El 2025 del Calvo Sotelo Puertollano Club de Fútbol ha sido un ejercicio de progresión ascendente. El equipo del Cerrú ha transitado en doce meses desde el bloqueo de una temporada que se hacía pesada, hasta la euforia de levantar un título y cerrar el año natural peleando en los puestos de privilegio del Grupo 18 de la Tercera Federación.
El bloqueo y la «empatitis»
El año arrancó con la frialdad del invierno contagiando los resultados. Durante enero, febrero y buena parte de marzo, el equipo se vio atrapado en una dinámica de empates (Marchamalo, Huracán, Manzanares, Toledo) que le impedía despegar en la tabla. Fue una fase de estancamiento: el juego no fluía y los resultados cortos mantenían al club en una zona de indefinición, lejos de las aspiraciones iniciales.
Reacción y permanencia sellada
Con la llegada de la primavera, el equipo encontró la practicidad necesaria para cerrar el curso. Abril fue el mes clave: las victorias consecutivas ante el Villarrubia (2-0), el Socuéllamos (2-3) y el Villarrobledo (1-0) sirvieron para asegurar la permanencia matemática.
La temporada 24/25 finalizó en mayo con el deber cumplido de mantener la categoría y una última victoria en casa ante el Quintanar del Rey, cerrando un ciclo que había resultado más espeso de lo previsto.
El derbi del cambio
Tras el parón estival y la pretemporada, dio comienzo el curso 25/26. Aunque hubo un tropiezo inicial ante el Atlético Albacete (1-3), el punto de inflexión llegó con el cierre del verano: el Calvo Sotelo firmó su actuación más determinante del año al golear 3-0 al CD Manchego Ciudad Real. Aquella victoria en el clásico provincial no fue un hecho aislado; fue el inicio de una transformación competitiva real. Tras ganar el derbi, el equipo no volvió a perder un solo partido de liga en tres meses, cimentando su escalada en la clasificación sobre esa inyección de moral.
La Copa Diputación y el asalto a la zona noble
El otoño trajo la mejor versión de los mineros. El equipo de Javi Sánchez se mostró sólido durante octubre y noviembre, sacando adelante partidos complejos como la remontada ante el Pedroñeras (3-1) o la victoria en Guadalajara (0-2).
Fue en noviembre, en plena dinámica positiva, cuando llegó el éxito tangible del año: la conquista del Trofeo Diputación de Ciudad Real. El Calvo Sotelo se alzó con el título provincial, un título que validó el buen momento deportivo.
El equipo mantuvo el ritmo hasta el final del otoño, con victorias ante Huracán de Balazote (2-0) y Cazalegas (1-2). A pesar de la derrota en el último partido del año ante el Toledo, el equipo puertollanense despidió el 2025 en cuarta posición, instalado en promoción de ascenso, transformando las dudas de principios de año en la certeza de un equipo ganador.
