistar, el mítico Inter madrileño, buscaba un título más en el Quijote Arena, allá donde el Jaén, su rival, descubrió que los sueños pueden hacerse realidad en una Copa de España, no hace tanto tiempo. Desde aquella Copa, el Jaén se ha acostumbrado a vivir en las alturas, el hábitat natural de los madrileños. Así que es normal que sus caminos se crucen a menudo. Los títulos son su territorio de caza y es inevitable el encontronazo. En este último, en Ciudad Real, se llevó el título el Inter, pero sufrió hasta los penaltis, porque el Jaén siempre creyó en sus posibilidades y llevó al límite a los madrileños.

Máxima igualdad

Como casi siempre que se miran a la cara Jaén e Inter, la intensidad y la igualdad son los colores predominantes. Así fue en la primera parte, que se decantó del lado de los de Jesús Velasco porque acertó Solano, y no Espíndola, allá por el minuto nueve. Un saque de banda del tipo que juega con frac y sombrero de copa, el mago Ricardinho, y una volea del pivote bastaron para dibujar un gol en el que el meta andaluz quizás pudo hacer algo más.

Ocasiones

Antes y después del tanto, ocasiones para los dos equipos, en el fiel de la balanza, aunque ciertamente al final del primer acto se pintaron de amarillo, pero allí estaba Jesús Herrero para que las oportunidades no se tradujeran en números. Dos de Mauricio, una al poste y otra en la que se lució Herrero; otra de Campoy y la última de Dani Martín ya sobre la bocina componen la nómina de deseos incumplidos del equipo andaluz. En el lado del casi eterno campeón de liga, lo de siempre, es decir, el puro placer de ver jugar al mejor jugador del mundo, acompañado de algunos de los mejores, aunque no brillara como acostumbra Pola, aunque no estuviera acertado Gadeia, aunque Daniel no encontrara el punto adecuado para sorprender. El Inter sabe también correr, ponerse serio. Es un equipo antes que nada, uno que no sucumbe a la tentación de caer en el personalismo, que sería tan entendible con Ricardinho. Pero el portugués es tan goleador como pasador. Es Magic Johnson y Michael Jordan en uno solo. De hecho, nada más comenzar la segunda parte hizo de asistente de nuevo, en esta ocasión para Gadeia, que no perdonó.

Goles y emoción

Con el 2-0 el partido en aguas tranquilas. El Jaén no podía y el Inter guardaba la ropa antes de nadar. Así fueron pasando los minutos. Hasta que falló Ortiz, eso que casi nunca pasa. No despejó bien y Carlitos la puso en la escuadra. El tanto despertó a la afición amarilla, que rugió más alto que nunca, tomando de la mano a su equipo, empujándolo. Restaban siete minutos y la fe jienense se desbordaba por las gradas Quijote Arena alcanzando la pista, donde el guerrero Campoy jugaba de cinco. El Inter esperaba su oportunidad para rematar el partido y apunto estuvo de conseguir su “hat trick” de asistencias Ricardinho con una diagonal que dejó solo a Gadeia con Espíndola, pero el meta andaluz le ganó la partida al jugador madrileño.

Cuestión de fe

La fe no sabemos si mueve montañas, pero sí el Quijote Arena, que casi se viene abajo cuando Ramón encontró puerta en un lanzamiento lejano en el último minuto. La bola se coló por debajo de las piernas de Jesús Herrero y la afición amarilla prolongó su idilio con el Quijote Arena hasta la prórroga, ese territorio en el que se juega sin red. Solano rozó el gol en la primera parte, pero se encontró con una espléndida parada de Espíndola. El Jaén vivía momentos de descompresión después del esfuerzo por alcanzar el empate y aguantó el tipo en la primera “miniparte” de la prórroga para estirarse en la segunda. Carlitos tuvo el 3-2 en sus botas, pero cruzó en exceso con todo a favor.

Penaltis

El empate abocó el título a los penaltis. Paró Jesús Herrero el primero a Mauricio. Marcó Borja para el Inter. No le tembló el pulso a Carlitos, que anotó. Ricardinho se abonó a la fortuna para hacer el 2-1. Ramón la pegó al centro, fuerte, y marcó. Pola buscó e poste izquierdo y encontró el pie de Iker, que había sustituido a Espíndola. Giasson puso por delante por primer vez en el partido al Jaén, pero Bebe reestabelció la igualada en el siguiente. Entre el poste y Hererro sacaron el lanzamiento de Víctor Montes. La tensión se cortaba cuando Ortiz la cogió para golpear el que iba a ser último penalti. El cierre madrileño no falló y cerró el primer título de la temporada para el Inter en el Quijote Arena, ese escenario en el que se escriben historias épicas.