Loren: “Es más fácil echar al entrenador que a doce tíos”

Chicastro Tomelloso
Loren Zaragoza, con el Atlético Tomelloso /Foto: Atlético Tomelloso

Loren Zaragoza, con el Atlético Tomelloso /Foto: Atlético Tomelloso

El mediocentro del Atlético Tomelloso entona el mea culpa y lamenta la destitución de Darío.

Poco a poco, el Atlético Tomelloso trata de volver a la normalidad. Tras la destitución de Darío y la goleada encajada en el Barranco del Lobo ante el Villarrobledo toca cambiar el chip de la mejor manera posible. En el entrenamiento de ayer lunes, Julián Espinosa, técnico del Juvenil A, dirigió el entrenamiento del primer equipo a la espera de conocer el nuevo inquilino del banquillo auriverde.

Mientras tanto, el vestuario está afectado, pero todos se señalan como culpables de haber llegado a esta situación. Uno de ellos es Loren Zaragoza, uno de los capitanes del Atlético Tomelloso. “La verdad es que no nos lo esperábamos ninguno. Bien es cierto que las sensaciones fueron malas en Villarrobledo, pero ninguno de nosotros éramos conscientes de lo que estábamos perdiendo”, explicaba.

Y es que entonando el mea culpa, el mediocentro se lamentaba de “todo el tiempo que Darío ha trabajado y ha invertido en nosotros sin recoger fruto alguno”. Por eso, reconocía, que “no somos conscientes de lo que vamos a perder”. Con la llegada de Juli, Loren comentaba que “queremos darle la vuelta a la situación entre todos. Nos transmitió los mejores deseos y que confiemos en todos los compañeros porque si somos un equipo, llegaremos lejos”. En este sentido, hablando de sentimientos, el jugador auriverde indicaba que “más que tristeza o desolación lo que tenemos es ansiedad. Creemos que estamos haciendo las cosas bien, pero llegan los partidos y no sabemos reaccionar, pero estoy seguro que en las próximas semanas daremos la vuelta a la tortilla”. Además, “estuvimos hablando los jugadores y nos pusimos de acuerdo en ir en la misma línea. Hay que mirarse a la cara y decirnos lo que hay a las claras para revertir esta situación”.

Por último, ante la destitución de Darío, Loren no se escondía a la hora de señalar que “la cuerda siempre se rompe por el lado más frágil, en este caso por el lado del entrenador. Es más fácil echarlo a él que a doce tíos, pero está claro que la culpa la tenemos todos y cada uno de nosotros y la realidad es que solo dos personas han ido a la calle”.