Agresión a tres árbitros de Tomelloso en Infantes

Carlos Moreno Tomelloso
A la derecha aparece en un partido anterior, José Manuel Treviño, uno de los árbitros que sufrió las agresiones

A la derecha aparece en un partido anterior, José Manuel Treviño, uno de los árbitros que sufrió las agresiones

Los altercados se produjeron en el duelo entre el equipo local y el Atlético Pedro Muñoz, tras anular un gol a los anfitriones en los últimos minutos del partido.

El fútbol regional ha vivido un triste episodio el pasado fin de semana. Fue en el partido del grupo II de Primera Autonómica, jornada 12, que disputaron el Infantes y el Atlético Pedro Muñoz el pasado sábado en el campo de San Miguel de Infantes. Allí tres colegiados de Tomelloso, el árbitro, Antonio José Rosado Montero y sus dos auxiliares, José Manuel Treviño y David Campos sufrieron una vergonzosa agresión tras anular un gol al equipo local.

El partido marchaba con empate a uno en el marcador, hasta que en el minuto 85 el Atlético Pedro Muñoz marcó el 1-2. Hasta aquí todo transcurría con normalidad, pero los lamentables hechos se desencadenaron cuando el Infantes marcó el 2-2 que el colegiado anuló por fuera de juego. El presidente del Atlético Pedro Muñoz, Sergio Bravo, que además fue colegiado muchos años, aseguró que “el gol estuvo bien anulado, porque había varios futbolistas del Infantes en claro fuera de juego. El problema fue que el línea inicialmente corrió al centro del campo, pero cuando el árbitro habló con el línea por el pinganillo decidió anularlo porque, insisto, el fuera de juego era clarísimo”.

El presidente del Atlético Pedro Muñoz sigue explicando que “a partir de ahí fue vergonzoso lo que sucedió con invasión de campo, insultos de todo tipo,  patadas y empujones a los dos auxiliares y la formación de un embudo de personas en torno a la boca de vestuario, donde no había valla de separación con el público. Entre los que empujaban se encontraba algún directivo del Infantes y el peor momento fue cuando vimos que un línea cayó al suelo, pero por suerte pudieron ganar el vestuario y permanecer allí hasta que llegó la Guardia Civil, a la que yo me encargué de avisar”.

Pese a la tensión que se generó, Sergio Bravo comunicó a sus técnicos y jugadores que no se marcharía de allí hasta que viera que los árbitros se pudieran marchar con tranquilidad del campo  y de la localidad. “Al final, lo pudieron hacer, pero escoltados  por las fuerzas del orden. Cuando vi que la situación ya no revestía peligro alguno, decidimos marcharnos. Creo que por mi condición de presidente y, sobre todo, por haber sido árbitro tenía la obligación de colaborar en la medida de mis posibilidades para que no sucediera nada grave”.

El presidente del Atlético Pedro Muñoz ha remitido un escrito al Comité de Árbitros de Castilla-La Mancha, explicando lo sucedido que, además, acompaña con un documento de vídeo y espera que se adopten medidas para “que estos lamentables incidentes no vuelvan a suceder. Nada puede justificar lo sucedido el pasado sábado”.

Por otro lado, fuentes cercanas a los colegiados explicaron a Lanza que los árbitros estuvieron en el Hospital de Tomelloso, donde les hicieron un parte de daños, que sirvió de base para la presentación de una denuncia en el cuartel de la Guardia Civil.